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6 de agosto de 2013

El parto de Cristina: vaginal de mellizos tras cesárea

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En mi primer embarazo la niña estaba de nalgas y tenía poco líquido, así que decidieron programarme una cesárea. Todo el mundo me decía que era mejor, que no tendría dolores, pero siempre me quedé con las ganas de un parto vaginal. Cinco años después de haber nacido mi hija mayor decidimos darle un hermanito, no me quedé embarazada hasta el séptimo mes de empezar a buscar. Yo creía que podía tener problemas y el 25 de mayo del 2005 fui a un ginecólogo y me dijo que yo estaba bien de todo que me venía ya la regla y que no me preocupara que podíamos estar buscando niño durante dos años y después, si no me quedaba, pues ponerme en tratamiento. Pero yo no quería pensar en eso porque no iba a ser solo uno. Me fui un poquito desilusionada porque me dijo que me venía la regla. Pues bien me tenía que poner con la regla el 31 de mayo y la regla no apareció, yo no quería pensar que podía estar embarazada porque hacía sólo seis días me habían dicho que me venía la regla. El 6 de junio (un domingo) mi marido dijo que no aguantaba más y se fue a la farmacia de guardia y me compró el predictor y nada, positivo, pensé "que cien euros más mal gastados" pero bueno, llamé a la ginecóloga y se lo dije. A la semana siguiente tuve que volver a ir a otro ginecólogo porque me dolía muchísimo el útero y no aguantaba el dolor, llegué y las preguntas lógicas que te hacen, "que si tenía gemelos o mellizos en la familia" y yo pues le dije que no. Me hicieron la ecografía y la sorpresa: no era uno sino dos, madre mía que susto me llevé y ya me dijo la ginecóloga que sería cesárea, "qué pena" pensé, pero bueno qué se le va hacer, me quedaría con las ganas.

El embarazo fue regular como casi todos los embarazos gemelares, muy pesado, pero bueno se sobrellevó. Llegó el día del parto un miércoles 1 de febrero del 2006, rompí aguas a las 11:00 de la noche y corriendo al hospital, los médicos siempre me dijeron que intentarían el parto vaginal, además el primero que era el niño estaba encajado y la niña de nalgas pero se podía dar la vuelta y que como último recurso sería la cesárea. Llegué al hospital y por romper aguas y no estar de parto decidieron ponerme oxitocina. Empezaron a las 3 de la mañana pero a las 5 lo tuvieron que parar porque la niña se paró y no podían seguir, esperaron hasta las 7 y volvieron a empezar, a las 10 de la mañana no había ni borrado el cuello y me dijeron que si a las 7 de la tarde no había dilatado 3 centímetros sería cesárea y que si había dilatado los 3 centímetros pues estaría dilatando hasta las 7 del día siguiente. Me vine abajo, qué pena, yo quería tener un parto vaginal, quería tener esa experiencia. A las 4 había dilatado 6 centímetros, qué alegría, a las 5 dilatación completa, esperaron una hora por la epidural y otra hora por un parto urgente y llegó mi hora. Ya me empezaban a doler un poco las contracciones porque antes con la epidural casi no las había sentido y nada, con los empujones se me quitaba el dolor, el mal rato llegó cuando me tuvieron que meter los fórceps porque Rafael estaba encajado pero mirando hacia arriba y madre mía que dolor, pero Rafael salió y me lo pusieron encima, qué cosita tan pequeñita pero no pude tenerlo mucho tiempo pues María se había parado y había que sacarla cuanto antes, y nada dos pujos mas y María fuera, la pobre nació sin respirar y no se movía, le pusieron la mascarilla y le pegaron golpes en el pecho y al momento María respirando y llorando, llore de la emoción y pensé "lo he conseguido, he tenido un parto vaginal y encima doble", qué bonito, no tenía nada que ver con la cesárea. Cada vez que pienso en ese momento se me saltan las lagrimas, fue todo muy emocionante.

Cristina

25 de julio de 2013

Cesárea respetada: el parto de Tuty


Tuve un embarazo fantástico...
Se supone que en un embarazo múltiple los síntomas se multiplican, aunque mi opinión es que cada mujer y cada embarazo es un mundo. No tuve ni una sóla nausea, ni un sólo vómito... Sólo el malestar habitual de llevar una gran barriga, sobre todo al final del embarazo, ya que llegamos a término. Disfruté de cada movimiento, de cada momento, de cada patada... La experiencia de sentir dos corazones en tu interior me ha cambiado la vida, ha sido como una revolución interna...

Durante los nueve meses de gestación los nenes estuvieron colocados de la misma forma. Daniel de cabeza y Martín de nalgas. En un principio mi "gine" me comentó que lo más seguro es que tuvieran que hacerme una cesárea. Eso nos asustó, pero había que esperar.

Antes incluso de estar embarazada nos informamos sobre todas las posibilidades que existen para dar a luz, buscando la que se adecuara más a nuestra idea de lo que es un parto respetuoso... Buscamos otro ginecólogo y dimos con lo que queríamos...

En la semana 38, Martín encajó su culete antes que la cabeza de su hermano y todas las esperanzas que teníamos puestas en un parto natural se fueron al garete. La verdad es que algunas posturas de yoga ayudaron anteriormente a que Martín se subiera un poco y Daniel bajara, de tal forma que estuvieron más de un mes colocados a la par, pujando para ver quién salía primero. Martín fue el ganador...

El día que Regina (mi fantástica ginecóloga) vio en la eco que el culete estaba el primero, sentí una desilusión tremenda. Habíamos preparado hasta camisetas para el parto y de repente, todo se desmoronó. La cesárea estaba ahí, a pesar del yoga, de la acupuntura... Pero decidí tomármelo como vino y hablando con Regina, tomé la decisión de pasar por todo el proceso del parto hasta estar dilatada. Ella me habló de los beneficios que eso conlleva para los nenes y para mí (no en el momento porque las contracciones duelen, pero sí a largo plazo) y entonces no programó cesárea. Se aseguró con los monitores de que todo estaba bien y lo único que quedaba era esperar a que ellos decidieran salir.

En uno de esos monitores unos días después observaron alguna contracción y al explorarme Regina me dijo que había dilatado 2 cm. Me fui a casa y pasamos una noche tranquila, yo no sentía contracciones.

A la mañana siguiente fuimos a consulta y allí mismo rompí aguas. La clínica donde di a luz está al lado de la consulta de Regina, asi que esperamos a que llegara la matrona y con ella nos trasladamos al hospital. Mientras venía, nos fuimos a tomar algo, yo estaba realmente tranquila para la sorpresa de todos. Creo que mentalmente me había preparado tanto para aquel momento, que lo único que quería era poder disfrutar de cada proceso del parto.

Sobre las dos de la tarde ingresé y fuimos directamente a la "habitación naranja". Es un lugar especial para dar a luz, decorada con mimo y con todas las facilidades para la parturienta: bañera para relajarte, pelota para relajar la espalda, además de monitores sin cable que te permiten moverte con tranquilidad por toda la habitación, incluso dentro de la bañera. Tiene un salón para familiares y en este lugar te sientes como en casa... Yo no tenía contracciones (bueno, las tenía pero apenas las sentía) cuando ingresé... Colocamos nuestra vela con dos llamas (una por cada bebé), pusimos nuestra música especialmente preparada para el parto (los nenes la escucharon durante todo el embarazo) y
encendimos mi incienso favorito...Además todos los que estábamos allí nos pusimos las camisetas con una foto impresa dando la bienvenida a los nenes... Jose con la cámara de vídeo iba reflejando cada momento. El ambiente era excelente con Raquel, una matrona con una sensibilidad especial, pendiente de mí en cada momento; Regina, muy cercana y tranquila, Sonia ayudando en lo posible y mi madre y mi marido... Era como estar pariendo en casa...

Estuve haciendo yoga, y puedo deciros que conseguí posturas que ya al final del embarazo no podía hacer a pesar de ser profesora de yoga... Creo que la oxitocina que desprendía, unida a la relajación y el buen ambiente ayudaron a ello... Me di un baño relajante, ya cuando las contracciones eran más continuas... Las sentía y dolían, pero era un dolor gratificante... Cada vez que pasaba una decía, "una menos" y seguía charlando tranquilamente... Volvería a pasar mil veces por ese maravilloso dolor, antes que tener que someterme a una cesárea (ojalá se pudiera elegir).

En un principio todos pensamos que estaría varias horas dilatando pero no fue así. En una de las exploraciones que me hizo Regina ya estaba casi completamente dilatada y el pie de Martín, el primero de los mellizos, estaba metido en la pelvis. Fue entonces el momento en el que Regina decidió pasar a quirófano para la cesárea... He de confesar que ese fue el peor momento de todos. De un ambiente familiar y tranquilo me vi en una camilla camino de quirófano... Tan sólo fueron unos segundos, pero al no ver a nadie conocido cerca durante el traslado me sentí sóla y rompí a llorar... Las contracciones eran muy seguidas pero ya casi no las sentía. Sólo pensaba en que no podía parir como yo hubiese querido y me sentí mal, muy mal... Afortunadamente en cuanto entré a quirófano vi la cara de Raquel y de Sonia y después a Regina y en ese momento entendí que no estaba sóla, que estaba en las mejores manos y que todo saldría muy bien... Me pusieron la epidural y en unos minutos ya estaba saliendo Martín... No sé cómo explicar la sensación de ver esa carita maravillosa. Lloré, lloré mucho...Tres minutos más tarde nació Daniel. Me miró con unos ojos muy grandes y también lloré de emoción. Fueron los momentos más intensos y más felices en 32 años que tengo. Martín nació a las 17.00 y Daniel a las 17.03 de la tarde. Mientras terminaba la operación, el pediatra se acercó para decirme que tenía dos niños muy sanos: Martín pesó 2,975 gramos y midió 50 cm y Daniel pesó 3,100 gramos y midió 49 cm.

En menos de 20 minutos me vi en la camilla camino de la habitación. En el recorrido hacia la habitación, Raquel llevaba a un bebé y Jose al otro. No nos separamos, todos estábamos estupendamente y no necesitamos asistencia médica ni nada de nada... Así que enseguida estuvimos todos juntos disfrutando de unos momentos mágicos. Mi madre, que esperaba en la habitación, se sorprendió muchísimo al ver que ya estábamos allí... Todo fue muy rápido y muy bonito, a pesar de estar presente una operación. El hecho de estar con profesionales que te dan confianza, para mi lo fue todo. No me vi perdida, me sentí respetada y muy mujer, muy madre. Eso gracias a Regina y a su equipo, a su gran respeto por la mujer que está de parto y a su cercanía como ginecóloga y como persona.

Desde aquí debo dar las gracias a todos los profesionales que me he encontrado en esta etapa de mi vida. En mi caso, una cesárea fue médicamente lo que tenía que ser, pero no supuso un trauma para mí por haber elegido a las personas y lugar adecuados. Me considero muy afortunada por ello. Soy consciente de que no siempre se puede elegir como yo lo hice.

Ánimo a todas las que estéis esperando y sabed que un parto múltiple puede llevar complicaciones, pero que cada mujer y embarazo es un mundo y no podemos nunca generalizar. Se puede tener un parto "normal" aunque se espere más de un bebé.

Mercedes

24 de abril de 2013

Parto vaginal versus cesárea


Un reciente estudio canadiense ha demostrado que el parto vaginal de mellizos, cuando el primero está en cefálica, es tan seguro como una cesárea.

La investigación, financiada por The Canadian Institutes of Health Research, se llevó a cabo entre 2.804 mujeres que dieron a luz en 106 centros en 25 países en Norte y Sudamérica, Europa y Oriente Medio. En el estudio, se asignó de forma aleatoria el modo de dar a luz, lo que significó una tarea titánica, según el Dr. Kenneth Linn, obstetra de alto riesgo en el B.C. Children's and Women's Hospital de Vancouver, ya que mucha gente se resiste a someter un parto al azar (tanto mujeres que van a dar a luz como los médicos que las atienden).

Al parecer, entre el personal médico existe la creencia de que un parto gemelar por cesárea es más seguro que un parto vaginal, por lo que este estudio se realizó para demostrar la veracidad de esta creencia. Se buscaron diferencias en las muertes durante el parto y por complicaciones graves para los bebés, como evidencia de daño cerebral. Cincuenta y siete de los bebés nacidos por cesárea tenían uno o más de estos resultados, en comparación con 52 de los niños nacidos por vía vaginal (2,05 % frente al 1,87 %, respectivamente). Estadísticamente, no hay ninguna diferencia entre los dos, es decir, las cesáreas ni mejoran ni empeoran el riesgo de complicaciones graves o muerte en los nacimientos de gemelos.

Para el Dr. Linn, este estudio ayudará a tranquilizar tanto a las mujeres como a los obstetras respecto a los partos vaginales de múltiples.

El autor principal del estudio, el Dr. Jon Barrett, especialista en embarazos de alto riesgo en el Sunnybrook Health Sciences Centre de Toronto, dijo que su investigación nos lleva a que las mujeres no necesitan someterse a una cesárea por la seguridad de sus hijos. "Si consigues un resultado igual de bueno sin cirugía ¿por qué optar por la cirugía?".

Barrett dijo que no está sorprendido por los resultados, aunque reconoce que otros compañeros sí se sorprendan. Admitió que le parecía frustrante la tendencia creciente hacia el uso de la cesárea en los partos múltiples, dado que no se basa en pruebas que demuestren que una cesárea sea lo más seguro.

Preguntado si cree que este trabajo frenará el número de cesáreas, dijo: "Yo personalmente creo que será bueno si dejan de hacerse cesáreas innecesarias, pero ésa no es mi razón de ser", dijo Barrett. "Mi razón de ser, en realidad, es dar información precisa para que cuando la gente me pregunte "¿Cuál es la mejor manera de dar a luz a mis bebés?" yo pueda decirles que ahora sabemos que la evidencia dice que no hay diferencia entre el nacimiento por cesárea y vaginal ".

12 de abril de 2011

Lo que tenemos que oír: Ya no se pueden dar la vuelta


Como futura multi-mami que quería un parto vaginal, una de mis preguntas fijas en las muchas ecografías que me hicieron era "cómo están colocados?". Yo, como muchas futuras multi-mamis, solo podía tener acceso a un parto vaginal si el bebé que estaba encajado y que, por tanto, saldría el primero, estaba en cefálica. Tuve suerte y el "encajado" se colocó cabeza abajo con 26 semanas y no se movió mas.

Por el contrario su hermano vino a romper todos los esquemas de mi ginecólogo. Cada visita desde la semana 26, mi hijo se daba la vuelta y cada visita mi gine me decía lo mismo "ya no se puede dar más la vuelta porque no hay sitio". Para la próxima visita con cara rara decir "no se cómo, pero se ha dado la vuelta otra vez, eso sí, ésta es la última". Incluso el día del parto, con 36 semanas se dio la friolera de tres veces la vuelta en menos de 24 horas. Según mi gine, éste era un caso extraño.

Durante años pensé que mi útero era especialmente "grande" o mi hijo especialmente "movidito" hasta que un día nos pusimos a hablar en el foro del tema y... ¡anda! a una se le dieron la vuelta con 36 semanas, a la otra con 34, e incluso había un caso con 38 semanas y con peques de más de 3kg. Así que no tuve mas remedio que concluir que mi útero era de tamaño normalito y mi hijo no tan movidito como me pensé ;)

Recuerda: cuando a partir de la semana 28-30, te digan que es imposible que se den la vuelta porque no hay sitio y que una cesárea sera necesaria, no te lo creas.  Hay muchísimos casos en los que uno o los dos bebés se dan la vuelta mucho más tarde, incluso con 38 semanas.

Y claro, la pregunta del millón... ¿qué puedes hacer para que se den la vuelta? En todos nuestros casos se dieron las mismas circunstancias, unas mamás que reposaban mucho y que le pedían a sus bebés con todo el corazón que se pusieran con la cabecita para abajo y se quedasen así. Muchas veces estos bebés escucharon la llamada del amor y se dieron la vuelta. Inténtalo.

8 de febrero de 2011

Cacareando: parto vaginal de Montse (ambos en cefálica)

Hoy en "Cacareando" os traemos el relato del parto de nuestra forera Montse. Montse estuvo desde la semana 29 con medicación debido a riesgo de parto prematuro. Debido a los efectos secundarios de las pastillas, tuvo taquicardias y, como dice ella, tembleques por lo que estas ocho semanas se le hicieron muy largas. Montse es mamá de Nil de 3 años y Anna y Lluc de 1 año, cuya llegada al mundo está plasmada en nuestro relato de hoy (je, je me ha salido la presentación como un serial de radio ;). Gracias Montse por compartirlo con nosotras :) Aviso: este relato puede provocar carcajadas :)



"Después de semanas agobiada con las pastillas pre-par (para las contracciones), dejé de tomármelas el viernes 28 de agosto por la noche, convencida de que sería cuestión de horas ponerme de parto.

Pero no, pasaron cinco días hasta que me puse... Estos cinco días me sirvieron para reconciliarme con mi embarazo: ¡por fin podía dejar de comerme el coco y preocuparme por cada contracción, cada movimiento forzado, cada estornudo! Hasta podía volver a coger en brazos a Nil (un poquiiiito)... Relajarme y esperar tranquilamente, era justo lo que necesitaba.

Y cada día pensaba: a ver si hoy... Por un lado, me había mentalizado tanto que sería inmediato, que ya estaba impaciente (aparte de cada día más patosa, más agarrotada, más hinchada, etc.) Por otro lado, sabía que cada día más en la barriga era bueno para mis niños. Si llego a la semana 37, pensaba, ya estará, ya estará, ya estará, ya estará...

¡Y el 2 de septiembre cumplí las 37 semanas! El mismo miércoles 2 de septiembre, hacia las 21:30, tuve la primera contracción ligeramente dolorosa. Y esta vez no eran los gases que me habían estado dando la lata últimamente, no no no, era un dolorcillo diferente... La siguiente contracción ya fue un poco más dolorosa. Y la siguiente, también. Venían irregulares: 5 minutos, 9, 7,... pero avisé a Jordi, que como aún no había cenado (yo sí) se fue a la cocina a cenar algo rápido de un mordisco, mientras yo seguía comprobando que sí, que la cosa ya estaba en marcha! Nil ya dormía. Llamamos a mis suegros para que vinieran YA, a pasar la noche en nuestra casa haciendo compañía a Nil, y a la ginecóloga para avisar que nos íbamos YA para la clínica.

Llegamos a la clínica a las diez y poco. Las contracciones ya eran potentes de verdad... Las enfermeras me preguntaron con qué frecuencia tenía contracciones (irregulares, cada 4-8 minutos) y desde cuándo (mmm, media horita) y me hicieron pasar a una sala de espera. Seguramente pensarían que la cosa iba para largo, claro... Y cuando llegó la comadrona, avisada por mi ginecóloga, me preguntó:
-¿Eres la que espera mellizos?, ¿la que se visita con la dra. H.?
-Sssíiiii...
Miró a las enfermeras y les dijo
-DADLE UNA HABITACIÓN ¡YA!, Y QUE SE CAMBIE ¡YA!!!

Me hace un tacto: dilatada de 7cm!!! Cuando me lo dijo, sólo se me ocurrió preguntarle:
-Estamos a tiempo de poner epidural, ¿¿¿NO???
-Sí sí, tranquila!, ahora mismo bajamos al paritorio y te la pondremos.
-Por cierto, ¿cómo te llamas?
-Dolores.
-Anda, qué adecuado... ;)

Pues hala, para abajo. Mientras, ya había llegado mi ginecóloga, a Jordi lo estaban vistiendo de verde, y yo entraba al paritorio aguantando contracciones y haciendo cachondeo para distraerme ayváaaaa qué paritorio más grande y más chulooooo...

Entra un señor de verde:
-Hola, soy el anestesista. Tu debes ser la partera, ¿no?
-Sí señor. Y no sabes cómo me alegro de verte por aquí...

Me tuvieron que sujetar entre la gine y la comadrona para que me pusieran la epidural. Eso de curvarse hacia adelante me era complicadísimo, porque la barriga me lo impedía, físicamente no podía tirarme más hacia adelante de lo que ya estaba... Encima, con la cabecita del niño en la ingle izquierda, no estaba recta, me inclinaba hacia la derecha. No se lo estaba poniendo nada fácil al anestesista... Y ya empezaba a empalmar contracciones. Y ya empezaba a gritar. ¡Y ya empezaba a tener ganas de empujar! Pensé: si lo digo, quizás dicen "pues ya no vale la pena poner epidural, ¡venga chica,empieza a empujar! pero me dolía tanto que pensé "Y UNA IÉEEE!!!", y me lo callé... ;)

Reitero mi más profunda admiración a todas las mujeres que han parido sin epidural. Y reitero mi admiración y mi agradecimiento a la persona que inventó la epidural... ;)

Todo continuó yendo rápido. La gine dice bueno, ya podríamos romper la bolsa de las aguas... y noto un chofffffff, y le digo mira, ¡ya no es necesario! Jordi ya estaba a mi lado, no sé ni cuándo llegó... ¡Tanta gente de verde!

Me pusieron dos sensores en la barriga, uno por cada niño. La comadrona comentó que iban tan bien sincronizados... :D :D :D :D

El anestesista se quita los guantes (o algo) y desde la otra punta del paritorio (pero no por encima mío) los lanza hacia una bolsa que una enfermera le mantiene abierta.
-¡¿PERO VOSOTROS CREÉIS QUE AHORA ES UN BUEN MOMENTO PARA JUGAR A BALONCESTO?! Hoooombreeee, qué poca seriedaaaad, por favoooor, ¡que estoy pariendooo...! La verdad es que todo iba tan bien, que el ambiente era muy bueno.

Llega el momento de la verdad. Una pierna aquí, la otra p'allá, ya se ve la cabecita de Anna, ya puedo empezar a empujar... El anestesista-cachondo-jugador de baloncesto me ha acertado la dosis exacta de epidural, ¡y mira que se lo he puesto difícil!, porque no siento dolor, pero noto cada contracción, noto perfectamente como la cabecita de Anna va avanzando... Y noto los niños moviéndose! Entre contracción y contracción, la ginecóloga me comenta sorprendida que los niños se están moviendo mucho, incluso puede ver la cabeza de Anna oscilando, y le digo ¡qué me vas a contar, si llevan meses así! Jordi dice que están arreglando asuntillos antes de salir, rollo patada y "¡te espero afuera!"

Unas pocas contracciones, muy gratificantes porque puedo percibir como avanza todo, puedo empujar cuando toca sin que me lo tengan que indicar (a diferencia del parto de Nil, que no me enteraba de nada), puedo sentir que mis esfuerzos están trayendo mi niña al mundo...

¡Y nace Anna! Oscurita y pringosilla, mi pequeñita, ay qué pequeñita, ay qué bonita, ay qué bien hecha, aaaaayyyy qué lloreraaaaa, buáaaaaaaaa...

Me la enseñan, la abrigan con una mantita y me la dejan encima un momento... pero sólo un momento, porque tengo que volver a empujar en seguida! La ginecóloga dice que Lluc se ha colocado bien inmediatamente, ¡que ya le ve la cabeza! No sé si me rompe la bolsa ella o si se rompe sola, pero sale un chorro a presión que la ducha de arriba a abajo!

Ya viene la siguiente contracción. Empuja, empuja, empuja, venga que ya está...

¡Y nace Lluc! Mmmm, com una vuelta de cordón... :? pero ha ido tan rápido que no pasa nada. Comprueban un momento que está bien.Y me ponen a mis dos niños delante... ¡¡¡BUÁAAAAAAAAAAAAA!!!! Qué diferentes, Anna moradita y pringosita y con el pelo oscuro, Lluc limpio y blanquito y con cuatro pelitos rubios... ¡Qué bonitos, qué bien hechos, qué preciosos! :D

Bueno, mientras a mí me acaban de limpiar y coser (sí sí, poquitos puntos pero me han hecho corte), se los llevan al pediatra para que les haga la primera revisión, los limpian y los visten. Nos veremos arriba, en la habitación.

Primero llego yo. Jordi me dice que al niño le han oído un ruidito cuando respira, que se lo mirarán un rato a ver si sigue haciéndolo... Si es así, se lo quedaran en observación quizás toda la noche :( , en una incubadora, para controlarlo de cerca. Si deja de hacer ese ruido, en un ratito lo tendré conmigo.

Y en un ratito (que a mí se me hace eterrrrrno) me los traen, ¡A LOS DOS! El ruidito ha desaparecido, todo está perfecto: puntuación apgar 9/10, los dos :)

Me dicen unas horas de nacimiento y unos pesos y unas tallas pero me hago un lío. Al final, entre Jordi que iba controlando la hora, y la cartilla del bebé, lo aclaro:

-Anna, nacida a las 23:46, con 2.580, 48cm, perímetro craneal 33.
-Lluc, nacido a las 23:49, con 2.600, 49cm, perímetro craneal 35.

Qué porquería de cartilla del bebé, se han olvidado de hacer constar que son las dos cositas más bonitas que han nacido esta noche en toooooodo el universo...:)"

2 de febrero de 2011

El porqué de las cesáreas en múltiples (2/2)

La segunda parte de un artículo de Gema Cárcamo González sobre las cesáreas en partos múltiples. Gema es madre de dos pares de gemelos, presidenta de Multilacta y por supuesto ;) una de nuestras foreras. Te aconsejamos leer la primera parte antes de comenzar con la lectura de esta entrada.

"La realidad es que en la mayoría de las cesáreas programadas para partos múltiples no existe una justificación de bienestar fetal, y por el contrario se amenaza la salud de los bebés obligándoles a adaptarse a un mundo para el que todavía no están maduros. Hasta la fecha, la mejor incubadora es el vientre de la madre, y el mejor indicador de la madurez fetal es el parto espontáneo, salvo los casos de partos pre-término ocasionados por infecciones o exceso de peso del vientre de una gestante de múltiples. La salud de los niños se ve más comprometida si la cesárea se practica sin que haya habido un trabajo de parto previo: mayor riesgo de dificultades respiratorias, taquipneas, o prematuridad. Varios estudios dejan clara la importancia que tiene que el parto se desencadene espontánea, bien se finalice por vía vaginal o por vía abdominal, ya que los beneficios los comparten ambos protagonistas del nacimiento, la madre y el hijo/s. Hay un montón de cosas que se pierde un niño que nace por cesárea programada, todo un baile de hormonas, de cambios bioquímicos, psicológicos y emocionales de gran importancia para la salud final y de toda la vida. Cuando Michel Odent hablaba de la “violencia ejercida durante el nacimiento” no lo hacía en balde, y se refería a esto que nos ocupa, porque como acababa diciendo “está sembrando violencia en el mundo”. No es la primera vez que se relaciona posibles conductas agresivas con esta cita previa para nacer, estudios avalados entre otros por A. Raine en la más prestigiosa revista de Psiquiatría del mundo, Archives of General Psychiatry. (Birth complications combined with early maternal rejection at one year..)

El nacimiento no es una enfermedad, es la culminación del proceso natural de la procreación, que seguramente se inició con el acto del amor entre un hombre y una mujer y finalizó con el parto, resexualizando el nacimiento (“Resexualing chilbirth” de Leilah McCraken) y otorgándole un aura de magia y un significado sagrado y gloriosos que perdurará eternamente en la mente de sus padres.

El parto como proceso fisiológico conlleva esa espontaneidad y esa ausencia de intervencionismo desmesurado por parte de los médicos, dándole a la madre el papel protagonista de esta etapa de su vida con respeto, aprendiendo el significado de la vida, entendiendo que aunque al final sea una cesárea, se debe dar tiempo al tiempo.

Ilustración de 1822 "Mujer esperando tras una cesárea"
Para la realización de este artículo pedí la colaboración de las mamás de múltiples, a las que agradezco cada palabra, y que han reflejado con ellas lo que yo más me temía. No han puesto en duda en ningún momento la decisión de la cesárea, y no la creyeron injusta. Entre las indicaciones de cesárea sobresalió el antecedente de una cesárea previa y el temor a una rotura uterina debida al exceso de distensión del útero, lo que ya parece justificar la intervención. Lamentablemente las anteriores cesáreas podrían haberse resuelto de otra forma si no se hubiera tendido a practicar una medicina defensiva, ya que como decía el maestro Santiago Dexeus-Font, “Se cesariza más porque parece más seguro, pero también para huir de un terreno donde no se pisa firme”, lo cual nos lleva a pensar que muchos de los profesionales adoptan la vía facilista por falta de conocimientos en la atención de partos complicados, como los de nalgas o los partos múltiples, complicaciones susceptibles de haberse resuelto con otras intervenciones que no sean necesariamente rajar a la mujer por el abdomen. La cesárea, según Dexeus- Font no es un arte, y no entra a formar parte de la tocurgia, que es un arte.

Otras indicaciones de cesáreas más poderosas en los múltiples son los partos de más de dos fetos y las presentaciones distócicas, los gemelos monocoriónicos - monoamnióticos, un sufrimiento fetal demostrado, placentas previas oclusivas, desprendimientos de placenta o prolapso de cordón, que no tienen otra alternativa que la vía abdominal.

Nunca hemos de olvidar que la cesárea es una cirugía mayor abdominal con un riesgo hasta ocho veces mayor de mortalidad para la madre que un parto vaginal, con muchos riesgos importantes como hemorragias, infertilidad, infecciones y lesiones de vísceras contiguas como la vejiga o el intestino, que se debe de hacer aplicando el principio de la beneficencia, bajo el cual no hay ninguna objeción moral y ajustándose en todo a las elementales normas de la ética médica. Para ello hay que procurar que la mujer y su familia sea respetada y se deposite en ella la plena confianza a la hora de tomar decisiones sobre las intervenciones que se le vayan a practicar, justificadas y demostradas, de las que se habrá informado previamente de forma clara y veraz, de todos los riesgos y beneficios. Solo de esta manera se estará actuando éticamente. A esto se le conoce como principio de autonomía.

Cuando hablamos de partos con maltrato nos referimos a la pérdida de estos principios tan importantes de la ética, hablamos del olvido de la realidad del parto, de su naturaleza, ponemos trabas a un proceso de la vida. Consuelo Ruiz, una de las pocas verdaderas matronas que quedan de la antigua escuela, escribía en su artículo “El parto en el siglo XXI” que los cuatro grandes enemigos del parto son la ignorancia, el miedo, la impaciencia y el dolor. Y esos cuatro puntos son los que hacen fracasar los partos normales en España. “Actualmente, no es de extrañar que en un tiempo en que todo se hace deprisa, la impaciencia tenga un lugar preeminente en acontecimiento tan pesado y tan parsimonioso como es el parto y esa impaciencia está reforzada por la supina ignorancia que se tiene sobre lo qué es y en qué consiste, realmente, el parto.”

La OMS reclama a España que tome nota de las recomendaciones sobre la atención al parto, para que el nacimiento se vuelva a humanizar. A las mujeres nos queda aprender sobre nuestro cuerpo y sobre nuestros derechos. Quien tiene información tiene opinión, es algo que aprendí después de parir.

Referencias bibliográficas:
- Leilah McCracken. “Resexualing childbirth”.
- Recomendaciones de la OMS. Texto actualizado acerca del cuidado perinatal: guía esencial para el cuidado antenatal, perinatal y postparto.
- British Medical Journal . Estudio sobre gemelos en Escocia.
- Michel Odent. “La cientificación del amor”.
- A.Raine. “Birth complicatios combined with early maternal rejection al one year..” Archives of General Psychiatry.
- www.encolombia.com/etica-medica-capituloXII.ht

dónde así mismo se hizo referencias a :
- K.Quecke. La operación cesárea en la mujer muerta. En Actas Cibae Julio-septiembre.1952. pp.82-88.
- K.Quecke. . La operación cesárea en la mujer viva. En Actas Cibae Julio-septiembre. 1952. Pp 95.
- K.Quecke. . Principios históricos de la operación cesárea. En Actas Cibae Julio-septiembre. 1952. Pp 82.
- Santiago Dexeus Font. El momento actual obstétrico. Memoria III. Congreso Latino Americano de Obstetricia y Ginecología. México. D.F Tomo II. Pp111. 1958
- PR. Myerscough. Munro Kerr´s Operative Obstetric. Baillare Tindalm. Londres. Pp296. 1982.
- Keszler y colaboradores. “Every respiratory failure after elective repeat cesarean delivery” Pediatrics. 89: 670-672, 1992
- Sipp WC. Burghardt A. Y Gomel AC. Nerve entrapment after Pfannestiel Incision. Am. J. Obstet. Gynecol. 157: 420-421. 1987
- Danforth DN. Cesarean section: state of the art/review. JAMA 253: 811-818. 1985
- Goldenberg RL. Y Nelson KG. The premature breech. Am. J. Obstet. Gynecol. 127: 240 – 244, 1977
- Chervernak I.A Johnson RE, Berkowitz RL. Et al. Is routine cesarean section necessary for vertex.breech and vertex-transverse twin gestations? Am. J. Obstet. Gynecol. 148: 1-5. 1984.
- Kluge E.H.W When cesarean section operations imposed by a court are justified. J. Med. Ethic 514: 206. 1988.
- Goldberg JD. Cohen WR. Y Friedman EA. Cesarean section. Indication and the risk of respirator distress syndrome. Obstet. Gynecol. 57: 30-32. 1981
- Cohen M. Y Carson BS. Respiratory morbidity benefect of awalting onset of labor after elective repeat cesarean section. Obstet. Gynecol. 65: 818 – 824, 1985.

31 de enero de 2011

El porqué de las cesáreas en múltiples (1/2)

Un artículo en dos entregas de Gema Cárcamo González, madre de dos pares de gemelos, presidenta de Multilacta y por supuesto ;) una de nuestras foreras. Gracias Gema :)

"Cuenta la leyenda que Indra, Rey de los dioses, y Buda, nacieron por puro capricho suyo a través del abdomen de su madre, negándose a venir al mundo por vía natural, como si a través de la vagina fuera prosaico y vulgar. Si nos atenemos a lo que San Agustín dijo, “entre las heces y la orina nacemos”, eso no es digno de dioses, aunque a nuestro señor Jesús no le importó nacer así.

Allá por los años 700 antes de Cristo, Numo Pompilio disponía la LEX REGIA, en la que se decía que toda mujer que falleciera durante el embarazo debía de ser sometida a la extracción de su hijo del vientre para salvarlo, y así se ha hecho durante muchos siglos. El objetivo no era otro que el de hacer valer el derecho a la vida del Nonato. Los intentos por hacer que esta intervención sirviera también a la mujer viva, hizo que en 1797, Jean François Sacombe fundara la Sociedad Anticesariana, debido a los desastres ocasionados por los intentos de avance de la obstetricia, y que causaron 24 muertes post-partum. Hasta bien entrado el siglo XIX no se mejoraron los resultados, gracias al desarrollo de la técnica quirúrgica, la mejora de la asepsia y antisepsis, amen de otros logros que a mediados del siglo XX hicieron de la cesárea un procedimiento fácil y seguro con el que se enfrentan la mayoría de las complicaciones serias que surgen durante el parto.

Grabado del siglo XIV de una cesárea hecha en una mujer viva
Puede que, haciendo una extensión de la mitología alrededor de los nacimientos de divinidades varias, se le haya dado la categoría divina a la operación cesárea, lo que no deja de ser paradójico. A esta divinización de la cesárea se le suma el hecho de que al ser una forma de nacer que riñe con lo natural, lo fisiológico y lo espontáneo, se le rodea de un halo de espectacularidad en el que el médico obra el milagro de la vida, bajo admiración y complacencia de todos, dejando a la madre, verdadera protagonista del parto, eclipsada por toda esa sabiduría y habilidad.

La espectacularidad bajo la que se esconde esta intervención alcanza más notoriedad cuando el milagro es múltiple, y el “obstetra”, pare con sus manos a los gemelos, trillizos y cuantos hijos pueda concebir de golpe la sin par naturaleza de la mujer. Esto nos lleva a preguntarnos sobre el carácter divino de nuestros bebés, ya que CESAREA es un término que acompaña a la mayoría de los múltiples al anuncio de tan amplio embarazo.

Aunque para nosotros es más que evidente que cada uno de los retoños es un tesoro divino para cada madre y padre, no deja de escandalizarnos que se acompañe a los partos múltiples siempre con la misma piedra pesada de la cesárea, sobre todo si es programada.

Hace ya dos décadas P.R Myescough expresaba en Munro Kerr´s Operative Obstetrics, “tengo miedo de que en la actualidad, más que en ninguna ocasión anterior, existe el peligro de considerar el parto abdominal como el método legítimo para enfrentar y solucionar cada una de las anomalías obstétricas”, y nada mejor para comprobar sus palabras las cerca de 36.000 cesáreas innecesarias que se practican cada año en nuestro país, hecho denunciado desde hace 25 años por la Organización Mundial de la Salud.

Para justificar el alto índice de cesáreas, que no debería ser de más de un 10 o un 15% para cualquier región geográfica según la OMS, se alude al también elevado incremento de los partos múltiples, cuando solo representamos el 7.2% del total de las cesáreas realizadas.

La cesárea en partos múltiples es bastante habitual teniendo en cuenta que las diferentes posiciones de los niños en el vientre de la madre detectados precozmente por las ecografías lleva a programar las cesáreas anticipadamente de manera injustificada. Normalmente cuando el médico decide hacer una cesárea tiene que haber una “buena razón” que lo justifique, y frecuentemente se practica esperando beneficios para el feto.

En el caso de los gemelos un estudio del British Medical Journal del 2002 que estudiaba los nacimientos de gemelos en Escocia entre 1992 y 1997, concluía que normalmente el segundo gemelar era más vulnerable a riesgos derivados del parto, y que en los nacidos a término la cifra de la mortalidad del segundo gemelo aumentaba con respecto a los de gemelos prematuros. Por ello se recurría a la cesárea programada en los partos gemelares como medida de prevención. Según el estudio, todas las mujeres que esperan gemelos deberían ser informadas de este hallazgo para que incluyan la posibilidad teórica de evitar complicaciones con una cesárea programada.

Sigue leyendo pasado mañana :)

16 de enero de 2011

¿Cuánto tiempo transcurre entre el nacimiento de los bebés en un parto vaginal?




Un estudio alemán siguió durante 15 años los partos vaginales gemelares en el estado de Hesse (4110 embarazos) para determinar cuánto tiempo transcurría entre el nacimiento del primer bebé y del segundo. El estudio concluyó que el intervalo medio de tiempo entre los nacimientos era de 13.5 minutos, siendo los detalles como se especifican a continuación:
  • Menos de 15 minutos: 75.8%
  • 16-30 minutos: 16.4%
  • 31-45 minutos 4.3%
  • 46-60 minutos: 1.7%
  • Más de una hora: 1.8%
El estudio también concluye que las complicaciones incrementan con el tiempo que transcurre entre los dos nacimientos. Debido a esto, el estudio aconseja no dejar pasar mucho tiempo entre los partos. Hay que tener en cuenta que  el estudio no examinó cuáles eran las causas de las complicaciones, así como tampoco la experiencia del ginecólogo con partos múltiples o los protocolos del hospital respecto al segundo nacimiento.

Una pregunta para nuestros lectores que tuvieron sus múltiples con un parto vaginal, ¿cuanto tiempo transcurrió entre el nacimiento de los bebés? Por favor, algún alma caritativa, que nos cuente ;) Gracias :) 

Fuente: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18307076
 

31 de diciembre de 2010

¿Qué pasaría si dejasen a la naturaleza seguir su camino?

El 50% de los embarazos múltiples acaba antes de la semana 37, es decir, es prematuro. Muchos de estos embarazos acaban verdaderamente en partos que no se podían parar o que eran necesarios debido a por ejemplo, rotura de la bolsa, problemas de salud de la madre o de los bebés, etc, etc. Si eliminamos estos partos, todavía quedan muchos pero muchos que son “acabados” por decreto mientras que los bebes están creciendo bien y la madre esta como una rosa. Y lo mas triste, muchos de ellos directamente por cesárea innecesaria. Y todo por ser múltiples.

Según muchos ginecólogos, un embarazo múltiple gemelar acaba con 37 semanas. ¿Que todavía no te has puesto de parto con esas semanas y tú y los bebes estáis bien? Se siente, se acabó el tiempo. Es la hora de los mitos, de la inducción del parto o en el peor de los casos de la cesárea por decreto. Oirás decir “un embarazo múltiple de más de 37 semanas es peligroso”, “si la madre es mayorcita, no se puede pasar de la semana 37”, “con 37 semanas los bebés están preparados para la vida fuera del útero”, “siempre lo hemos hecho así, con cesárea”, “total que mas da, si los dos no están en cefálica y acabaríamos en cesárea”.

Pero, ¿qué pasaría si en vez de estas prisas, los ginecólogos se relajasen, controlasen de cerca el embarazo y dejasen a la madre naturaleza hacer su trabajo? ¿De cuantas semanas parirían esas mujeres? ¿Cual sería el comienzo de la vida de esos bebes?

Creo que muchísimos, por no decir todos los ginecólogos, se sorprenderían de los resultados ya que muchas de estas mujeres llegarían sin ningún problema a la semana 40 e incluso algunas de ellas, a la semana 42. Y no, eso no pasa sólo en las noticias o en Youtube, le ha pasado a una de nuestras foreras hace unas cuantas semanas. Nuestra super campeona Caco ha parido a sus gemelas con 42 semanas y 2 días de embarazo. Olé. Unos bebes hechitos, hechitos, que se pudieron ir directamente a casa con su mamá y que tuvieron la suficiente fuerza como para mamar directamente de su tetita desde el primer día.

Qué diferente a las historias de otras muchas mujeres que tuvieron un “embarazo con fecha de caducidad” a las 37 semanas. Mujeres que tuvieron una cesárea programada sin razón, simplemente que su embarazo había caducado. Que diferente al comienzo que han tenido muchos otros múltiples teniendo que pasar unos cuantos días en el hospital hasta estar lo suficientemente maduros para ir a casa o que se les ha negado el pasar por la experiencia de un parto natural.

¿Y dónde estuvo la diferencia? Simplemente en un ginecólogo que tenía más fe en la naturaleza que en lo que dicen las estadísticas y los mitos. Un ginecólogo que tuvo el valor de dejar que aquel embarazo siguiera su curso y no “acabarlo” a las 37 semanas. Un ginecólogo que confió en su experiencia como profesional. Ojalá hubiera mas ginecólogos como él. Nos gustaría hacerle una estatua o regalarle un jamón ;) pero nos parece mas propio el regalarle a él, y por supuesto a vosotros, la preciosa foto de la barriga de Caco el día que cumplió 42 semanas. Hete aquí la prueba de lo que puede llegar a hacer un cuerpo si se le deja ;) Preciosa barriga, si señor :)


¿Os ha sabido a poco y queréis ver maás barrigas de mujeres que tuvieron múltiples con más de 37 semanas, siendo ellas mayorcitas, incluso vaginalmente y algunas de ellas hasta en casa? Echadle un vistazo a este precioso vídeo en Youtube.Natural childbirth of twins and triplets

Y por último, un consejo, antes de acabar el año a todas las futuras multi-mamis. Si tu ginecólogo te quiere programar el parto en la semana 37 (sobre todo si es con cesárea) y tú y los bebes estáis bien, plantéate el cambiarte de ginecólogo y dejar que la madre naturaleza siga su curso. Y por supuesto, pásate por nuestro foro para compartir esta experiencia con otras madres que como tú, pasaron por lo mismo.

Buena entrada y salida de año :)

30 de diciembre de 2010

Cacareando: parto vaginal de Rosa (cefálica y podálica)


Nuestra forera Rosa nos cuenta hoy su parto. Debido a una enfermedad de la madre, el parto se tuvo que inducir con 37+4 semanas. Sus mellizos Ana y Juan estaban colocados en cefálica y podálica respectivamente. Desde el principio del embarazo, la mayoría del equipo medico apostaba por una cesárea, pero gracias a la intervención de una comadrona y a una dilatación digna del Guiness de los records, Rosa pudo tener su deseado parto vaginal, aunque inducido y comenzar directamente con la lactancia. Gracias Rosa por compartir tu experiencia con nosotras :)


"Como ya sabéis el 14 empezaron con la inducción. Poco que contar; de 9 a 21 h. me tuvieron con el gel de prostaglandinas puesto (y monitorizada y tumbada... que horrorrr) y nada, alguna contracción, pero ni siquiera dolorosa. En todo el día dilate la punta de un dedito. Me subieron a planta, cené y sobre las 1 de la mañana empecé con contracciones hasta las 3, ahí se pararon (no eran demasiado dolorosas).

El 15 sobre las 9 me bajaron otra vez a paritorios y empezaron directamente con oxitocina (dosis bajitas). Sobre las 12 había dilatado 1 cm. Me rompieron la bolsa. Luego me subieron la dosis y sobre las 15 me puse a morir... contracciones cada 3, 2, luego 1 minuto, insoportables... La comadrona (que para mi fue un ángel caído del cielo) me dijo que, a pesar de que ella no es pro epidural, a mi me la recomendaba, porque no eran contracciones "naturales" y así no iba a aguantar. Le hice caso, me la pusieron y la verdad es que uffff... un cambio brutal. A las 16 h me volvieron a mirar... 2 cm... La comadrona me dijo que me daban hasta las 18 h y que si no avanzaba..... cesárea.

Sobre las 18h vino la comadrona a ponerme una sonda para el pipí. Le dije que tenia ganas de ir al baño a hacer "cosillas mayores". Me hace un tacto y se le queda la cara a cuadros. Me dice que eso no son ganas de ir al baño, que son ganas de empujar, ¡que estoy de parto! No me lo creía, 8 cm en dos horas????

Entonces fue cuando todas echaron a correr (ya todas contaban con que iba a ser cesárea, la ginecóloga la primera de todas) y me dijeron que cerrara las piernas y no empujara. Dejaron entrar a mi marido un momento, que tampoco se lo creía cuando le dije que me llevaban al quirófano, que ya estaba a punto. Allí no le dejaron entrar.


Cuando llegamos al quirófano, no había nadie. Llego la ginecóloga con la cara blanca como la pared (luego me confesó que de todo el equipo era la única que había dicho que ella se negaba a atender mi parto y que contaba con que acabaría en cesárea). Cuando la comadrona me dijo que si tenía ganas de empujar, que empujara, solo habían llegado un par de enfermeras (el ginecólogo de apoyo tampoco había llegado). Así que me puse a empujar y empujar, animada por mi comadrona maravillosa, que me decía que era una campeona, y en 7 u 8 pujos note salir a Ana. La sensación mas bonita de mi vida, puedo asegurarlo. Me la enseñaron mientras se la llevaban al lado y yo emocionada perdida. La ginecóloga, que se miraba la puerta cada 2 segundos para ver si llegaba el ginecólogo de apoyo, me dijo que ya me emocionaría luego…

La comadrona me pregunto si tenia ganas de seguir empujando y le dije que si. ¡Y en dos pujos mas nació Juan, de culete! 2 minutos de diferencia. La ginecóloga no se lo podía creer, tenia una cara de alucine que era para grabarla. Cuando ya me estaban cosiendo y apañando por ahí abajo, llego el ginecólogo de apoyo con la lengua fuera. Se quedo a cuadros al ver que ya estaba todo hecho. Ana peso 2210 kg y midio 47 cm y Juan 2080 kg y 46 cm.

Gracias a la comadrona me dejaron darles el pecho en una habitación de al lado de los quirófanos en cuanto yo estuve cosida y ellos listos. ¡Los dos a la vez! Un sueño hecho realidad.

Al final he tenido mi parto “casi” soñado. Teniendo en cuenta que era inducido, no puedo quejarme."


28 de diciembre de 2010

Cacareando: parto vaginal (ambas en cefálica)

Hoy abrimos una nueva sección en nuestro blog llamada “Cacareando” donde os vamos a ir publicando relatos de nuestras foreras sobre su experiencia de ser madre de múltiples. Desde el embarazo hasta que se van de casa, en todo habrá cabida en esta nueva sección que esperamos que os guste.


Para inaugurar, nos gustaría compartir con vosotros un precioso relato de nuestra forera Eva donde nos cuenta el parto de sus gemelas nacidas en 2009. Eva ya era madre de un precioso peque nacido en 2006. Eva, gracias por compartir tu parto con nosotras :)

"Pues aquí va el mío.. es algo especial.. desde que nos enteramos de que no era un embarazo corriente, no dejamos de escuchar por todos los que nos rodeaban que "evidentemente" sería una cesárea.. sólo por el hecho de traer dos bebés.

Mi ginecólogo apostaba desde un principio por el parto vaginal si las condiciones eran favorables..y esto me daba confianza.. tal vez pudiera lograrlo..

Pasamos el embarazo pendientes de que mis nenas se colocasen en cefálica para tener todo favorable.. y así fue.. se colocaron y ya no se movieron..

Llega el día D ( 15 de Junio).. todo el mundo no hacía más que preguntar que para cuándo.. era ya agobiante, tremendamente agobiante.. si, estaba de 36 semanas pero aún podían aguantar un poquito más.. mis pequeñas decidieron que les gustaba mucho el día 15.. y a las 15.45 de la madrugada rompí una de las bolsas..

Me sentí aliviada..a la vez que triste.. iba a conocer a mis princesas, pero este viaje tocaba a su fin.. mi príncipe ya no sería hijo único..

Esperé en casa hasta que comenzaron las contracciones.. esto sucedió justo una hora después.. no pensé que pudiera comenzar tan pronto, ya que con mi pequeño tardaron en aparecer casi cinco horas..
La segunda contracción apareció doce minutos después.. eran las 5 de la madrugada, y decidimos avisar a una amiga para que viniera a quedarse con mi nene. Mientras, terminé de prepararle la mochila para el cole, el desayuno, etc..
las contracciones seguían cada diez minutos, pero comenzaba a sentir que me llevaban a otro lugar.. las vivía y sentía como de lejos.. y en los períodos de descanso podía seguir arreglándome, la ropa de Eloy, etc..
Mi amiga vino como a las 5,30.. y por entonces comenzaban a molestar.. aunque podía resistirlas perfectamente.. no era consciente del dolor.. pensé, sin poder hablar.. esto es el planeta parto!

Salimos rumbo al hospital, está a diez minutos de casa.. y entre contracción y contracción le dije a mi marido que hiciera el favor de saltarse los semáforos.. gemí en la siguiente contracción.. y entonces supe y comprendí que no podía controlar.. que mi cuerpo estaba trabajando.. y mi cerebro se había dejado.. las endorfinas hacían su trabajo.. yo no sentía dolor alguno.. era una fuerza tremenda..

Al llegar al Hospital, ni siquiera pude hablar para realizar el ingreso, recuerdo un enorme pasillo.. y a mitad tuve que ponerme en cuclillas.. no podía seguir de pie.. esa contracción me dobló literalmente.. la pasé y me recibieron en la consulta.. la matrona me pidió que me quitara la ropa, pero no podía.. me hizo pasar al baño para examinarme.. y le gemí muy profundamente... ¡necesito empujar!

Era brutal, yo lo vivía desde lejos.. con una fuerza que no sé de donde salió.. cuando consiguió subirme a la camilla, comenzó a correr, llamando por teléfono y movilizando a los equipos de neonatos, pediatras, etc..

Estaba completamente dilatada.. con sólo una hora de contracciones..me llevaron rápidamente al quirófano (mi marido no pudo entrar conmigo).. y me hicieron como pudieron una eco urgentemente.. yo no podía parar quieta en la camilla y le chillé al gine ( Antonio, ya lo conocía del anterior embarazo) que iba a empujar.. y tras dos pujos nació una de mis gemelas..

Rápidamente se la llevaron a neonatos.. y me preguntaron si volvía a tener ganas de empujar.. les dije que no.. y me esperaron.. tres minutos más tarde vuelvo a sentir la misma sensación.. me voy de nuevo al planeta parto.. mi mente no está en ese quirófano.. sólo visualizo a mi pequeña.. mi cuerpo vuelve a empujar con una fuerza brutal.. y dos minutos más tarde nace mi segunda gemela.. corriendo se la llevan a neonatos, ya que finalmente se ha dado la transfusión feto-fetal.

Pasados unos minutos, vuelven las contracciones y por fin alumbro la placenta.. me asomo y me la enseñan, con sus dos cordones.. ¡perfecta!

Miro el reloj.. y ¡sólo ha pasado una hora! Son las 6:40 de la madrugada ¡El parto de mis gemelas ha sido de dos horas! ¡Sin epidural! Me siento orgullosa, y comienzo a dar las gracias a todo el equipo médico.. ellos me dicen que de gracias nada, que al contrario.. ¡que yo les he dado el trabajo hecho!

Me cosen la episiotomía, ya que no se atrevieron a esperar.. fueron cuatro puntos.. que ya han cicatrizado perfectamente.

En 48 horas, yo a casa.. y mis peques se tuvieron que quedar unos días más.. pero ya estamos todos en casa, felices, contentos y orgullosos de ser una familia numerosa.

Ahora, después de pasar por un parto medicalizado ( Epidural justita, respeto en la dilatación, pero monitores inmovilizada en una cama) y uno en el que yo he llevado las riendas en todo momento.. puedo decir que es la experiencia más humana y profunda que he vivido jamás."

13 de noviembre de 2010

Cómo prepararse para un parto múltiple



En las últimas dos décadas, ha habido un aumento espectacular en la cantidad de partos múltiples en los Estados Unidos. Entre 1980 y 2004, la cifra de partos gemelares aumentó en un 70% y el número de partos múltiples de más de dos bebés se cuadriplicó.
¿A qué se debe este espectacular incremento de los partos múltiples? ¿Y cómo debería prepararse usted para la experiencia de un parto múltiple?

El milagro de los embarazos múltiples

Hay diversos factores que contribuyen a que se produzcan embarazos múltiples:
  • Herencia: Cuando una mujer tiene antecedentes familiares de embarazos múltiples cuenta con más probabilidades de vivir un embarazo de este tipo.
  • Raza: Las mujeres de raza negra cuentan con más probabilidades de tener embarazos múltiples.
  • Número de embarazos previos: El hecho de haber estado embarazada más de una vez, sobre todo si fueron embarazos múltiples, incrementa las probabilidades de tener otro embarazo de este tipo.
  • Embarazo tardío: Las mujeres de más edad cuentan con más posibilidades de tener embarazos múltiples.
  • Tratamientos para la infertilidad: Los medicamentos para el tratamiento de la infertilidad, que estimulan a los ovarios para que produzcan múltiples óvulos, y las técnicas de reproducción asistida en las que se transfieren al útero múltiples embriones (como la fecundación in vitro) incrementan de manera considerable las probabilidades de tener un embarazo múltiple.
Los dos últimos factores son los que más han aumentado en las dos últimas décadas y quizá sean las principales causas del incremento de la cifra de partos múltiples.

Tipos de embarazos múltiples

Hay dos tipos de gemelos: monocigóticos (idénticos) y dicigóticos (falsos).
Los gemelos idénticos proceden de un solo óvulo fertilizado, el cual se dividió en dos mitades idénticas que siguieron desarrollándose hasta dar lugar a dos bebés separados pero idénticos. Estos gemelos son genéticamente idénticos, con los mismos cromosomas y rasgos físicos similares. Son del mismo sexo y tienen el mismo grupo sanguíneo, tipo de cabello y color de ojos.
Los gemelos falsos provienen de dos óvulos diferentes fecundados por dos espermatozoides diferentes y no se parecen más que cualquier par de hermanos nacidos de los mismos padres. Pueden o no ser del mismo sexo. Estos gemelos abundan muchos más y sólo este tipo se ve afectado por la herencia, la raza, la edad de la madre y el número de embarazos previos.
 “Supergemelos” es un término que suele utilizarse para referirse a los trillizos u otros gemelos de orden superior, como los cuatrillizos y los quintillizos. Estos bebés pueden ser idénticos, falsos, o una combinación de ambos. Pero este tipo de embarazos es muy poco frecuente. Sólo hay un parto de trillizos por cada 7000 u 8000, y uno de quintillizos en 47 millones de partos.

Riesgos de los partos múltiples

El riesgo más inmediato asociado a los partos múltiples es el parto prematuro, que da lugar al nacimiento de bebés prematuros. Un embarazo típico de un solo bebé dura unas 40 semanas, mientras que un embarazo de gemelos suele durar entre 35 y 37. Casi la mitad de todos los gemelos nacen prematuramente (antes de las 37 semanas de gestación) y el riesgo de un parto prematuro aumenta en los partos múltiples de orden superior.
Los bebés prematuros pueden padecer numerosos problemas de salud. Puesto que el cuidado que necesitan estos bebés es muy distinto del que requieren los bebés nacidos a término, los prematuros suelen ingresar en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) después del parto. El riesgo de desarrollar problemas de salud aumenta con el grado de prematuridad: los bebés que nacen más cerca de la fecha prevista de parto presentan menores riesgos.
Aparte de la posibilidad de un parto prematuro, otras de las complicaciones que suelen ocurrir en los embarazos múltiples son la preeclampsia, la diabetes gestacional, los problemas placentarios y los problemas de crecimiento fetal. El hecho de que un bebé sea fruto de un parto múltiple también se asocia con un mayor riesgo de problemas de salud a largo plazo. Por ejemplo, los retrasos del desarrollo y la parálisis cerebral son más frecuentes en los partos de gemelos que en los partos de un solo bebé, y los bebés que nacen en partos múltiples de orden superior corren un mayor riesgo de tener que afrontar problemas de salud.
Debido a estos inconvenientes, muchos médicos especializados en tratamientos de fertilidad solicitan a los futuros padres que se informen debidamente sobre las posibilidades y los riesgos asociados a los partos múltiples.

Cómo mantenerse saludable durante un embarazo múltiple

Alimentarse bien, descansar lo suficiente y visitar con regularidad al médico son medidas esenciales para que una mujer embarazada se mantenga saludable. Y es probable que una mujer con un embarazo múltiple tenga que ir al obstetra con mayor frecuencia que una mujer que espera sólo un bebé.
La necesidad de cuidados prenatales frecuentes y rigurosos es fundamental en los embarazos múltiples. Es muy importante que se ponga en manos de profesionales de la salud que tengan experiencia en este tipo de embarazos. Puesto que los embarazos múltiples se consideran automáticamente de alto riesgo, la necesidad de recibir atención y cuidados especializados es esencial para garantizar tanto su salud como la de sus bebés.
Debido a que tal vez no conozca a nadie que haya tenido un embarazo múltiple, pedir referencias a sus amistades quizá no resulte productivo. En lugar de ello, solicite a su médico de cabecera o a su obstetra que le recomiende un centro especializado en partos múltiples. Usted debería poder participar del programa de prevención de partos prematuros de su hospital y acceder de inmediato a la UCIN en el caso de que diera a luz antes de tiempo o de que alguno de sus bebés naciera con algún problema de salud.

Su nutrición

Las mujeres con un embarazo múltiple deben seguir las mismas pautas alimenticias que cualquier mujer embarazada, incluyendo el aumento de la ingesta de calcio y ácido fólico. Las mujeres embarazadas necesitan más calcio, de modo que deben incluir en su dieta más leche o jugo de naranja enriquecido con calcio, brócoli, sardinas u otros alimentos ricos en calcio. Las mujeres que esperan varios bebés necesitan entre 1600 y 2000 miligramos de calcio diarios.
Como en cualquier embarazo, el ácido fólico es muy importante. Tomar ácido fólico un mes antes y durante los primeros tres meses de embarazo disminuye el riesgo de dar a luz a bebés con defectos del tubo neural (como la espina bífida).
Otro nutriente cuya ingesta debería aumentar si espera más de un bebé son las proteínas, que desempeñan varias funciones importantes. En primer lugar, funcionan como los materiales de construcción que el organismo emplea para fabricar tejidos. También actúan como enzimas que regulan las reacciones químicas para garantizar el crecimiento y funcionamiento del cuerpo.
Durante el embarazo, también es necesario aumentar el aporte de hierro, para mantener niveles adecuados de hemoglobina, la sustancia de los glóbulos rojos que distribuye oxígeno a los tejidos. La insuficiencia de hierro puede provocar una enfermedad que se conoce como anemia por deficiencia de hierro. La anemia, que se produce cuando la cantidad de glóbulos sanguíneos del organismo disminuye, es bastante común en embarazos múltiples. Esta enfermedad puede generar falta de apetito y extremo cansancio durante el embarazo, así como una provisión insuficiente de oxígeno para los bebés en desarrollo. Es probable que el médico le recete un suplemento de hierro, ya que sus requerimientos nutricionales de este mineral no pueden obtenerse sólo a través de la dieta.
El hierro se absorbe más fácilmente cuando se combina con alimentos ácidos, como el yogur, y con aquéllos ricos en vitamina C, como el jugo de naranja.
Los embarazos múltiples también requieren incrementar el aporte de otros nutrientes (como el zinc, el cobre y las vitaminas C y D). Por eso, es muy importante que tome su suplemento de vitaminas prenatal cada día. Pero el hecho de que usted espere más de un bebé no implica que deba tomar más de una dosis del suplemento; con una basta y un exceso de vitaminas podría ser nocivo para los bebés.

Su peso

Es normal que las mujeres con un embarazo múltiple suban más de peso durante el embarazo que las que esperan un solo bebé. Pero la cantidad exacta de kilos que usted debería subir dependerá de lo que pesaba antes de quedar embarazada y de la cantidad de bebés que lleva en su vientre. Por lo tanto, asegúrese de hablar con su médico sobre este tema. De todos modos, por lo general, usted debería consumir alrededor de 300 calorías diarias más por cada bebé. Aunque podría resultar difícil comer mucho cuando se tiene el vientre lleno de bebés, puede ser de ayuda hacer comidas frecuentes pero poco abundantes.

Su bienestar

Es de esperar que, si usted está embarazada de varios bebés, experimente de una forma más intensa las molestias típicas del embarazo. Cuidarse y mimarse pueden ayudarla a aliviar el estrés del embarazo. Incluso un baño caliente relajante puede contribuir a levantarle el ánimo. (¡Pero asegúrese de tener a alguien cerca para que la ayude a salir de la bañera!)
Su pareja también puede contribuir. Algo tan sencillo como que le cepillen el cabello puede lograr que el malestar del embarazo desaparezca por un momento. También será de gran ayuda que su pareja tenga presente que su cuerpo está experimentando intensos cambios hormonales. La comunicación y una actitud comprensiva por parte de su pareja serán fundamentales para que los dos puedan disfrutar a pleno de esta etapa tan especial de su vida.

Cómo prepararse para el parto

Prepararse para un parto múltiple puede resultar abrumador y, además, la preocupación que genera un posible parto prematuro puede ser una carga adicional. La mejor forma de tranquilizarse es saber que cuenta con una red de apoyo a su alrededor: médicos experimentados, un personal sanitario preparado y atento y, en el mejor de los casos, una pareja, familiares y amigos que la apoyan.
Para que esté más tranquila en el momento del parto, usted debería hablar con suficiente antelación con su médico sobre las opciones del parto vaginal o por cesárea. Existen varios factores que influyen sobre la seguridad de cada uno de estos enfoques. Aunque usted y su médico acuerden intentar el parto vaginal, es posible que surjan complicaciones durante el parto que hagan necesario practicar una cesárea.
Es posible que usted quiera tener a varios ayudantes en la sala de partos. Por ejemplo, las parteras son cada vez más comunes. Una partera certificada, que trabaja en colaboración con el médico, ha recibido una capacitación especializada en obstetricia y está autorizada para ejercer en cincuenta estados.
Otra opción, en algunos países, es contratar a una doula. El término procede de la antigua Grecia, donde la doula era la principal asistente de las mujeres que eran cabeza de familia. En la actualidad, las doulas ofrecen apoyo y asesoramiento a las mujeres durante el parto y después de él, ayudándolas en el cuidado del bebé y en las tareas domésticas.

Partos especiales

Es posible que cuando empiece el parto la conecten a un monitor fetal para que el médico pueda controlar el estado y la evolución de cada bebé. El intervalo entre los nacimientos consecutivos en los partos vaginales suele ser inferior a una hora. Y he aquí una buena noticia: puesto que los bebés que nacen en un parto múltiple tienden a ser más pequeños que los que nacen en un parto de un único bebé, es más fácil pujar para que salgan. ¡Por suerte, salen de uno en uno!
De todos modos, en un parto múltiple existe la posibilidad de que no sea viable el parto vaginal. El útero lleno de bebés puede provocar la compresión de la placenta o del cordón umbilical de alguno de los bebés durante el parto. La compresión prolongada puede suponer un grave riesgo para uno o varios bebés a medida que va avanzando el parto vaginal. En estos casos, es mucho más seguro optar por un parto rápido por cesárea.
La posición de los bebés también puede repercutir sobre la seguridad de un parto vaginal. Es habitual que el primer bebé venga de cabeza, mientras que los demás entran en el canal del parto de nalgas (o con los pies primero), de forma transversal (de lado) o de cabeza. Por lo general, si el primer bebé no viene de cabeza, se practica una cesárea. Y en la mayoría de los partos de trillizos o de orden superior también se opta por la cesárea.
Si el médico tiene que practicarle una cesárea, le colocarán un catéter en la vejiga, le darán anestesia y le harán una incisión en el abdomen y el útero. Luego el médico extraerá a los bebés, uno por uno, a través de la incisión. En este tipo de partos, los bebés nacen con pocos minutos de diferencia.
Si tiene un parto prematuro, tanto a usted como a los bebés los monitorearán para detectar posibles signos de sufrimiento fetal. Como es posible que tenga que tomar una decisión sobre el método y los procedimientos que prefiere, lo mejor es que reflexione sobre las posibles opciones antes de llegar al hospital. Muchos bebés prematuros necesitan ser trasladados de inmediato a la UCIN para que puedan recibir la atención especial que necesitan. Por lo general, se aconseja a los familiares que los visiten, a menudo desde el primer día.

Una vez en casa

Los primeros días, semanas y meses suelen ser los más difíciles para los padres de gemelos, mientras todo el mundo se va habituando a la necesidad de alimentar con frecuencia a los bebés, a la falta de sueño y a la escasez de tiempo para uno mismo que supone el hecho de ser padres de gemelos. Pida todo el apoyo que pueda —a vecinos, familiares y amigos— para que la ayuden con los bebés y con las tareas domésticas. Tener gente a su alrededor dispuesta a ayudar no sólo puede hacer que le resulte más llevadera la experiencia de amamantar o de dar el biberón a los bebés, sino que también le permitirá encontrar un tiempo precioso tanto para descansar y recuperarse del parto como para ir conociendo a sus hijos.

Fuente: Kidshealth
Actualizado y revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de la revisión: octubre de 2007




12 de septiembre de 2010

Multiriódico: Múltiples con diferentes cumpleaños


Esta mañana, mientras disfrutaba de mi silencioso desayuno cuando todavía todos dormían, he leído en la revista de la asociación de padres de múltiples de Holanda (NVOM) un caso que me ha parecido muy curioso y que quería compartir con vosotros. Os presento a Chiria y Mateo, mellizos nacidos con 8 semanas y 2 días de diferencia.... sí, sí has leído bien, 58 días de diferencia.

Con 26 + 4 semanas, la mamá de Chiara y Mateo empieza a tener contracciones, por lo que es ingresada y comienza a recibir medicación para pararlas. Cuatro días mas tarde, se rompe la bolsa de Chiara por lo que se retira la medicación y se aplica oxitocina para intentar el parto natural, que tiene éxito. Chiara nace el 14 de Junio de 2006 con 865g y 32cm.

Debido al hecho de que Mateo tiene una bolsa y una placenta independiente (bicorial-biamniótica) se corta el cordón de Chiara, se sutura y se vuelve a meter dentro del útero para intentar que el parto de Mateo se retrase. La mamá vuelve a recibir medicación para parar las contracciones y empieza la espera, rezando para que el útero se relaje.

La cabeza de Mateo es visible por lo que la madre tiene que tener reposo absoluto. Durante estas semanas de espera, además de mucho tiempo en controles, ecografias .... la mamá pasa muchas horas con Chiara aplicando el método canguro. Como no se puede mover, las enfermeras la llevan a su cama para que pase esos momentos con su hija. Momentos que hacen que Chiara se desarrolle mejor y que su madre establezca un lazo afectivo con su prematura.

A las 30 semanas se retira la medicación y la mama puede por fin moverse con una silla de ruedas por el hospital. Dos semanas más tarde puede empezar a caminar e incluso puede pasar un par de días en su casa pero siempre acompañada, ya que el parto puede desencadenarse rápidamente. Para evitar infecciones no se realiza ningun tacto, por lo que los medicos no saben cuanta dilatacion hay. Si hay 8-10cm y la bolsa de Mateo se rompe, el bebé podría nacer en cuestión de minutos.

El 11 de agosto del 2006, con 34+6 semanas, se rompe la bolsa. Desafortunadamente, no había tanta dilatación como se temía y tras siete largas horas con oxitocina, nace Mateo con un parto vaginal. Pesa 2700g y 48cm. ¡Qué diferencia con su hermana melliza!

Tras la expulsión de las placentas se pudo comprobar que ambas se habian fusionado. La placenta de Mateo tenía un aspecto normal mientras que la de Chiara se habia reducido a una masa blanquecina pegada a la placenta de su hermano.

Ahora con cuatro años, Chiara y Mateo son dos peques alegres y sanos que disfrutan del lazo especial que une a los múltiples sin tener que compartir el mismo día de cumpleaños ;)

El logo de nuestro Multiriódico es una creacion de Sonia Casanova

10 de mayo de 2010

Conducta en los partos gemelares

Por J. Grau, R. Rovira, D. Mataró. Hospital de Vic

Introducción
La incidencia del parto de gemelos es de 1%. La gestación de gemelos está considerada una gestación de alto riesgo, con una mortalidad cinco veces superior a las de las gestaciones únicas. La mayor morbilidad en las gestaciones de gemelos se debe sobre todo a una incidencia superior de prematuridad, retraso del crecimiento y malformaciones congénitas.
La mejora de la morbimortalidad perinatal debe ser el objetivo prioritario. La práctica de una cesárea sistemática no ha aportado mejoras en los resultados perinatales y sí un incremento en la  morbimortalidad materna. En las gestaciones de gemelos, el diagnóstico de la corionicidad y amnionicidad en el primer trimestre es muy importante, ya que la morbimortalidad está muy aumentada en el caso de gestación monocorial y monoamniótica. En un 20% de las gestaciones de gemelos diagnosticadas en el primer trimestre, el segundo gemelo desaparece durante el segundo trimestre, sin ninguna consecuencia en la evolución posterior del embarazo.
La adecuación de la práctica obstétrica en función de unos resultados globales maternos y perinatales requiere de una actuación reglada por parte de los servicios implicados en la asistencia (obstetricia, neonatología y anestesia) así como una evaluación continuada de los mismos.
Los conocimientos que tenemos sobre el curso del embarazo y el parto, en los diferentes tipos de gestación de gemelos, deben ser transmitidos a la gestante y a su pareja de forma comprensible, suficiente, adecuada y adaptada a sus niveles de comprensión. Hace algunos años, era suficiente que la gestante y su familia tuvieran la sensación de recibir atención médica, en la que se hacía todo lo posible por la mujer y el bebé. La situación actual es muy diferente.
La gestante y su pareja esperan buenos resultados garantizados por los profesionales sanitarios, y su carencia se vive como un derecho de los individuos a exigir responsabilidades.
Por todo eso, cuando nos planteamos un objetivo médico como es la disminución de la tasa de cesáreas, necesariamente debemos tener en cuenta no sólo los conocimientos médicos con evidencia científica contrastada, sino también los recursos de los que disponemos (humanos, físicos, estructurales), así como el grado de convencimiento de los profesionales, las reglamentaciones legales y las expectativas de la gestante y su pareja.
Hoy en día, sólo con una fuerte motivación por parte de lo profesionales al realizar una tarea que sirva para la mejora de la atención, será posible aplicar cambios en la práctica médica.
El incremento de la tasa de cesáreas en los últimos 20 años ha sido del 100% y obedece, en gran parte, a factores que no tienen que ser estrictamente de mejora en la atención pública.

Acciones para la mejora en la atención de los partos de gemelos
Las acciones de los obstetras para la mejora de la atención en los partos de gemelos las podemos agrupar en tres niveles: 1. Conocimientos, 2. Recursos y 3. Actitudes.
– Las estrategias del conocimiento consisten en la aplicación de determinadas acciones durante la gestación y el parto a partir del estado actual del saber.
– Las estrategias de recursos son aquellas en las que se contemplan los requerimientos humanos y de estructura, que actualmente se consideran necesarios para garantizar una calidad asistencial.
– Las estrategias en las actitudes, que hacen referencia a las conductas que fundamentan una cultura de evaluación y mejora continua, en el marco de una atención de consenso grupal.

1. Conocimientos
*** Primer trimestre:
Diagnóstico ecográfico de la gestación de gemelos.
A las 12 semanas diagnóstico de la corionicidad y amnionicidad.
Información a la paciente:
- características, tipo de gestación de gemelos y pronóstico.
- Medidas dietéticas (suplementos de hierro y folatos).
- Prevención de la prematuridad en reposo de 10 h. diarias.
- Controles durante el embarazo en la consulta de alto riesgo.

*** Segundo trimestre:
Controles ecográficos 20 y 26-28 semanas.
Diagnóstico de las malformaciones.
Detección del CIR (incluir estudio doppler fetal).
Detección del Síndrome de transfusión feto-fetal en las gestaciones monocoriónicas.
Medidas:
- Reposo de 10 h. diarias y evitar trabajos pesados.
- Ser liberal con el ingreso.
- Control y tratamiento de la anemia.
En las gestaciones monocoriales y monoamnióticas, derivación al nivel III.
Detección de complicaciones a lo largo de la gestación y derivación a centros donde es posible la extracción fetal antes de término.
En el caso de muerte de un gemelo, derivación a centro de nivel III.

*** Tercer trimestre
Controles ecográficos y estudio doppler a las 32, 34, 36 y 38 semanas.
Detección del CIR (curvas de crecimiento específicas) y del síndrome de transfusión feto-fetal.
Medidas:
- Baja laboral.
- Reposo de 12-14 h diarias
- Control de la anemia y del peso, dieta adecuada.
No parar el trabajo de parto, si éste se presenta a partir de las 34 semanas.
Derivación a un centro (si se hace necesaria la extracción del feto), cuando no se disponen los recursos adecuados para la atención de los bebés.
– Asistencia al parto: parece existir consenso en la indicación de una cesárea electiva cuando:
- La presentación del primer gemelo es diferentes de la cefálica.
- Gestaciones de más de dos gemelos.
- Gemelos unidos.
- Grandes prematuros.
- En los mismos casos en que esté indicado en la gestación única.
En la gestante en trabajo de parto es muy importante conocer la estática fetal de ambos fetos y, una vez ha nacido el primer gemelo se debe volver a determinar la estática del segundo gemelo, ya que se pueden dar cambios de hasta un 20%.
Se deben monitorizar los dos fetos, la analgesia de elección es la epidural, la estimulación con oxitocina no está contraindicada, así como tampoco la rotura de membranas.
Si la presentación de los dos gemelos es de cabeza, se espera a hacer la amniorresis del segundo con la cabeza encajada. En el caso de que el segundo gemelo no esté de cabeza se puede proceder a la versión externa con control, a ser posible ecográfico y con la bolsa amniótica integra, o bien se puede esperar un parto vaginal de nalgas, estando siempre preparados para una versión interna y una gran extracción si es necesario y el feto no presenta signos de alteración del bienestar, ya que entonces es mejor optar por una cesárea. En el caso de que el segundo gemelo esté en situación transversa, se puede intentar una versión externa si el obstetra tiene entrenamiento, en caso contrario se debe practicar una cesárea. El intervalo entre el nacimiento del primer y el segundo bebé es preferible que sea inferior a 30 minutos, aunque la monitorización continua de la FCF y su normalidad puede hacer variar este tiempo.
El riesgo de hemorragia en el puerperio inmediato aumenta, por atonía uterina, y es por eso que se recomienda el parto dirigido.

Puntos controvertidos: inducción de los gemelos
Conocemos que la mortalidad en la gestación de gemelos es menor en las semanas 37-38 y la incidencia de retraso en el crecimiento a partir de las 38 semanas es del 50%,, así pues parece que en las gestaciones de gemelos la inducción se debería realizar a las 40 semanas, de la misma forma que en las gestaciones de feto único se realiza a las 42. La utilización de prostaglandinas intracervicales es una práctica controvertida por la posibilidad de hiperdinamia.

2. Recursos humanos y físicos
La asistencia a un parto de gemelos debería estar garantizada por la intervención de un obstetra experimentado con la colaboración de otro obstetra.
El cumplimiento de esta recomendación puede ser dificultoso a nivel de un hospital comarcal donde la mayoría de guardias son cubiertas por un solo obstetra; también se hace difícil mantener un entrenamiento en centros donde el número de partos es bajo, y además los obstetras más experimentados dejan de hacer guardias con el tiempo. Una solución es la de ser más liberales en las inducciones de los partos de gemelos, siempre que las condiciones del cuello uterino sean favorables, ya que durante el horario laborable es cuando se dispone del personal obstétrico adecuado. La presencia de un anestesista y de un neonatólogo se hace indispensable, así como un de un equipo de enfermería entrenado en la asistencia de bebés prematuros, ya que la mayor morbimortalidad se debe a la prematuridad. Se debe disponer en todo momento de un quirófano de urgencias libre, para la práctica de una cesárea urgente, registros cardiotocográficos que puedan controlar ambos fetos y la posibilidad de determinar el pH de calota. La disponibilidad de un ecógrafo en la sala de partos, para determinar la estática fetal en caso de duda, puede ser una herramienta de ayuda aunque no es imprescindible.

3. Actitudes
Son aplicables a todo tipo de asistencia obstétrica:
  1. Existencia de un protocolo, adaptado a los recursos disponible, conocido por todo el equipo y que se consulte en el momento de la toma de decisiones en el Servicio.
  2. Cultura de evaluación continuada, con sesiones periódicas donde se comentan todos los partos con los siguientes imputs: edad, paridad, antecedentes de interés, motivo de ingreso, duración de la dilatación, expulsivo, tipo de parto, indicación de la tocurgia, datos del bebé, complicaciones y observaciones.
  3. Separar los problemas de las personas. Los problemas son de todos, así como las soluciones.
  4. Evaluación cuantitativa y cualitativa al cabo de seis-doce meses y comparación de nuestros resultados con los estándares reconocidos. Evaluación inmediata en caso de aparición de un hecho considerado indicador centinela.
  5. Identificar problemas y tratarlos en las sesiones periódicas con la siguiente metodología: definición, evidencia científica, estado actual, valoración, propuestas de mejora y establecimiento de un calendario de aplicación con posterior evaluación.
  6. Determinación periódica del grado de satisfacción de las gestantes atendidas, mediante “focus group”. Valoración de los resultados por partes del Servicio.
Bibliografía recomendada
  • Adams D. Asistencia Obstétrica de la gestación gemelar. Clínicas obstétricas y ginecológicas. McGraw-Hill  Interamericana, 1990;1:53-61
  • Borràs Ramirez RM. Anestèsia a la cesària. Ginecologia Catalana. 1999;2:69-72.
  • Cincotta R. Conceptos actuales sobre el síndrome de transfusión intergemelar. Clínicas obstétricas y ginecológicas. McGraw-Hill Interamericana, 1997;2:269-80
  • D’Alton M. Asistencia preparto de la gestación gemelar: ultrasonido. Clínicas obstétricas y ginecológicas. McGraw-Hill Interamericana, 1990;1:43-52.
  • Documentos de Consenso SEGO 1999. Embarazo múltiple. Ed. Meditex, 9-56.
  • Flint Porter T. Medicina basada en pruebas para hacer óptimos los resultados de la cesárea. Clínicas obstétricas y ginecológicas. Mc Graw-Hill Interamericana, 1997;3:505-10.
  • Gabriel R. Mecanique et Techniques Obstetricales. Ed Sauram, 1998;247-51.
  • García Hernández JA. Asistencia al embarazo y parto de la gestación gemelar. Ed. Ino Reproducciones, 1997; 749-91.
  • Vaast P, Lucot JP, Chauvet MP, Puech F. Grossesses multiples. Etude anatomoclinique et prise en charge. Encyclopédie Médico-Chirurgicale, Gynécologi/Obstètrique, 2000;5-030-A-10:20p.
  • Grau J, Rovira R. Tasa de cesáreas y su variabilidad en un servicio de obstetricia. Rev Calidad Asistencial 1999; 14(6):592.
  • Rovira R. El consentiment informat en obstetrícia. Ginecologia Catalana 1999;1:2-5.