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10 de agosto de 2013

Juntos o separados: la opinión de un padre de múltiples maestro rural


Hola a todo el mundo
Me llamo Frank Alcón. Soy maestro rural y afortunado padre de unas hermosas gemelas de dos años. En el sitio en el que vivimos, la escolarización en Educación Infantil comienza a los dos años, un logro educativo que esperemos que no destrocen los recortes que estamos sufriendo. Ahora nos encontramos en la época de plantearnos a qué centro vamos a llevar a nuestras pequeñas, pues tenemos dos centros públicos en la zona. Uno de los aspectos que nos van a hacer decantarnos por uno u otro de esos centros, o por ninguno, es la moda de separar a los gemelos o mellizos. Ya de antemano aclararé que estoy totalmente en contra. He discutido el tema con varios compañeros y la única explicación que me pueden dar es que así se evitan la dominancia de uno de los gemelos frente al otro. No me parece justo este argumento. Es como si por la mañana se presentara en nuestra casa un agente de la Guardia Civil a multarnos por si durante el día sobrepasamos el límite de velocidad, o si el médico decidiera amputarnos una pierna por si tenemos un accidente y se nos gangrena. Sería ridículo, ¿verdad? Pues entonces ¿por qué tenemos que admitir que se ponga la venda antes de tener la herida? ¿Por qué no se espera a ver si existe tal dependencia antes de tomar las medidas para corregirla?
El proceso de incorporación al mundo escolar es traumático en sí, pero necesario. Supone para el niño/a abrirse, pasar de un mundo controlado, con personas de confianza y rutinas establecidas, el mundo familiar, a un mundo nuevo, con multitud de iguales y adultos desconocidos, en un entorno diferente al habitual y con unas rutinas nuevas a las que adaptarse, el mundo escolar. Pasan de ser el centro de atención a ser uno más dentro del microclima social que es un aula, a tener que establecer relaciones tanto con adultos como con sus iguales, a convivir.
A nuestros hijos e hijas gemelos o mellizos, además, se les está pidiendo que rompan con alguien que les ha acompañado durante cada minuto de su corta vida, en un momento en el que el yo, como ser independiente de su hermano, aún no está formado plenamente. Curiosamente, durante las primeras fases de su escolarización permitiremos que los niños traigan a clase objetos para dulcificar el cambio entre ambos mundos, como peluches, juguetes, mantitas… pero no se les permitirá que acompañen a su propio hermano, a su todavía otro yo, que irá a la clase de al lado.
No entiendo ni acepto el hacer más traumático, de modo gratuito, el momento de la integración en el mundo escolar, basándose en hipotéticos problemas que puedan surgir. Si, una vez escolarizados, se detecta el problema de la dependencia, será el momento de actuar en consecuencia, pero no a priori, no por si acaso. No quiero que me multen antes de coger el coche por si me paso de velocidad o si me salto un semáforo. Si lo hago, aceptaré la multa, pero no a priori.
Personalmente nunca he tenido en mi clase a gemelos o mellizos, pero sí que he coincidido en colegios en los que los había, en los que no se separaban y que no había ningún problema.
También conozco el caso de gemelas separadas en el aula de dos años y que se pasaron semanas colgadas de la puerta mirando a través del cristal hacia la clase en la que se encontraba su hermana. Al final se adaptaron, pero ¿por qué hacerlas sufrir innecesariamente?
Evidentemente, también he conocido casos en los que, tras un par de años juntos, hubo que separar a los hermanos por la dependencia de uno respecto al otro. En concreto, recuerdo ahora un caso de unos trillizos en los que uno era sobreprotector de sus hermanos, estaba demasiado pendiente de ellos y eso impedía su correcta socialización.
Cada caso es un mundo, y hay que actuar ante los problemas que surjan, si es que los hay, pero no por sistema.
Una última sugerencia: en el caso de que en vuestro colegio os digan lo de separarlos y no estéis de acuerdo, como es mi caso, no os resignéis, luchad, insistid ante la dirección del centro y si es necesario y siempre después de esta conversación con la dirección, acudid a la inspección educativa de vuestra respectiva Comunidad Autónoma.
Un saludo

La imagen es de las chicas de Frank

6 de agosto de 2013

El parto de Cristina: vaginal de mellizos tras cesárea

criando múltiples gemelos mellizos parto vaginal gemelar después de cesárea

En mi primer embarazo la niña estaba de nalgas y tenía poco líquido, así que decidieron programarme una cesárea. Todo el mundo me decía que era mejor, que no tendría dolores, pero siempre me quedé con las ganas de un parto vaginal. Cinco años después de haber nacido mi hija mayor decidimos darle un hermanito, no me quedé embarazada hasta el séptimo mes de empezar a buscar. Yo creía que podía tener problemas y el 25 de mayo del 2005 fui a un ginecólogo y me dijo que yo estaba bien de todo que me venía ya la regla y que no me preocupara que podíamos estar buscando niño durante dos años y después, si no me quedaba, pues ponerme en tratamiento. Pero yo no quería pensar en eso porque no iba a ser solo uno. Me fui un poquito desilusionada porque me dijo que me venía la regla. Pues bien me tenía que poner con la regla el 31 de mayo y la regla no apareció, yo no quería pensar que podía estar embarazada porque hacía sólo seis días me habían dicho que me venía la regla. El 6 de junio (un domingo) mi marido dijo que no aguantaba más y se fue a la farmacia de guardia y me compró el predictor y nada, positivo, pensé "que cien euros más mal gastados" pero bueno, llamé a la ginecóloga y se lo dije. A la semana siguiente tuve que volver a ir a otro ginecólogo porque me dolía muchísimo el útero y no aguantaba el dolor, llegué y las preguntas lógicas que te hacen, "que si tenía gemelos o mellizos en la familia" y yo pues le dije que no. Me hicieron la ecografía y la sorpresa: no era uno sino dos, madre mía que susto me llevé y ya me dijo la ginecóloga que sería cesárea, "qué pena" pensé, pero bueno qué se le va hacer, me quedaría con las ganas.

El embarazo fue regular como casi todos los embarazos gemelares, muy pesado, pero bueno se sobrellevó. Llegó el día del parto un miércoles 1 de febrero del 2006, rompí aguas a las 11:00 de la noche y corriendo al hospital, los médicos siempre me dijeron que intentarían el parto vaginal, además el primero que era el niño estaba encajado y la niña de nalgas pero se podía dar la vuelta y que como último recurso sería la cesárea. Llegué al hospital y por romper aguas y no estar de parto decidieron ponerme oxitocina. Empezaron a las 3 de la mañana pero a las 5 lo tuvieron que parar porque la niña se paró y no podían seguir, esperaron hasta las 7 y volvieron a empezar, a las 10 de la mañana no había ni borrado el cuello y me dijeron que si a las 7 de la tarde no había dilatado 3 centímetros sería cesárea y que si había dilatado los 3 centímetros pues estaría dilatando hasta las 7 del día siguiente. Me vine abajo, qué pena, yo quería tener un parto vaginal, quería tener esa experiencia. A las 4 había dilatado 6 centímetros, qué alegría, a las 5 dilatación completa, esperaron una hora por la epidural y otra hora por un parto urgente y llegó mi hora. Ya me empezaban a doler un poco las contracciones porque antes con la epidural casi no las había sentido y nada, con los empujones se me quitaba el dolor, el mal rato llegó cuando me tuvieron que meter los fórceps porque Rafael estaba encajado pero mirando hacia arriba y madre mía que dolor, pero Rafael salió y me lo pusieron encima, qué cosita tan pequeñita pero no pude tenerlo mucho tiempo pues María se había parado y había que sacarla cuanto antes, y nada dos pujos mas y María fuera, la pobre nació sin respirar y no se movía, le pusieron la mascarilla y le pegaron golpes en el pecho y al momento María respirando y llorando, llore de la emoción y pensé "lo he conseguido, he tenido un parto vaginal y encima doble", qué bonito, no tenía nada que ver con la cesárea. Cada vez que pienso en ese momento se me saltan las lagrimas, fue todo muy emocionante.

Cristina

25 de julio de 2013

Cesárea respetada: el parto de Tuty


Tuve un embarazo fantástico...
Se supone que en un embarazo múltiple los síntomas se multiplican, aunque mi opinión es que cada mujer y cada embarazo es un mundo. No tuve ni una sóla nausea, ni un sólo vómito... Sólo el malestar habitual de llevar una gran barriga, sobre todo al final del embarazo, ya que llegamos a término. Disfruté de cada movimiento, de cada momento, de cada patada... La experiencia de sentir dos corazones en tu interior me ha cambiado la vida, ha sido como una revolución interna...

Durante los nueve meses de gestación los nenes estuvieron colocados de la misma forma. Daniel de cabeza y Martín de nalgas. En un principio mi "gine" me comentó que lo más seguro es que tuvieran que hacerme una cesárea. Eso nos asustó, pero había que esperar.

Antes incluso de estar embarazada nos informamos sobre todas las posibilidades que existen para dar a luz, buscando la que se adecuara más a nuestra idea de lo que es un parto respetuoso... Buscamos otro ginecólogo y dimos con lo que queríamos...

En la semana 38, Martín encajó su culete antes que la cabeza de su hermano y todas las esperanzas que teníamos puestas en un parto natural se fueron al garete. La verdad es que algunas posturas de yoga ayudaron anteriormente a que Martín se subiera un poco y Daniel bajara, de tal forma que estuvieron más de un mes colocados a la par, pujando para ver quién salía primero. Martín fue el ganador...

El día que Regina (mi fantástica ginecóloga) vio en la eco que el culete estaba el primero, sentí una desilusión tremenda. Habíamos preparado hasta camisetas para el parto y de repente, todo se desmoronó. La cesárea estaba ahí, a pesar del yoga, de la acupuntura... Pero decidí tomármelo como vino y hablando con Regina, tomé la decisión de pasar por todo el proceso del parto hasta estar dilatada. Ella me habló de los beneficios que eso conlleva para los nenes y para mí (no en el momento porque las contracciones duelen, pero sí a largo plazo) y entonces no programó cesárea. Se aseguró con los monitores de que todo estaba bien y lo único que quedaba era esperar a que ellos decidieran salir.

En uno de esos monitores unos días después observaron alguna contracción y al explorarme Regina me dijo que había dilatado 2 cm. Me fui a casa y pasamos una noche tranquila, yo no sentía contracciones.

A la mañana siguiente fuimos a consulta y allí mismo rompí aguas. La clínica donde di a luz está al lado de la consulta de Regina, asi que esperamos a que llegara la matrona y con ella nos trasladamos al hospital. Mientras venía, nos fuimos a tomar algo, yo estaba realmente tranquila para la sorpresa de todos. Creo que mentalmente me había preparado tanto para aquel momento, que lo único que quería era poder disfrutar de cada proceso del parto.

Sobre las dos de la tarde ingresé y fuimos directamente a la "habitación naranja". Es un lugar especial para dar a luz, decorada con mimo y con todas las facilidades para la parturienta: bañera para relajarte, pelota para relajar la espalda, además de monitores sin cable que te permiten moverte con tranquilidad por toda la habitación, incluso dentro de la bañera. Tiene un salón para familiares y en este lugar te sientes como en casa... Yo no tenía contracciones (bueno, las tenía pero apenas las sentía) cuando ingresé... Colocamos nuestra vela con dos llamas (una por cada bebé), pusimos nuestra música especialmente preparada para el parto (los nenes la escucharon durante todo el embarazo) y
encendimos mi incienso favorito...Además todos los que estábamos allí nos pusimos las camisetas con una foto impresa dando la bienvenida a los nenes... Jose con la cámara de vídeo iba reflejando cada momento. El ambiente era excelente con Raquel, una matrona con una sensibilidad especial, pendiente de mí en cada momento; Regina, muy cercana y tranquila, Sonia ayudando en lo posible y mi madre y mi marido... Era como estar pariendo en casa...

Estuve haciendo yoga, y puedo deciros que conseguí posturas que ya al final del embarazo no podía hacer a pesar de ser profesora de yoga... Creo que la oxitocina que desprendía, unida a la relajación y el buen ambiente ayudaron a ello... Me di un baño relajante, ya cuando las contracciones eran más continuas... Las sentía y dolían, pero era un dolor gratificante... Cada vez que pasaba una decía, "una menos" y seguía charlando tranquilamente... Volvería a pasar mil veces por ese maravilloso dolor, antes que tener que someterme a una cesárea (ojalá se pudiera elegir).

En un principio todos pensamos que estaría varias horas dilatando pero no fue así. En una de las exploraciones que me hizo Regina ya estaba casi completamente dilatada y el pie de Martín, el primero de los mellizos, estaba metido en la pelvis. Fue entonces el momento en el que Regina decidió pasar a quirófano para la cesárea... He de confesar que ese fue el peor momento de todos. De un ambiente familiar y tranquilo me vi en una camilla camino de quirófano... Tan sólo fueron unos segundos, pero al no ver a nadie conocido cerca durante el traslado me sentí sóla y rompí a llorar... Las contracciones eran muy seguidas pero ya casi no las sentía. Sólo pensaba en que no podía parir como yo hubiese querido y me sentí mal, muy mal... Afortunadamente en cuanto entré a quirófano vi la cara de Raquel y de Sonia y después a Regina y en ese momento entendí que no estaba sóla, que estaba en las mejores manos y que todo saldría muy bien... Me pusieron la epidural y en unos minutos ya estaba saliendo Martín... No sé cómo explicar la sensación de ver esa carita maravillosa. Lloré, lloré mucho...Tres minutos más tarde nació Daniel. Me miró con unos ojos muy grandes y también lloré de emoción. Fueron los momentos más intensos y más felices en 32 años que tengo. Martín nació a las 17.00 y Daniel a las 17.03 de la tarde. Mientras terminaba la operación, el pediatra se acercó para decirme que tenía dos niños muy sanos: Martín pesó 2,975 gramos y midió 50 cm y Daniel pesó 3,100 gramos y midió 49 cm.

En menos de 20 minutos me vi en la camilla camino de la habitación. En el recorrido hacia la habitación, Raquel llevaba a un bebé y Jose al otro. No nos separamos, todos estábamos estupendamente y no necesitamos asistencia médica ni nada de nada... Así que enseguida estuvimos todos juntos disfrutando de unos momentos mágicos. Mi madre, que esperaba en la habitación, se sorprendió muchísimo al ver que ya estábamos allí... Todo fue muy rápido y muy bonito, a pesar de estar presente una operación. El hecho de estar con profesionales que te dan confianza, para mi lo fue todo. No me vi perdida, me sentí respetada y muy mujer, muy madre. Eso gracias a Regina y a su equipo, a su gran respeto por la mujer que está de parto y a su cercanía como ginecóloga y como persona.

Desde aquí debo dar las gracias a todos los profesionales que me he encontrado en esta etapa de mi vida. En mi caso, una cesárea fue médicamente lo que tenía que ser, pero no supuso un trauma para mí por haber elegido a las personas y lugar adecuados. Me considero muy afortunada por ello. Soy consciente de que no siempre se puede elegir como yo lo hice.

Ánimo a todas las que estéis esperando y sabed que un parto múltiple puede llevar complicaciones, pero que cada mujer y embarazo es un mundo y no podemos nunca generalizar. Se puede tener un parto "normal" aunque se espere más de un bebé.

Mercedes

1 de febrero de 2013

Juntos o separados: una victoria


Hoy os queremos contar la historia de Irene y de sus hijos, de su separación en el colegio y de su victoria tras pelear por que les juntaran:
Mi nombre es Irene y quería compartir con vosotras mi historia.

Tengo hijos gemelos de tres años, a los cuales matriculé en un colegio de Sevilla.

Me puse en contacto con el Director del centro, le expresé mi disconformidad con que los niños fueran separados de aula. Me indicó que eran las normas del centro y no me permitió elegir.

A las dos semanas de colegio, les solicité que los unieran en clase lo antes posible. El motivo no era otro que la mala adaptación que han tenido al colegio.
Después de ponerme en contacto con varios psicólogos y exponerle la actitud de los niños, me confirmaron que todo lo que les ocurre es debido a la nueva situación. Y no están asimilando como debieran el estar separados.

Me reuní con profesoras y con el Director, que hicieron caso omiso a mi petición, alegando que los niños en el colegio no demuestran nada. Además me confirman que son las normas del colegio, pero me encuentro en una situación de agravio comparativo y discriminación ya que existen hermanos gemelos, mellizas e incluso trillizos, de cursos superiores, que sí están juntos en clase.

Mi respuesta siempre es la misma, ¿no es suficiente que se hagan pipí un día sí y otro también?, después de llevar un año sin pañales. O, ¿no es suficiente llamada de atención que los niños se escapen de su clase llorando para ir en busca del hermano a la otra clase?. Esto según me confirman las profesoras. O acaso es normal, que uno de ellos no se relacione con el resto a la hora del recreo. Según la opinión de la profesora es que le gusta “jugar solo”. Además de otras tantas cosas que manifiestan en casa.

Le solicité al colegio que los valorara la psicóloga del centro, lo cual me negaron, añadiendo, que normalmente visitan a los casos más importantes o graves…. ¿Acaso el mío no lo era?.

Me puse en contacto igualmente con el Inspector de la zona en la Delegación de Educación y éste mismo a su vez con el colegio.

Cuando le comenté el tema al inspector, no lo dudó. No existe ningún motivo para que los niños estén separados y mucho menos si hay indicios de mala adaptación. Además me asesoré al respecto y por lo que he podido conocer, no existe ningún informe médico o psicológico, que certifique a los gemelos les favorece estar separados en ningún caso. Sin embargo sí, existen estudios que avalan la teoría de que en muchos casos al separar a los hermanos les puede afectar en su conducta o incluso en la relación entre los hermanos, como es mi caso. En este apartado mis confidentes de Criando múltiples, me ayudaron mucho.

Aún así, aporté un documento de una psicóloga, en la que confirmaba que todos los síntomas que tenían los niños eran debidos a la mala adaptación por haberlos separado, con lo cual no han tenido más remedio que acceder y juntarlos.

Ya han empezado juntos desde principios de año y el primer día iban súper contentos por primera vez al cole…y eso ya es un logro.

Espero que mi historia os ayude, a mí me ha costado muchísimo, pero al final lo he conseguido y ahora estamos muy contentos. Y sobre todos los niños….
¡¡Enhorabuena, Irene!! ¡¡Y enhorabuena a tus hijos!!

6 de diciembre de 2012

Las cosas que una madre tiene que oir

pelos de punta gemelos mellizos criando multiples criandomultiples

Hoy traemos el comentario más estúpido que una madre de mellizos haya oído. Directamente de la web de Twinpossible.

La mamá de Twinpossible estaba en la piscina, con sus dos mellis trepándole, mientras esperaba al papá Twinpossible, que había ido a por la comida. 

Llega un señor y le pregunta a la mamá: "¿Son mellizos?". Hasta aquí nada raro. Ella contesta que sí. Él continúa, "¿son iguales?" y ella contesta que no, que no se parecen en nada. ¿Pues no ven que son mellizos y no gemelos? ¿Por qué habrían de parecerse? piensa la mamá.

El señor continúa. "Pues es verdad, no se parecen en nada... ¡qué raro!" Y continúa. "¿Sabes? Vi en la tele el otro día lo de esa madre que ha tenido mellizos cada uno de un padre. Al parecer, si tienes relaciones sexuales con dos hombres distintos en un tiempo cercano, puede suceder". Ella le contestó que sí, que eso puede suceder. Y él prosiguió "Tal vez es lo que te pasó a ti. ¿Tengo razón?".

La mamá Twimpossible se quedó tan estupefacta que no se enteró de si el señor siguió haciendo comentarios o no. Y no es para menos. 

¿Y a ti? ¿Cual ha sido el comentario más absurdo que te han hecho?

27 de junio de 2012

El poder del vínculo que une a los múltiples

Seguro que muchos de vosotros conocéis la foto que ilustra nuestra entrada de hoy. Yo también la conocía pero hasta hace pocos días, he de reconocer que no conocía la historia detrás de esta foto. Es tan bonita y tan poderosa que me gustaría mucho compartirla con vosotros. Creo que describe muy bien ese contacto casi mágico que tienen los múltiples entre ellos y que es capaz de mover montañas. Tenemos suerte de poder verlo todos los días :)



Kyrie y Brielle Jackson, nacieron el 17 de Octubre de 1995 en Worcester, Estados Unidos, 12 semanas antes de lo previsto. El protocolo por aquel entonces en el hospital era separar a los múltiples en diferentes incubadoras para evitar el riesgo de contagio. Kyrie, la más grande de las dos (993 gramos), comenzó rápidamente a ganar peso y estaba sana. Brielle (909 gramos) por su lado tenía problemas respiratorios y cardíacos. El nivel de oxígeno en la sangre era bajo y ganaba muy poco peso.

El 12 de noviembre, Brielle tuvo una crisis respiratoria grave. Su color pasó de rosado a azulado y su corazón latía demasiado deprisa. Una de las enfermeras, Gayle Kasparian, intentó todo lo que pudo para estabilizar a Brielle sin mucho éxito. En ese momento, recordó que había escuchado en una conferencia que, en Europa, algunos hospitales ponían juntos a los múltiples en la incubadora, sobre todo a los prematuros. La jefa de las enfermeras no estaba en el hospital por lo que Gayle decidió correr el riesgo y proponer algo a los padres que estaba totalmente prohibido por los protocolos del hospital: poner a Brielle y Kyrie juntas en la misma incubadora. Los padres, desesperados, autorizaron a la enfermera a probar a poner a las dos pequeñas juntas. Los Jackson y Gayle se sentaron y esperaron a ver lo que pasaba.

Incluso cuando la puerta de la incubadora no había sido cerrada, Brielle se acurrucó al lado de su hermana y dejó de llorar. En unos cuantos minutos, los niveles de oxígeno en la sangre de Brielle eran los mejores desde su nacimiento. Tras un par de horas, su color era otra vez rosado y su corazón latía a niveles normales. Mientras dormían, Kyrie hizo un gesto que daría la vuelta al mundo, puso su bracito alrededor de su hermana dándole un abrazo.

Tras estos resultados tan buenos, el hospital decidió cambiar los protocolos y permitir que los múltiples pudieran compartir la misma incubadora tal y como compartieron el útero de su madre.

Sus padres contarían, años después, que todavía dormían abrazadas así. 

Desde criandomultiples, esperamos de todo corazón que más y más hospitales sigan el ejemplo de este hospital y permitan a los múltiples apoyarse durante estos momentos tan críticos de sus cortas vidas. Su vínculo es la medicina más poderosa.

Fuente (traducción criandomultiples): Reader's Digest Mayo 1996

1 de junio de 2012

Mis poemas favoritos sobre la maternidad


Hay dos poemas que forman un importante eje en mi forma de ver este duro, pero a la vez precioso trabajo, que es la maternidad. Ambos llegaron a mis manos atraves de otras madres y ahora me gustaría compartirlos con vosotros para que quizas os inspiren un poco en este viaje de la maternidad.

El primero es de Dianne Loomans y se llama "Si pudiera volver a educar a mi hijo"

"Si pudiera volver a educar a mi hijo" Dianne Loomans

Si pudiera volver a educar a mi hijo...
Pintaría más con los dedos y señalaría menos con ellos.
Haría menos correcciones y más conexiones.
Apartaría los ojos del reloj (nota de criandomultiples:o del movil, tv, internet....;) y le miraría más a él.
Me interesaría por saber menos y aprendería a interesarme más.
Daría más paseos y volaría más cometas.
Dejaría de jugar seria y jugaría más en serio.
Correría por más campos y contemplaría más estrellas.
Daría más abrazos y menos tirones de orejas.
Sería firme en menos ocasiones y afirmaría mucho más.
Construiría su autoestima primero y la casa después.  
Enseñaría menos sobre el amor al poder y más sobre el poder del amor.
Una vez, hace mucho tiempo antes de ser madre, escuché a una madre de cinco hijos cantar una canción que tenía como letra un poema de Kahlil Gibran que nunca había escuchado en mi vida. Por aquel entonces, la verdad sea dicha, no lo entendí pero de una forma u otra se hizo un hueco en mi memoria. Eso de tus hijos no son tus hijos me intrigaba....que querría decir? Andé con la duda hasta el momento en el que mis hijos empezaron a crecer y a hacer mas cosas que comer  y dormir ;). De repente, este poema cobró un sentido enorme y cuando los veo haciendo cosas que antes no hacían, cuando los siento crecer, oigo la canción en mi mente con esa voz dulce y poderosa de esa madre. Y sobre todo, recuerdo la cara de los dos hijos mayores de esta madre que la miraban con un orgullo indescifrable. Ahora lo entiendo....los dejaba crecer pero los amaba con toda el alma.

Tus hijos no son tus hijos (Kahlil Gibran)
Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues, ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas,
porque ellas, viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti porque la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual tus hijos como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea para la felicidad.

Espero que os gusten :) Buen fin de semana :)

PD: La preciosa pintura del principio de esta entrada, es de una artista que encontré en Etsy llamada Katie M. Breggren. Katie esta especializada en pintar la maternidad. Podeis ver su trabajo en http://www.etsy.com/shop/kmberggren

22 de mayo de 2012

Lactancia múltiple: aquí comienza el camino



Mi aventura en la lactancia materna comienza en la sala de nidos del Hospital Viamed de Zaragoza, con mis niños en la incubadora porque llegaron al mundo un mes antes de lo previsto y con un peso muy por debajo de lo que podíamos esperar (Alaia-1.560 & Alejandro-1.780)

Sinceramente, durante el embarazo yo era de las que pensaban que si conseguía instaurar la lactancia materna de una manera cómoda para todos así lo haría, pero si, por el contrario, me iba a suponer un agobio o muchos quebraderos de cabeza, optaríamos por la leche de fórmula. La verdad es que la sociedad e instituciones en ningún momento me hicieron sentir que era posible una lactancia natural en un parto múltiple, sino mas bien todo lo contrario y yo me dejaba llevar por los comentarios, así que no estaba muy animada en este sentido pero...¡¡UNA MIRADA LO CAMBIÓ TODO!!!

En aquellos duros momentos mis propios hijos me pidieron con sus mirada lo que deseaban de mí:
Alaia me decía "No te preocupes mamá, que vamos a salir de aquí, soy una luchadora y en unos días estaremos en casa los 4"
Alejandro, por el contrario decía: "Ayúdame porque esto me supera, la leche que me dan no me gusta, necesito que luches en mi nombre"
Así que puse todos mis esfuerzos en Alejandro (en cuanto pudiera recompensaría a mi niña) y puse todo mi empeño para que me subiera la leche a pesar de las dificultades (bebes prematuros, en incubadora, parto por cesárea, estimulación vía saca leches..), al principio sólo me salían una gotitas de amor blanco que mi marido me ayudaba a recoger con una jeringuilla, pero con los días cada vez recogíamos mas jeringuillas hasta que... ¡¡llenamos el primer biberón!! ¡¡Lo habíamos conseguido entre los 4!! Habían pasado 6 días desde que nacieron pero la vuelta a casa cada vez estaba más cerca, ya que con mi leche empezaron a engordar milagrosamente y por fin Alejandro dejó de devolver.

Los días que siguieron fueron bastante duros, pero fuimos bastante afortunados porque en la clínica nos cedieron una habitación para que estuviéramos lo mas cerca posible de los niños, así evitábamos los viajes casa-hospital y podíamos dedicar todo el tiempo a estar con los niños y a coger fuerzas cuando ellos dormían, así, nuestros días transcurrían en tramos de 3 horas: sacaleches, bibe, método canguro, incubadora-descansar o comer... fue agotador pero veíamos a los niños felices y para nosotros eso era lo mas importante, en todo momento tuvimos el apoyo de las enfermeras y auxiliares de nidos a las que estaremos eternamente agradecidos.

Llegó el día en que nos dieron la buena noticia de que Alejandro había llegado a 1.800 gr. y ya podíamos sacarlo de la incubadora, lo podríamos tener en la habitación hasta que alcanzara 2.000-2.100 gr., a mí me invadió un sentimiento de felicidad momentáneo porque enseguida me pregunté ¿Y Alaia?, entonces mi marido, como si fuese el portavoz de mis pensamientos preguntó al pediatra "¿Podemos llevarnos a los dos?" y la respuesta fue SI, SI SI, SI.... ¡¡¡POR FIN ESTARÍAMOS LOS 4 JUNTOS!!!

Estuvimos 5 o 6 días más en la habitación hasta que llegaron al peso mínimo para poder llevárnoslos a casa, una mañana pasó el pediatra y nos dio el alta, en 5 minutos habíamos hecho las maletas (después de 3 semanas ingresados) y en 10 minutos ya estábamos los 4 en el coche camino de nuestra casa, hacía un sol espectacular y estábamos MUY, MUY FELICES.

Al llegar a casa entramos por la puerta cada uno con un niño en brazos, había un cartel en el que decía "BIENVENIDOS", Alejandro y Alaia lo miraban todo con curiosidad, se les veía felices, parecía que ellos también estaban deseando llegar a casa y después se quedaron dormidos y durmieron durante horas y horas por fin los dos juntos en la cuna que con tanto amor habíamos preparado para ellos, por la tarde seguía haciendo un sol de justicia así que salimos a dar nuestro primer paseo, orgullosos, como si por fin subiésemos conseguido nuestro premio en la vida: NUESTROS HIJOS

Publicado con permiso de Una mamá para dos.

2 de mayo de 2012

Soledad (Acerca de la Maternidad Múltiple)

Desde el blog de http://reflexionesmadrepsicologa.blogspot.com, una reflexión sobre un bien que las madres de múltiples tienen poco cuando los peques son bebitos....soledad. Si no conoceis el blog de Natalia, echadle un vistazo. Es un lujo.


Soy una de esas personas que disfrutan la soledad. Es más, muchas veces la busco porque realmente la necesito. Me gusta el silencio, me agrada ese tiempo conmigo misma para hacer cualquier cosa o, simplemente, para no hacer nada. Siempre he creído que la de saber estar sola es una habilidad, algo por lo que sentirme afortunada. No tengo la necesidad de buscar compañía, como les ocurre a otras personas.

Sin embargo, ser madre de múltiple es la antítesis a la soledad. Es el caos, el ruido, el movimiento, la invasión de los espacios. Es estar acompañada, apurada, demandada y colapsada, al menos durante los primeros años.

Luego, viene un tiempo en que la familia múltiple se transforma en algo parecido a lo que podría ser una "familia normal", una en la que cada uno puede exigir sus espacios, aunque sea por un lapsus de tiempo cortito, aunque a veces a los hijos se les olvide respetar el silencio que la mamá pidió para sí misma y toquen la puerta mil veces para contarle algo que les pasó hoy en el colegio o para preguntar si pueden comer cereales.

El comienzo de este período de "normalización" fue extraño para mí. Deseaba tanto recobrar algo de tiempo para estar sola y sentir el silencio... Sin embargo, cuando mis niños tuvieron la edad suficiente como para que mi madre se atreviera a dar el paso de venir a buscarlos para pasar la tarde sola con ellos, sentí que la soledad me sobraba. Ya no sabía qué hacer con ella, ya no recordaba bien qué hacía "la otra Natalia" cuando estaba sola. Habían pasado muchos años y me había acostumbrado al ruido y el movimiento constante. A mi manera, me había enamorado de un estilo de vida caótico que, invariablemente, se adopta al ser mamá de múltiples guaguas al mismo tiempo. Mis hijos y mi madre se iban, y se producía un vacío tan fuerte como el ruido más agudo. Recorría la casa sin saber qué hacer. Recogía y guardaba algunos juguetes u objetos olvidados en algún rincón. Me sentía como cuando estás en compañía de alguien con el que te sientes incómodo y no sabes cómo actuar frente a él.

Ahora, dos o tres años después, he vuelto a acostumbrarme a la soledad que amo. Y lo mejor es que puedo adaptarme a una y otra situación y disfrutar ambas. Ya no estoy deseando tanto estar sola (aunque todavía a veces me ocurre, y con mucha intensidad) y cuando lo estoy, puedo disfrutarlo tanto como antes de ser mamá. Como en todo, en este tema he vivido procesos largos y no siempre fáciles. Pero todo llega, a veces tarda en llegar, pero llega. Lo escribo pensando en las madres múltiples de niños muy pequeños que deben tener esa sensación de agobio que tuve yo en algún momento: la idea de que nunca más tendría un minuto para dedicarlo a mí.

No es así: la vida no se detiene, los hijos crecen y finalmente las noches de insomnio, los días de agotamiento absoluto y la sensación de agobio por tanto trabajo y tanta demanda van cediendo.

Al final, nada permanece, ni lo que amamos ni lo que queremos cambiar o eliminar de nuestras vidas. Siempre todo cambia.

Si tuviera consciencia de esto todo el tiempo, seguro que aprovecharía el día a día mucho más de lo que lo hago. Sin embargo, nos hemos convertido en una familia tan "normal", que hasta su madre olvida, a ratos, las premisas que aprendió a punta de cansancio y sacrificio y que creyó que jamás olvidaría. Supongo que son los costos del paso del tiempo.

10 de abril de 2012

Un acto de amor


Tenía muy claro, desde el día que me dijeron que estaba embarazada de mellizos, que quería darles el pecho. Contaba con la experiencia cercana de una amiga y no quería perderme semejante aventura. Mis niños nacieron antes de tiempo y tuvieron que estar un par de meses ingresados, por lo que los primeros contactos con la lactancia fueron con el sacaleches: no podía darles el pecho porque ellos aún no hacían succión nutritiva pero debía estimularmelo para asegurarme de que tendría leche cuando ellos estuvieran preparados. Y así fue: día tras día, cada 3 horas, me sacaba leche que almacenaban en el hospital para dársela mediante una sonda. Durante el día me los acercaba al pecho para que fueran reconociendo mi olor y empezaran a jugar con el pezón. No olvidaré el día en el que Diego se enganchó y comenzó a mamar. Un par de semanas después Miguel también se enganchó. ¡Eran tan diferentes!: Diego comía como si se lo fueran a quitar mientras que Miguel se lo tomaba con mucha calma.

Un día una enfermera me dijo: "¿Quieres probar con los dos a la vez?". En realidad me estaban utilizando para hacer prácticas de un curso sobre lactancia materna al que estaban asistiendo por aquélla época y me encantó que lo hicieran: de repente me vi con mis dos pequeños mamando a la vez y sentí que no había nada más en el mundo que pudiera proporcionar tanto placer como alimentar a tus hijos.

Una vez en casa ya no tenía tanta ayuda y con mellizos el trabajo es doble por lo que los primeros tres meses apenas me abrochaba la camisa: ¿para qué? sólo tenía unos minutos entre toma y toma. A veces me las ingeniaba para darles a los dos a la vez en la posición de rugbi en la cama. Pero a medida que se hacen mayores cada uno va a su ritmo y tiene necesidades distintas por lo que prefiero darles de comer por separado. El momento del pecho es único: es un momento entre ellos y yo y les hablo, les canto, les cuento cosas que han pasado o que van a pasar, les miro, me miran, les sonrío, me sonríen (se les cae la leche de la boca...). Es un momento muy especial.

Ya han cumplido los 6 meses y aunque estoy convencida de alargar la lactancia materna todo lo que pueda y mi leche sigue siendo su alimento principal, he empezado a introducir los primeros sólidos. Es una sensación agridulce porque por una parte sé que no pueden tomar pecho toda la vida pero en cierta manera es como si ya se estuvieran alejando de mí. La lactancia materna es la mejor elección que he hecho por ellos hasta el momento y, como decía mi matrona, no es solo alimentar al pequeño sino que es un acto de amor.

Por Nora Pérez, mamá de mellizos. La imagen es suya.
Publicado originalmente en Maire Lactancia.

2 de abril de 2012

Derribando mitos acerca la Maternidad Múltiple


Entre los 15 y los 18 años viví junto a mi familia en una casa vecina a la de unos trillizos. Recuerdo cómo mi madre, mi hermana y yo nos asomábamos por la ventana a verlos pasar cada vez que salían a pasear en su coche triple con su madre y la señora que los cuidaba. Los mirábamos embelesadas imaginando cómo sería la vida de esa familia que había tenido la bendición de tener 3 hijos al mismo tiempo. Muchas fantasías se paseaban por nuestras cabezas, pero jamás se nos pasó por la mente que seríamos nosotras mismas protagonistas de una historia similar: la de recibir trillizos en nuestra familia.

Hoy, después de más de 8 años siendo madre múltiple, puedo decir que muchas de las ideas que teníamos acerca de este tipo de maternidad eran sólo mitos y fantasías generadas a partir de la ignorancia y los deseos de atribuirle características especiales a las familias que tienen la fortuna de recibir a varias guaguas al mismo tiempo.

El primer mito es aquél que dice que los padres múltiples reciben ayuda económica, ya sea del estado, de los parientes y familiares o de personas anónimas que se conmueven con el caso y deciden aportar dinero, pañales, leche etc. Debo decir que del Estado Chileno, nada de nada. De los familiares y amigos, depende mucho de cada familia. Algunos hemos tenido la suerte de ser ayudados por parientes que pudieron hacerlo, pero el general de las familias se encuentran absolutamente abandonadas en este sentido... No siempre existe algún pariente que pueda aportar dinero. En cuanto a las donaciones anónimas, éstas suelen surgir a partir de los medios de comunicación, sin embargo, la mayoría de los casos de embarazos múltiples jamás pasan por la televisión o los periódicos.

Otro mito muy popular es aquél que dice que si llora uno de los niños, lloran todos al mismo tiempo. Debo decir que, al menos en nuestro caso, esto ocurrió muy pocas veces. En general, lloraba uno a la vez, dormía siesta uno a la vez o se enfermaban de a uno. El resultado: siempre había una guagua llorando, una guagua durmiendo y otra a la que había que entretener o distraer. Las enfermedades también llegaban (o llegan) de manera diferida, lo que significa que un virus que dura una semana implica tres o más semanas de ver convertida tu casa en un verdadero hospital.

Uno de los mitos que más me sorprende es un comentario común entre las personas que se enteran que soy madre múltiple: "¡Oh, qué maravilla, tienes tres iguales!". Frente a esta exclamación, siempre me apuro en responder que no son iguales porque no son gemelos, sino mellizos entre sí. Sin embargo, siempre noto que es más fascinante para los demás quedarse con la idea de que son idénticos. Seguramente, esto lo hace aparecer como un fenómeno más sorprendente. De hecho, la mayoría me pregunta si son todos hombres o todas mujeres, y parecen un poco desilucionados cuando les digo que tengo una niña y dos niños y que son completamente diferentes entre sí. La idea de conocer un "fenómeno de circo" los entusiasma más que la de enterarse que son tan distintos y normales como cualquier grupo de hermanos.

También existe el mito de que los padres múltiples no dormimos. Efectivamente, esto suele ocurrir durante los primeros meses (en nuestro caso, un poco más de un año debido al reflujo ácido de dos de mis hijos). Sin embargo, una vez pasada esta etapa, los padres de múltiples dormimos tanto como cualquier otra pareja de padres de tres o más niños. Es decir, nuestras noches son "normales" y nuestras mañanas empiezan temprano debido a que el reloj biológico de cualquier niño pequeño lo hace despertar a una hora en que sus papás desearían seguir durmiendo.

Muchas veces me sorprendo a mí misma dando explicaciones acerca de porqué mi hija es más alta que mis dos hijos. En realidad, ni yo misma tengo una explicación. Simplemente son personas diferentes y alguno de ellos es más alto, otro más bajo, alguno más hábil en algún aspecto y otro más en otro. El afán de las personas por unificarlos los lleva a sorprenderse frente a cualquier diferencia evidente entre ellos, como si el hecho de haber nacido el mismo día los convirtiera en un solo ser dividido en tres, con las mismas caracterísiticas, los mismos gustos y las mismas necesidades.

Por último, uno de los mitos que más pesa sobre mi experiencia de la maternidad múltiples es aquél que dice que por tener tantos hijos al mismo tiempo, las madres múltiples debemos ser una especie de santas cuya paciencia y capacidad de entrega es infinita. Suelo recibir comentarios del tipo: "Yo con un hijo estoy volviéndome loca, debes tener mucha paciencia para haberlo hecho con tres". Y no, no soy una persona especialmente paciente ni tolerante. Simplemente me tocó este tipo de maternidad y he debido echar mano a todas las virtudes que tengo para salir adelante. Sin embargo, las madres y padres múltiples también colapsamos, también nos volvemos locos y debemos, cuando es posible, pedir muchísima ayuda para hacer las cosas lo mejor posible y cubrir, dentro de lo que se puede, las necesidades de cada uno de nuestros hijos.

En conclusión, la maternidad múltiple es algo que nos ocurre a personas "normales" y que no nos vuelve seres de otro planeta, así como tampoco a nuestros hijos. Ellos son niños como cualquier otro, sólo que tienen la suerte de tener hermanos de su edad con los que pueden compartir experiencias, juegos y peleas que otros niños no tienen con quien compartir. Eso es todo.



28 de noviembre de 2011

Como dar el pecho a dos a la vez y dormir calentita en invierno



Con estos fríos que tenemos, seguro que más de una mamá que colecha y da el pecho a sus múltiples, se quedará fría por las noches ya que para dar acceso a los peques a sus pechos, tendrá que subirse o bajarse la camiseta, camisón... Resultado: la barriga congelada o el pecho congelado o congelada por todas partes.

Éstas son algunas de las soluciones que inventaron unas cuantas mamis de nuestro foro. Hay que ver lo que se agudiza la creatividad cuando una es multi-madre ;) Esperamos que os sean útiles. Chicas, gracias por dejarnos publicarlas :)
- Camiseta vieja de manga larga a la que se hacen agujeros para poder sacar los pechos. Así, ni la barriga, ni el pecho frío.
- Esta versión camiseta cortada, conoce de la mano de una de nuestras foreras una versión "teatral". Cuando cortaba la camiseta para hacer los agujeros para sacar los pechos, no cortaba por la parte de arriba (el corte era como una C con la apertura de la C hacia arriba). De esta forma se creaba un "telón" que cuando los peques no teteaban, se bajaba y ala, mami tan calentica.
- Camiseta de tirantes de una talla más debajo del pijama. A la hora de tetear, camiseta hacia abajo, pijama hacia arriba. De esta forma nada de frió ni por arriba ni por abajo.
- Una camiseta del estilo de la de la foto que nos ponemos al revés (parte de delante, detrás) y un pijama de pantalón con la chaqueta abierta. De esta forma los pechos están libres y lo demás caliente.

Si tienes algún otro método, no dudes en dejarnos un comentario. Muchas gracias :)
Foto: http://www.mothering.com/

8 de octubre de 2011

Un buen recurso para la crianza de múltiples: aupair

Una de nuestras foreras del foro de criandomultiples, Marieta, nos cuenta su experiencia teniendo a aupairs en su casa que le ayudaban con la crianza de los peques. Muchos padres de múltiples no se plantean la opción de una aupair cuando buscan ayuda, más que nada porque no tienen muy claro qué significa tener a una aupair en casa. Por eso nos parecía muy interesante el compartir este testimonio con vosotros. Marieta, gracias :)

Disfrutando de las vacaciones con dos manos extras de Melanie, la aupair

"Una aupair es una chica (ahora también hay bastantes chicos) de entre 18 y 28 años (aunque ahora también encuentras de otras edades, incluso abuelas aupair) que quiere hacer una estancia en otro país, y prefiere vivir con una familia que no en un piso sola o con estudiantes, etc. Es una fórmula para viajar que se desprestigió durante unos años, cuando todo el mundo podía ir a las Bahamas tres veces al año, pero que ahora muchas chicas jóvenes vuelven a apreciar, ya que les permite sumergirse en una cultura nueva, aprender o perfeccionar un idioma, y conocer un país desde un punto de vista que de otra forma no tendrían.

Es, básicamente, un intercambio cultural. Se la debe tratar como a un miembro de la familia, no como a una trabajadora; es decir, que come con la familia, va al cine con la familia, y por navidad está en la fiesta familiar como uno más. Se le da alojamiento (habitación privada) y comida, se le introduce en la vida cultural y social, se le busca unas clases de idioma (que se paga ella), y ella, a cambio, ayuda en las tareas de la casa, básicamente cuidando de los niños. Es como una hermana mayor responsable, que puede quedarse con los chiquillos cuando tú no estás. Se tienen que pactar unos horarios, y si hace más de 20h, se le tiene que dar un dinero de bolsillo semanalmente.

Esta cantidad puede variar mucho: yo las he visto pedir entre 65€ y 400€. Lo normal es 80-120€ semanales. Las europeas suelen entender mejor el concepto de aupair, y no piden tanto dinero. Las americanas, en cambio, a veces piden barbaridades, porque lo entienden como un trabajo y no como una oportunidad de intercambio cultural.

El perfil típico de las aupairs es el de una estudiante que antes de empezar los estudios en la universidad, o justo después de acabarlos y antes de buscar un trabajo "serio", quieren vivir unos meses o un año en otro país, aprendiendo pero también pasándolo bien. Suelen ser chicas con un aprecio enorme por los niños, y frecuentemente tienen mucha experiencia: han sido canguros durante años, o monitoras, o trabajos de este tipo.

Muchas familias acogen aupairs en verano, durante las vacaciones de los niños, que suelen coincidir con las vacaciones de los estudiantes universitarios. Muchas chicas ya empiezan a buscar en setiembre familia para el verano siguiente, y hay mucha demanda. La verdad, es que es un gran recurso y una gran experiencia para todos. Otras familias, como nosotros, buscan aupairs de más larga duración, para que durante la crianza de los niños haya otras manos en casa, y para evitar tener que llevarlos a la guardería demasiado pequeños si tienes que regresar al trabajo.

Aupair Lisa con uno de los peques de Marieta

Nosotros hemos tenido cuatro experiencias (acabamos de empezar la cuarta). Excepto la tercera, todas han sido fantásticas. La tercera no fue tan bien porque la chica no tenía interés en aprender nada, sólo en ahorrar el dinero para ir después a la India. De todos modos, fue una excelente cuidadora para nuestro peque (entre los 10 y los 15 meses aprox.).


Tradicionalmente ha habido agencias para encontrar aupairs, y las sigue habiendo (y algunas funcionan muy bien). También existen varias páginas web donde ponerse en contacto con ellas. Puedes poner un perfil y hacer búsquedas, y si encuentras chicas que te interesan, para acceder a los datos de contacto tienes que hacerte socia (unos 50€ por un mes, creo que era). Las agencias te cobran 300 o 400€. Nosotros hemos usado varios recursos, y el que más resultado nos ha dado es la página http://www.greataupair.com

Bueno, dejo aquí esta explicación porque nosotros pensamos que éste es un recurso buenísimo para las familias de múltiples durante los primeros tiempos, en que siempre necesitas una mano más, y para cualquier familia durante los veranos. Es económicamente muy viable, y a nivel personal puede ser muy agradable también. Nuestras primeras dos aupairs nos siguen escribiendo, nos cuentan de su vida, quieren volver a visitarnos con sus novios para que nos conozcan,... vamos, que nos consideran como una parte de su familia, aunque no sea ni mucho menos la más importante.

¡Nosotros os recomendamos la experiencia!"

6 de octubre de 2011

Cavilaciones de una madre de múltiples




S. una de nuestras foreras, escribió hace algunas semanas unas cavilaciones, como les llama ella, sobre uno de los temas que más ríos de tinta hace correr en el mundo de los múltiples; como potenciar su individualidad. Nos gustaron mucho sus “comeduras de coco” y queríamos compartirlas con vosotros. Gracias S. por dejarnos compartir tus pensamientos :)

“Hace unas semanas, una amiga de nuestra tribu virtual del foro, puso un link a un artículo de Laura Gutman sobre las relaciones entre hermanos (es cortito y muy recomendable leerlo).

Al final del artículo concluye que, para que unos hermanos tengan una buena relación (también en la edad adulta), deberíamos actuar de la siguiente forma : "Entonces ahora, ¿qué podemos hacer con nuestros hijos, si pretendemos que mantengan relaciones afectuosas entre hermanos? Pues será menester escuchar y comprender a cada hijo en su especificidad de niño pequeño. No sacar conclusiones precipitadas sobre sus virtudes o defectos ni compararlos entre ellos. Intentar satisfacer en la medida de nuestras posibilidades, todo aquello que los niños demandan. Y sobre todo, traducir con palabras sencillas lo que hemos comprendido acerca de ellos, compartiendo esos pensamientos con el resto de nuestros hijos. Sólo entonces cada niño podrá amar a sus hermanos, porque los ha comprendido.".

Después de leerlo, me quede pensando y rumiando si este pensamiento de Laura Gutman se podría extender a los múltiples y por extensión al tema de la individualización de los múltiples Sobre todo pensé en las separaciones en la escuela por decreto, sólo porque son múltiples y eso, se supone, es lo mejor para su individualización y, bueno, ya os sabéis el resto de la cantinela. Entonces se fraguó en mi mente una cavilación/comedura de coco que quería compartir con vosotros.

Quizás la individualización de los múltiples no se consiga con separarlos en clase, darles habitaciones separadas, llevarlos vestidos diferente, llevarlos a diferentes extraescolares, es decir SEPARÁNDOLOS físicamente por decreto... Quizás la individualizacion, esa por la que muchos múltiples (y padres) han de sufrir una separación traumática en el colegio o incluso en la guardería, sólo se base en algo que es completamente externo a los múltiples. Algo sobre lo que no tienen control.

Quizás, la individualización de los múltiples no tenga nada que ver con los múltiples en sí, sino con las personas que los rodean. Quizás la individualización de los múltiples sólo se base en una cosa; que el mundo exterior crea y sienta a los múltiples como seres individuales y que los trate como tales. Quizás, sólo quizás, si el mundo exterior separase a los múltiples sólo en su mente dejándoles ser lo que son, individuos, la individualizacion estaría conseguida. Sin compararlos, simplemente dejándoles ser. Si el mundo exterior los considerase como hermanos que curiosamente comparten (en la mayoría de los casos ;) ) el día del cumpleaños, tal y como muchos hermanos comparten color de ojos, el rizo del pelo o esa manía de comerse las uñas cuando están nerviosos... ¿no sería el camino a la individualidad un camino que no necesitaría separaciones físicas de clase, habitación o extra-escolares por decreto?

Desafortunadamente, hoy en día muchas personas, sobre todo colegios y guarderías, no creen y no siente que los múltiples sean individuos. Para ellos son un "paquete" que hay que romper para poder ver, que... ¡¡¡anda!!! Dentro del kindersorpresa no había una sorpresa, había dos (o más), eso sí, ¡¡igualitas!!. Así podemos poner una sorpresa en un bolsillo y la otra en el otro y no nos haremos un lío. En el bolsillo derecho tengo un avión de pasajeros y en el izquierdo un avión de correos. ¡Imagínate que los ponga juntos! ¿Cómo sabría cual es cual? Seguro que se harían un lío entre ellos y no sabrían ni ellos mismos quienes son. Tendría que recordar que, mirando por las ventanillas, puedo ver lo que hay dentro de los aviones y saber quién es quién. Uy que va... mucho mejor abrir el kinder y ponerlos en bolsillos separados. Así sabrán que el uno es un avión de correos y el otro de pasajeros. Curiosamente, las sorpresas ya sabían que eran avión de pasajeros y avión de correos cuando estaban dentro del huevito, sólo que mucha gente no lo creía porque no podía imaginar que dentro del huevito hubiera dos aviones diferentes. Simplemente esas personas nunca se pusieron en el lugar de los múltiples. Solamente vieron el mundo de los múltiples desde su prisma de no haber compartirdo el útero de su madre con otro/s bebés y de no haber sido padre múltiple..

Y bueno, si además de creernos que son simplemente hermanos, les tratamos siguiendo los consejos de “la Gutman” para que desarrollen una buena relación con sus hermanos, se harán individuos y tendrán una buena relación con sus hermanos... con los que compartieron útero y con los que no. Simplemente tal y como lo harían hermanos nacidos en diferentes partos en la misma situación.

La individualizacion de los múltiples empieza y acaba en la mente del mundo que los rodea. Si nadie que rodea a un peque cree que es un individuo, le será muy difícil hacerse uno, independiente si nació en pack de 1, de 2, de 3, de 4... ¡Ayúdales, creételo y ya verás cómo funciona!"

Y a ti querido lector de nuestro blog, ¿qué te parece? Nos encanta escuchar lo que pasa por esas cabezas respecto a este tema :)

7 de junio de 2011

La vida con múltiples: Mmar

Mmar con sus peques
¿Podríais describirnos cómo fue el momento en que os comunican “Vienen gemelos (o trillizos…)”? ¿Qué sentisteis? Fue una locura todos locos de alegría!!! Por fin estaba embarazada después de 3 o 4 años de búsqueda y tratamientos y encima de dos!!!!!  ¿Qué mas podía pedirle a la vida??
No cabia de felicidad.

¿Cuáles fueron los principales problemas a los que os enfrentasteis durante el parto? La cesárea en sí (sin que hubiese ningún problema ni antes ni después de la intervención), por el simple hecho de ser embarazo gemelar y la espinita que se me quedo de no tener un parto natural vaginal. ¿Podríais darnos algún consejos para superarlos? Obtener mas información sobre las causas que con llevan a una cesárea; pedir segundas opiniones; tomar iniciativa en tu propio parto preparando un buen plan de parto; tener mas confianza en una misma.

Una vez que nacen toca organizarse. ¿Algún truco para conseguirlo para las futuras madres de gemelos o trillizos? Olvidarse del mundo y dedicarse por entero a la única tarea de dar de mamar y descansar para ello es necesaria mucha colaboración externa hasta que todo empieza a rodar. Claro que esto en muchas ocasiones no es posible y aún menos si ya se tienen hijos o no se tienen familiares dispuestos o no se puede contratar ayuda por lo que hay q aprender a priorizarlo todo.

Hora de lactancia. ¿Cómo os apañáis para dar de mamar a los dos? Durante el embarazo me informe sobre todo lo referente a la lactancia incluida la gemelar, que me sirvió para saber que podía darles a los dos a la vez si así lo requerían y ahorrar un poco de tiempo; esto me hizo no dudar en muchas ocasiones. El dormir juntos es una gran ventaja ya que permite atender a los bebes sin tener que casi ni despertarte. Al principio que no tienen adquirida rutinas me llevaba el día entero dando pecho según demandaban y aprovechando todos los ratos de sueños de los pequeños, que rara vez coincidían. A medida que van creciendo espacian sus tomas y puedes predecir cuando pedirán la siguiente.¿y si son más de dos? pues supongo q igual, dedicando al 100% tu tiempo en la crianza pero mas cansado y con mas ojeras.

Ropa para dos, comida para dos, juguetes para dos… ¿Preferís todo por igual porque es más cómodo o por que no se peguen, o creéis que es mejor diferenciar y que cada uno vaya diferente, tenga juguetes distintos, etc? Cuando eran bebes me gustaba vestirlos similares y los juguetes intentaban que fueran iguales para evitar peleas. Una vez que empiezan a decir sus gustos (2-3años) cada uno tiene sus propios juguetes y otros en común para compartir. Sobre la vestimenta intento que vayan acorde, los dos de sport, … y poco mas.

Por otro lado, el aspecto económico, ¿qué tipo de ayudas, servicios o trucos recomendáis? Los primeros años son muy predecibles en las tallas así q compraba las ropas, calzados para la siguiente temporada en rebajas.es decir casi un año antes.

Hora de ir al cole, ¿juntos o separados? He leído algunas experiencias en el foro y veo que, aunque parece que se recomienda separarles, preferís que la separación sea lo más tarde posible. ¿Qué creéis que es más recomendable y por qué? Lo mas recomendable es q vayan juntos siempre. En caso de situaciones puntuales deberían de ser los padres en primera instancia los que decidieran lo contrario, son los que mejor conocen a sus hijos y por ello sus necesidades. No deberían de sufrir dos separaciones a la vez, la de su madre y la del hermano. En nuestro caso se apoyan, se estimulan, se sienten con mas confianza, se buscan cuando se necesitan y sin embargo acada uno tiene su grupo de amigos, unos en común y otros no.

Imagino que la crianza múltiple no es nada sencilla y a veces todo se complica al mismo tiempo. ¿Qué hacéis cuándo se os acaba la paciencia? Si me encuentro saturada doy el relevo a mi marido y me tomo un tiempo para retomar la calma. Si esto no es posible, porque él no se encuentre presente por ejemplo, respirar hondo, contar diez, hablarles, explicarles… si nada funciona…suele salir algún grito que otro del que enseguida me arrepiento.

Resume en pocas palabras o frases, cómo ha sido y es vuestra experiencia personal desde el embarazo, pasando por el parto al después, cuándo ya empiezan a crecer y hacerse personitas de 3, 5, 7 años… Para mi ha sido la EXPERIENCIA de mi vida, sin lugar a dudas. Muy dura por lo cansado y agotador que resulta estar disponible las 24 horas del día pero compensa tanto el tener a dos personitas a las que dar toda tu vida. El tener que atender a dos hijos de igual edad difiere mucho de tener dos hijos en partos diferente aunque sean seguidos porque los gemelos tienen las mismas necesidades evolutivas y a su vez son dos seres independientes con sus propias necesidades y como tales los has de tratar. Es un no parar de aprender de ellos, su relación como hermanos, su capacidad de empalizar, …Es un mundo muy interesante de conocer.

Mmar, mami de unos mellizos de 4 años

Para leer otros cuestionarios, busca en la etiqueta "La vida con múltiples" en la parte derecha del blog. Gracias.

11 de abril de 2011

La vida con múltiples: Dominique


¿Podrías describirnos cómo fue el momento en que os comunican “Vienen gemelos (o trillizos…)”? ¿Qué sentiste?

Yo tenía una intuición, o quizás era un deseo, de que iban a ser dos y así se lo dije a la ginecóloga en la primera ecografía antes incluso de que ella lo comprobara. Ella me dijo que le quitábamos un peso de encima tomándonoslo tan bien porque muchas parejas se llevan un buen disgusto. Supongo que al ser padres primerizos no nos imaginábamos la que se nos venía encima, jeje.

¿Cuáles fueron los principales problemas a los que te enfrentaste durante el parto? ¿Podrías darnos algún consejos para superarlos?Yo tuve preeclamsia y aunque es algo que no se puede prevenir lo que aconsejaría en cualquier embarazo y más en los múltiples para evitar este y otros problemas es tomarse todo con la máxima calma posible, descansar bastante y no aguantar trabajando hasta el último momento. En los embarazos múltiples hay que intentar aguantar el máximo de semanas posible para evitar que los niños nazcan prematuros y tengan que pasar por neonatos.

Una vez que nacen toca organizarse. ¿Algún truco para conseguirlo para las futuras madres de gemelos o trillizos?Lo más importante es priorizar, saber diferenciar lo que es más importante y lo que se puede posponer para no agobiarnos innecesariamente. Si se quiere dar el pecho a 2 bebés o más es importante dedicarse prácticamente sólo a eso, sobre todo en los primeros días/semanas. Lo más importante es que la familia colabore lo máximo posible en el resto de tareas y conseguir toda la ayuda extra que sea posible si es necesario incluso contratar a alguien. Muchas veces antes de llegar los bebés uno cree que va a poder con todo, sobre todo si no ha tenido hijos antes, y luego se encuentra desbordado. Esto puede llevar a un fracaso de la lactancia materna y a que los padres no disfruten plenamente de su maternidad/paternidad.

Hora de lactancia. ¿Cómo os apañáis para dar de mamar a los dos? ¿y si son más de dos?Lo que aconsejan los expertos es darles a los dos a la vez siempre que sea posible aunque luego cada madre tiene que buscar la mejor forma para ella y sus bebés. Lo principal es que la madre se pueda dedicar casi al 100% a dar de mamar y que la familia se encargue del resto y de cuidar a la madre y a los bebés en otros aspectos. Si son más de dos pues más o menos lo mismo pero con más motivo aún.

Ropa para dos, comida para dos, juguetes para dos… ¿Prefieres todo por igual porque es más cómodo o por que no se peguen, o crees que es mejor diferenciar y que cada uno vaya diferente, tenga juguetes distintos, etc? Por otro lado, el aspecto económico, ¿qué tipo de ayudas, servicios o trucos recomiendas?Yo personalmente prefiero no vestirlos igual aunque hay padres a los que les gusta, suelen ir con ropa similar (los dos con tejanos o los dos con chándal, …) pero de distintos colores o estampados diferentes. En mi caso la familia y amigos nos pasan mucha ropa de sus hijos que aceptamos encantados. Ayudas en este aspecto hay bien pocas, como mucho si se tienen 3 ó más hijos en algunos establecimientos te hacen descuentos por familia numerosa.

Hora de ir al cole, ¿juntos o separados? He leído algunas experiencias en el foro y veo que, aunque parece que se recomienda separarles, preferís que la separación sea lo más tarde posible. ¿Qué crees que es más recomendable y por qué? Como bien comentas después de recopilar diversos estudios, artículos, bibliografía, … creemos que es mejor que los múltiples vayan juntos el mayor tiempo posible, sólo en casos puntuales es realmente necesaria la separación y en la práctica hasta ahora se hacía por norma casi siempre al contrario, por imposición de los colegios generalmente. No se estudia cada caso de múltiples de forma individualizada y se tiende a generalizar en exceso. La mayoría de las veces son muchos más los perjuicios de separarlos que los beneficios, sobre todo en edades muy tempranas. La individualización de los múltiples no tiene nada que ver con una separación física, depende más de cómo los traten en casa, la escuela, …, los adultos, que son los que muchas veces los tratan como un conjunto y no como individuos independientes. En nuestro caso por ejemplo después de dialogar con el colegio, aportarles documentación e insistir en que preferíamos que fueran juntos, nos han obligado a que vayan separados y la única causa que nos han alegado es que siempre lo han hecho así y no nos parece motivo suficiente pero como no hay ninguna normativa al respecto el colegio tiene la última palabra. Encima te dicen que si no te gusta escojas otro colegio como si fuera tan fácil, que en la mayoría de ciudades y pueblos uno no consigue siempre la plaza en el colegio que quiere y tiene que conformarse con el que le toca. Por suerte cada vez son más los colegios que deciden junto con los padres que hacer en cada caso y no lo hacen de forma estandarizada. Yo creo que lo mejor es que se regulase y que al menos hasta primaria los múltiples fueran juntos a no ser que la separación esté claramente justificada.

Imagino que la crianza múltiple no es nada sencilla y a veces todo se complica al mismo tiempo. ¿Qué haces cuando se te acaba la paciencia?
Respirar hondo e intentar relajarnos, contar hasta 1.000, jeje, algún grito que otro se te escapa algunas veces no lo vamos a negar, todos somos humanos y algunos días estamos especialmente nerviosos y nuestro límite de tolerancia es más bajo de lo habitual. Lo que yo hago en estos casos es hablar con ellos y explicarles que estoy nerviosa, que siento haberles gritado, … Lo principal es dialogar mucho con ellos, aunque los míos ahora mismo tienen 3 años y medio casi y muchas veces me cuesta mucho que me escuchen, hay edades más complicadas que otras o quizás cada edad tiene unas dificultades diferentes y cada niño tiene unas necesidades y comportamientos distintos, uno se va adaptando poco a poco que nosotros también son nuevos en esto y aprendemos a ser padres con ellos.

Resúmeme en pocas palabras o frases, cómo ha sido y es vuestra experiencia personal desde el embarazo, pasando por el parto al después, cuándo ya empiezan a crecer y hacerse personitas de 3, 5, 7 años…

Cuando me enteré de que eran dos fue una alegría tremenda. Luego el embarazo fue complicadillo pero se sobrelleva, lo peor en mi caso fue el no conseguir que el parto vaginal, terminó siendo cesárea, los niños fueron prematuros y tuvieron que estar en neonatos unos días y no conseguí darles el pecho que me hubiera gustado mucho. Son las dos espinitas que tengo clavadas. Luego la crianza de mellizos es muy cansada, en nuestro caso nunca han sido de dormir mucho, se despertaron siempre muchas veces por la noche, son bastante movidos, no hemos contado con mucha ayuda, …

Básicamente lo que yo recomiendo siempre es que los padres busquen toda la ayuda que puedan, puede sonar exagerado pero de verdad que criar a 2 ó más bebés a la vez resulta desbordante muchas veces. Sobre todo si quieren conseguir criarlos con lactancia materna, en este caso también es importante recopilar mucha información antes del parto y si se necesita acudir a asesoras o la matrona para cualquier problema, consulta o duda que pueda surgir al amamantar a los bebés.

Dominique, mamá de dos mellizos.

Para leer otros cuestionarios, busca en la etiqueta "La vida con múltiples" en la parte derecha del blog. Gracias. 

1 de abril de 2011

La vida con múltiples: Mercedes


¿Podrías describirnos cómo fue el momento en que os comunican “Vienen gemelos (o trillizos…)”? ¿Qué sentiste?
Me lo comunicaron en la primera ecografía, no me caí al suelo porque estaba tumbada sobre la camilla... Fue un shock. Perdí la voz y me quedé casi tres días afónica. Me sentí asustada ante la incertidumbre, nunca antes tuve trato con ninguna familia en la que hubiese gemelos.

¿Cuáles fueron los principales problemas a los que te enfrentaste durante el parto? ¿Podrías darnos algún consejos para superarlos?
El principal problema al que me enfrenté durante el parto, fue que yo deseaba un parto natural, pero se complicó mucho y me tuvieron que practicar una cesárea de urgencia. De mi anterior hija di a luz por vía vaginal, fue duro, pero inmensamente gratificante verla nacer y poder sentir inmediatamente su piel. Para ver a mis dos mellizas me hicieron esperar unas horas, se me hicieron las más largas del mundo... pero eso sí, verlas juntas en la cunita lo mereció todo e hizo que todo se me olvidase. El único consejo que podría ofrecer es tener calma y no ir con muchas ideas preconcebidas sobre lo que va a suceder. Disfrutar el momento sin más.


Una vez que nacen toca organizarse. ¿Algún truco para conseguirlo para las futuras madres de gemelos o trillizos?
Abusar de familiares y amigos. Son un par de meses complicados, hasta que la recién estrenada familia se adapta. Cualquier ayuda debe agradecerse y ser bienvenida.



Hora de lactancia. ¿Cómo os apañáis para dar de mamar a los dos? ¿y si son más de dos?
En mi caso fueron dos niñas. Yo le daba el pecho a demanda (gracias al cielo me demandaban las dos a la vez) les ofrecía a cada una un pecho y luego el contrario. Iba alternando quién comenzaba por cada uno. Para no hacerme un lío me ponía dos imperdibles de colores en los tirantes del sujetador de lactancia. Cada color iba asignado a una niña, así al mirar sabía qué pecho le tocaba en esa toma.

Ropa para dos, comida para dos, juguetes para dos… ¿Prefieres todo por igual porque es más cómodo o por que no se peguen, o crees que es mejor diferenciar y que cada uno vaya diferente, tenga juguetes distintos, etc? Por otro lado, el aspecto económico, ¿qué tipo de ayudas, servicios o trucos recomiendas?
Cuando nacieron casi todo era igual, sobre todo porque era regalado. A mi, particularmente, en cuanto a ropa me gusta que vayan vestidas de forma similar, pero no igual. Los juguetes suelen ser también del mismo estilo, pero no idénticos. La comida es la misma, porque lo que se cocina en casa es para todos, hay días que gusta más a una que otra.



¿Habéis necesitado algún tipo de ayuda extra (de psicólogos, rehabilitación, en la guardería, en el cole…) porque vuestros pequeños fueran niños prematuros?
Por el momento no hemos necesitado recurrir a ningún profesional. Lo que si recomendaría es prepararse un poco antes del nacimiento, leer con antelación cuanto caiga en tus manos en torno a la educación de los hijos, hábitos, lactancia, etc. Dejad más o menos definida la línea que quereis seguir y sobre todo, que sea algo consensuado por los dos miembros de la pareja.

Hora de ir al cole, ¿juntos o separados? He leído algunas experiencias en el foro y veo que, aunque parece que se recomienda separarles, preferís que la separación sea lo más tarde posible. ¿Qué crees que es más recomendable y por qué?
En el colegio donde están escolarizadas mis hijas me ofrecieron la posibilidad de elegir dejarlas en la misma clase o separarlas. Después de mucho meditarlo decidimos dejarlas juntas. Sé que se tiene miedo a que no desarrollen su individualidad, pero he visto que no es así. La mayoría de las veces visten diferente, se peinan diferente, se expresan de manera diferente, actúan de manera diferente. Las personas que no tienen mucho trato con mis hijas las ven iguales, pero en su día a día cada una es cada quien y son tratadas como dos más en clase.

Imagino que la crianza múltiple no es nada sencilla y a veces todo se complica al mismo tiempo. ¿Qué haces cuando se te acaba la paciencia?
Respirar profundamente. Y recordar que las alegrías y satisfacciones luego son DOBLES.

Resúmeme en pocas palabras o frases, cómo ha sido y es vuestra experiencia personal desde el embarazo, pasando por el parto al después, cuándo ya empiezan a crecer y hacerse personitas de 3, 5, 7 años… Desde el momento en que a unos padres les dan la noticia de que van a tener dos o más hijos a la vez, les cambia la vida. Nada se vuelve a ver con los mismos ojos

Nadie, que no haya pasado por un parto múltiple puede saber la satisfacción personal que da criar, amamantar, cuidar, besar y abrazar a dos hijos al mismo tiempo. Es indescriptible el amor mútuo que se demuestran entre los dos hermanos, no hay rivalidades, es la esencia pura del respeto y la generosidad.

Se van haciendo dos personas individuales, con sus diferencias, con su propia personalidad, pero a la vez se acompañan en cada etapa y comparten la esencia de la vida. Cada día, verlas juntas...me parece un milagro.


Mercedes, madre de una niña mayorcita y dos mellizas y mami bloguera con un blog precioso http://mami-logopeda.blogspot.com. Si no lo conoces, no dudes en darte una vueltecita por la casa virtual del Mercedes :)

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25 de marzo de 2011

La vida con múltiples: Mina

¿Podrías describirnos cómo fue el momento en que os comunican “Vienen gemelos (o trillizos…)”? ¿Qué sentiste?
Una ilusión enorme, no podía parar de sonreir. Lo primero que pensé fue "¡Biennnn! Nunca estarán solos". Era mi primer embarazo y siempre había tenido claro que quería tener más de un hijo, así que para mí era redondo.

Montaje de las eco 3D con 32 semanas
Cuáles fueron los principales problemas a los que te enfrentaste durante el parto? ¿Podrías darnos algún consejos para superarlos?
Durante el embarazo tuve problemas de espalda, tengo una lesión de columna que con el cambio postural del embarazo dio un poco la lata. También hubo una buena ración de hinchazón de piernas en los últimos dos meses, que coincidieron con el verano. Y casi se me ha olvidado, pero sufrí diabetes gestacional. Pero sobre todo y lo que provocó mi baja laboral desde la semana 26 de embarazo tenía un fuerte cansancio que me impedía seguir un ritmo de vida normal. La solución fue la misma para los tres problemas: Vida tranquila, mucho descanso, alimentación equilibrada, y ejercicio suave y cotidiano, en mi caso natación

El parto fue complicado. Tuvimos que programar una cesárea porque ambos estaban de nalgas, y yo estaba de acuerdo en no intentar un parto vaginal en esas condiciones. Mis niños nacieron en un peso normal, no necesitaron cuidados especiales, sin embargo yo sufrí una hemorragia por atonía uterina, problema para el cual el embarazo doble es un factor de riesgo, debido a la hiperextensión del útero. Este problema se solucionó en las primeras 24 horas tras el parto sin mayores consecuencias que la tortura de haber pasado ese tiempo separada de mis bebés.

Una vez que nacen toca organizarse. ¿Algún truco para conseguirlo para las futuras madres de gemelos o trillizos?
Te organices como te organices, los primeros días/semanas serán un caos. Hay que echarle mucha imaginación para ir buscando soluciones a medida. Es importante ser consciente que es un periodo de tiempo muy corto, que no hay que desesperar sino más bien disfrutar de la aventura. Habrá que renunciar a muchas cosas, y habrá que saber hacerlo sin remordimientos. Yo no pude ni mantener un horario regular, no ya para los niños, sino para nosotros, que se nos juntaba el desayuno con la comida, ésta con la cena, ni salir a pasear diariamente como recomiendan los manuales de pediatría. Toda esa ropita maravillosa que durante el embarazo atesoras con amor pensando en una maternidad "de revista" y al final sólo se la pones una vez para sacar una foto y enviársela a quien te la regaló. La realidad es más de pijama y mantita sufrida, y no importa, porque en realidad no sabes bien lo que es ser madre/padre hasta que te conviertes en uno, y es lógico que antes de eso tengas ideas equivocadas

Con un mes, en el capazo, donde se colocaban siempre igual que en la barriga
Hora de lactancia. ¿Cómo os apañáis para dar de mamar a los dos? ¿y si son más de dos?
Yo les di y les sigo dando el pecho a los dos (3 años). Al principio fue lactancia mixta, luego, poco a poco, relacté. No es más difícil dar a dos que a uno, lo difícil es darse cuenta de que es así. Yo tuve que aprender muchísimo de lactancia hasta que me sí cuenta de que los problemas que puede tener una madre múltiple son aproximadamente los mismos que con un solo bebé (problemas de succión, posturales, de desconocimiento sobre el proceso general y los ritmos de lactancia, etc.) La diferencia es que la falta de tiempo en el día a día para resolverlos es bastante más acuciante.

Yo separaría los problemas específicos de mellizos en tres grandes grupos:

1. La decisión de darles juntos o separados, que no es realmente una decisión, ya que depende de cuales sean los ritmos de los bebés. Yo prefiero darles juntos, porque así ahorro tiempo, que es un bien escaso, y procuro que coincidan en horarios, pero las primeras semanas es difícil prever si van a coincidir o no y hay que adaptarse a la situación personal.
2. La cuestión de las posturas dobles, que al fin y al cabo no es tan importante, porque al final cada una termina acomodándose a su manera. Lo que sí es importante es llevar alguna postura doble ya pensada antes de dar a luz, porque es muy estresante, con dos bebés recién nacidos, ver que ambos piden pecho, y no saber cómo dar a los dos a la vez, o cómo entretener a uno mientras come el otro.
3. La duda de si "¿tendré suficiente leche?". Éste suele ser el mayor escollo. Mi respuesta sería "Sí, tienes leche de sobra, tu problema no va a ser la cantidad". Pero realmente la mayoría de las madres múltiples, y yo me incluyo, empieza la lactancia con esa gran duda. Paradójicamente, esta debe ser la menor de las preocupaciones. Cuando una madre da a luz, se desencadena un proceso imparable: empezará a producir primero calostro y luego leche en cantidad de sobra, de eso depende la supervivencia del bebé, así que la naturaleza se ocupa de que sea un proceso muy robusto. Se produce leche aunque el bebé no estimule el pecho y se acelera si el bebé empieza a mamar con energía. Si en ese momento hay dos bebés mamando, el cuerpo de la madre tiene una sobre-respuesta, está diseñado para que la leche no falte, no le importa que sobre un poco. Cuando miro atrás a los primeros días, me doy cuenta de que al poner en duda mi capacidad para alimentar a mis dos bebés cometí el mismo error y me basé en prácticamente los mismos razonamientos que hubiera hecho con un solo bebé. Y estaba igual de equivocada. Por fortuna después pude relactar a mis bebés, precisamente gracias a que, aunque empezamos con lactancia mixta, al ser dos no tuve dudas sobre si habría suficiente demanda para mantener mi producción

Ropa para dos, comida para dos, juguetes para dos… ¿Prefieres todo por igual porque es más cómodo o por que no se peguen, o crees que es mejor diferenciar y que cada uno vaya diferente, tenga juguetes distintos, etc? Por otro lado, el aspecto económico, ¿qué tipo de ayudas, servicios o trucos recomiendas?
A mí no me gusta vestirles igual. Lógicamente, al ser yo la que elige la ropa y al realizar las mismas actividades, suelen acabar con un estilo parecido, pero respeto sus preferencias y procuro que no tengan ni ropa ni, sobre todo, juguetes exactamente iguales.

En el caso de los juguetes, hubo un momento en el que les compramos algunas cosas iguales, y fue una muy mala experiencia. Teníamos discusiones absurdas explicándoles que no tenía sentido envidiar un objeto exactamente igual al suyo: "No, si ése lo tiene mi hermano, será mejor". Así nos dimos cuenta de que comprando cosas idénticas fomentábamos una competitividad insana y absurda. Y puestos a dirimir disputas fraternales, yo prefiero que no sean absurdas. Por eso ahora siempre les compramos cosas distintas procurando que cumplan funciones parecidas o sean complementarias. Y muchas veces compramos una sola cosa para compartir. Y las negociaciones cuando hay conflicto son mucho más entretenidas: a veces se turnan cada uno un juguete un rato, a veces aceptan mejor que uno se quede los dos juguetes un rato, y el otro espera su turno. Y ahora, a sus tres años, cuando ven que hay un solo regalo o bien uno de los dos se rompe, ellos mismos dicen "¡Ah! entonces el mío ahora es para compartir"

Una actual: devorando su pastel de su tercer cumple
Hora de ir al cole, ¿juntos o separados? He leído algunas experiencias en el foro y veo que, aunque parece que se recomienda separarles, preferís que la separación sea lo más tarde posible. ¿Qué crees que es más recomendable y por qué?
A mí el colegio me dejó elegir, aclarándome que, si los padres no dicen nada en contra, ellos los ponen en el mismo grupo. Creo que es una decisión que cada familia debe tomar, con el consejo del colegio, adaptándose a lo que necesitan los niños. Y creo que los que mejor conocen a sus niños y los que tienen la responsabilidad última sobre su educación, y por tanto deberían tener la última palabra, son sus padres.

En nuestro caso, creo que están muchísimo mejor juntos. Son dos niños muy unidos aunque con personalidades muy diferentes. No tienen ningún problema para reconocer su individualidad y cada uno tiene su pequeño gran afán de independencia, tan pequeño como corresponde a su edad. Y también son dos niños tremendamente sensibles y cariñosos, que aprecian la seguridad que les da saber que su hermano está en la misma clase, y para ello no necesitan estar pegados, solo saber dónde está el otro. Y entre ellos se estimulan para construir cosas juntos, la imaginación de uno ayuda al otro, la visión espacial del otro ayuda al uno, y juntos resuelven problemas complejos para su edad. Yo se que si los separara sufrirían un estrés innecesario, ya que tarde o temprano cada uno seguirá su camino en la vida, es inevitable, y privarles de esa seguridad lejos del hogar me parece una crueldad. Esa es una ventaja que no tienen los hermanos de distintas edades y sobreviven, sí, bueno, cada niño nace con un entorno, unas peculiarides que le dan ciertas ventajas. No hay dos niños iguales ni dos vidas iguales. ¿Dejaríamos de estimular a un niño por ser muy inteligente? ¿Dejaríamos sentado a un niño que corre demasiado rápido? No, aprovecharíamos sus cualidades ¿Por qué cercenar las ventajas que tienen unos niños por ser mellizos?

Imagino que la crianza múltiple no es nada sencilla y a veces todo se complica al mismo tiempo. ¿Qué haces cuando se te acaba la paciencia?
Hay días que se acaba con la sensación de haber gritado demasiado, de haber sido dura, o de no haber tenido tiempo para uno, o para los dos. A veces te equivocas y los niños se resienten porque ven que has tomado una decisión injusta. Pero bueno, éste no es un problema nuevo. Yo recuerdo a mi madre afirmando que debería haber hecho oposiciones a juez, todo el día impartiendo justicia entre nosotros. Y ahora me toca a mí, y hay que ser consciente de que los mejores jueces se equivocan, y hay que saber hacer entender a los niños que eso pasa y no es tan grave, que se puede rectificar, y se perdona a Mami, igual que Mami no se enfada demasiado cuando son ellos los que se equivocan.

Yo creo que para no perder los nervios hay unos cuantos principios básicos:
1. Dormir. Cuando los padres están cansados o nerviosos, los niños se desorientan
2. Respetar. Son personas en miniatura, si se sienten respetados, aprenden a respetar a los demás.
3. Ser honesto. Si algo no se puede hacer, hay que dar las razones verdaderas (adaptadas a su edad). Si sienten que el mundo se rige por leyes arbitrarias, no respetarán las normas
4. Evitar las sorpresas. A nadie le gusta la sensación de no saber lo que va a pasar, les explico las cosas que vamos a hacer y por qué, y qué es lo que espero de ellos. A veces no les gusta y ya están avisados, pero su reacción es mucho menos brusca que si se encuentran con hechos consumados

Y aun así, hay días que grito demasiado

Resúmeme en pocas palabras o frases, cómo ha sido y es vuestra experiencia personal desde el embarazo, pasando por el parto al después, cuándo ya empiezan a crecer y hacerse personitas de 3, 5, 7 años…
Ups, se me da muy mal resumir, pero creo que ya he expuesto las cosas más importantes arriba.

Para leer otros cuestionarios, busca en la etiqueta "La vida con múltiples" en la parte derecha del blog. Gracias.