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10 de abril de 2013

Protocolo para la alimentación con leche materna en las escuelas infantiles


La lactancia materna es la forma más idónea de alimentación del niño durante los primeros años de vida.

Las escuelas infantiles deberían facilitar la alimentación de los lactantes en función de las recomendaciones actualmente aceptadas y en situaciones particulares las dadas por sus pediatras.

La alimentación con leche materna a los lactantes que asisten a las escuelas infantiles puede llevarse a cabo tanto de forma natural, cuando es la propia madre quien acude al centro para darle el pecho, como mediante la administración de la leche materna previamente extraída y almacenada cuando la madre no se pueda desplazar. Es de gran ayuda que los centros infantiles, dentro de sus posibilidades, proporcionen espacios en los que las madres y trabajadoras del centro puedan amamantar cómodamente y con intimidad.

La leche materna, debido a sus propiedades y composición, es más fácil de conservar y almacenar que la leche artificial, si bien desde el punto de vista sanitario, deben seguirse una serie de recomendaciones tanto para preservar las condiciones de higiene y valores de la leche materna, como para asegurarse de que cada bebé sólo es alimentado con leche de su propia madre y no de otra diferente.

Recomendaciones para conservar y almacenar la leche materna

La leche materna se puede extraer para su posterior utilización garantizando su conservación adecuada a temperatura ambiente, en refrigerador o en congelador, en función del tiempo que se vaya a tardar en utilizarla:

  • A temperatura ambiente
    • 15 ºC: 24 horas.
    • 19-22 ºC: 10 horas.
    • 25 ºC: 4 a 6 horas.
    • 30-38 ºC: 4 horas
  • Refrigerada (en nevera) entre 0 y 4 ºC: 8 días. Cuanto más estable sea la temperatura, mejor se conservará la leche, por lo que no se debe poner la leche en la puerta del frigorífico.
  • Congelada:
    • En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas.
    • En un congelador que es parte de la nevera pero con puertas separadas (tipo combi): 3-4 meses (porque la temperatura varía cuando la puerta se abre con cierta frecuencia).
    • En un congelador separado, tipo comercial, con temperatura constante de -19 ºC: 6 meses o más.

Lo ideal es enfriar rápidamente la leche extraída (en un recipiente con agua fría) y después congelarla lo antes posible. Si se realiza la extracción en casa y la leche no se va a utilizar ese mismo día, lo mejor es congelarla. Si se realiza la extracción fuera de casa, puede conservarse en una neverita portátil con frigolines y congelarla en cuanto se llegue a casa.

Cómo almacenar la leche materna

La leche materna extraída debería almacenarse siempre en envases destinados para uso alimentario. Los mejores envases para congelación son los de cristal. Antes de su utilización, es conveniente limpiar bien estos recipientes con agua caliente y jabón, aclarándolos a continuación y dejándolos secar al aire. También puede utilizarse el lavavajillas.

La leche también se puede almacenar en bolsas de plástico que existen en el mercado, especialmente diseñadas para este fin, que se acoplan al sacaleches directamente y luego se cierran. Si se utilizan bolsas de plástico hay que asegurarse de almacenarlas bien cerradas, dentro de un recipiente rígido, para evitar que dentro de la nevera sufran pinchazos que supondrían pérdidas o contaminación.

Cómo descongelar y calentar la leche extraída

La leche se puede descongelar sumergiendo el recipiente en otro con agua caliente, mejor que calentándola directamente. Es preferible no utilizar el microondas porque el calentamiento es irregular y pueden producirse quemaduras. Una vez calentada, conviene agitarla antes de comprobar la temperatura.

La leche descongelada se puede guardar en la nevera 24 horas pero no se debe volver a congelar. Es preferible descongelar pequeñas cantidades, las que se vayan a utilizar inmediatamente, para evitar pérdidas de nutrientes y de factores de defensa. La leche que haya probado el bebé tampoco debe almacenarse de nuevo.

Transporte de la leche materna hasta la escuela infantil

La leche materna debe mantenerse refrigerada (una neverita portátil con frigolines) durante su transporte y conservación y debería haber sido extraída o descongelada ese día o el día anterior.

A la escuela infantil puede llevarse la cantidad necesaria para todo el día, repartida en varios recipientes (biberones), tantos como tomas, para evitar exceso de manipulación.

Estos recipientes deben estar claramente identificados con la fecha de consumo, el nombre y dos apellidos del lactante, para evitar que se administre a un lactante diferente.

Conservación y administración de la leche materna en la escuela infantil

La escuela infantil la conservará en refrigerador entre 0 ºC y 4 ºC.

Antes de administrarla al bebé, la leche se calentará sumergiendo el recipiente que la contiene en otro con agua caliente. La leche materna no se debe hervir, ni calentar en el microondas, para evitar el riesgo de quemaduras.

Los envases utilizados para alimentar al bebé, deben lavarse cuidadosamente con agua caliente y jabón, aclararse bien y dejarlos secar al aire.

Ante cualquier duda, los responsables de las escuelas infantiles pueden solicitar ayuda a los profesionales de los centros de salud.

Puedes descargarte el informe completo en este enlace: Protocolo para la alimentación con leche materna en las escuelas infantiles
Fuente: Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría
La imagen es del grupo de Facebook "Hey Facebook, breastfeeding is not obscene"

11 de septiembre de 2011

Cómo mantener la LM cuando se trabaja fuera de casa

Antes de nada, ¡enhorabuena!

Si vamos a hablar de cómo mantener la lactancia materna es que estás dando de mamar a tu hijo, es decir, que le proporcionas el mejor alimento que hay para él: la leche de su madre.

Lo más difícil ya está hecho, que es establecer la lactancia materna, ahora sólo consiste en seguir unos trucos y recomendaciones para conseguir mantenerla el mayor tiempo posible, y seguir dándole tu leche.

La reincorporación a la vida laboral no debe ser un obstáculo para que tu hijo siga tomando leche materna. En algunos países de Europa, hasta el 90% de los niños de un año de edad sigue mamando de su madre. No dudes en exponer las posibles dificultades que te encuentres para buscar entre todos una solución.

Se aproxima el fin de la baja por maternidad, ¿cómo me organizo para que mi hijo siga tomando mi leche?
Es muy conveniente que, desde un par de semanas antes del momento de la incorporación al trabajo fuera de casa, se comience a crear un “almacén de leche” de reserva, extrayéndola preferiblemente por la mañana y congelándola en pequeñas cantidades y con etiquetas, como se indica más adelante.

Cuando llegue el momento, podrás mantener algunas tomas al pecho como por ejemplo la primera de la mañana y la que sigue a tu vuelta a casa, que son especialmente importantes, por eso has de organizarte para que “le toque” mamar justo a tu vuelta al domicilio familiar.

¿Qué se necesita para poder extraerse la leche?
Hay unos aparatos en el mercado que permiten a una madre extraer su propia leche para ofrecérsela en otro momento a su bebé. Este aparato se llama comúnmente “sacalache”. Los hay de varios tipos, pero los más recomendables son los que funcionan con corriente eléctrica.
http://criandomultiples.blogspot.com sacaleches extractor de leche doble

¿Cómo usar el sacaleche?
El aparato simula lo que hace tu hijo cuando toma el pecho, succionando el pezón, depositando finalmente la leche en un recipiente; aunque es aconsejable que antes de empezar te estimules el pezón con suavidad para facilitar la expulsión de la leche. Hay quien dice que es mejor disponer de dos aparatos para poder extraer la leche de forma simultánea de ambos pechos, con lo cual se gana tiempo (15-20 min. en total, en vez de 30-40), aunque no es necesario. Los sacaleches se pueden también alquilar en las farmacias, con lo que su empleo saldrá más económico.

¿Cuándo se recomienda extraer la leche?
Antes de nada, es muy importante que siempre, antes de la extraerte la leche, te laves las manos con agua y jabón para evitar que la leche se contamine.

Extráete la leche a primera hora de la mañana, que es cuando más tienes y, en cualquier caso, siempre que puedas. Por lo general, se aconseja mantener aproximadamente el horario de las tomas del niño, de forma que quizás tengas que llevarte el aparato a tu trabajo y refrigerar allí la leche que obtengas, para luego traerla de vuelta a tu casa. Aunque no se disponga del tiempo necesario para una extracción completa, más valen 5-10 minutos de extracción en el trabajo que nada. En casa puedes aprovechar otros momentos, por ejemplo cada dos tomas, o también incluso poner el sacaleche en el otro pecho mientras tu hijo esté mamando.

¿Cuánto tiempo aguanta en perfecto estado la leche, una vez extraída del pecho?
Para no correr ningún riesgo, no deben sobrepasarse los siguientes intervalos de seguridad:
  • A temperatura ambiente: 6 horas. (4 h. en verano).
  • En el frigorífico: 6 días.
  • En el congelador (influye la frecuencia con que se abra):
    • Una o dos estrellas */**: 2 semanas
    • Tres estrellas ***:
    • Congelador separado: 6 meses.

No coloques la leche en los estantes de las puertas del frigorífico ni del congelador, pues es la parte donde más varía la temperatura. Es mejor ponerla al fondo y centrada.

¿Cuál es el recipiente más adecuado para almacenar la leche?
Siempre se ha considerado que los mejores son los envases de vidrio, aunque pueden emplearse las bolsas especiales o los recipientes de plástico duro, que son los que mejor aceptarán en las guarderías porque no se rompen si se caen. En cualquier caso, deben tener un tapón u otro sistema que permita cerrarlos herméticamente.

Si se utilizan bolsas especiales, es preferible usar dos al mismo tiempo (una dentro de otra) para evitar fugas.

No deben emplearse envases de colores, ya que en algún caso el tinte puede pasar a la leche.

¿Qué cantidad de leche debe contener cada frasco o bolsa?
Es recomendable guardar la leche en pequeñas cantidades (60-120 ml) para así poder descongelar o retirar del frigorífico sólo la que el niño vaya a tomar inmediatamente.

¿Cómo se sabe cuál es el frasco de leche que se debe utilizar antes?

Antes de meterlos en la nevera, pon siempre etiquetas a los recipientes con la fecha en la que se extrajo la leche. Utiliza los de fecha más antigua (los que llevan más tiempo en el frigorífico). Si se llevan los frascos a la guardería,
también debes incluir en la etiqueta el nombre del bebé.

¿Se puede volver a dar al niño leche no consumida de la toma anterior?
Si el niño no toma toda la leche que se le ha ofrecido, tienes 1 ó 2 horas de plazo para volver a dársela. Si pasara más tiempo, deberá desecharse.

¿Cómo calentar la leche, una vez retirada del frigorífico o el congelador?
Coloca el recipiente cerrado bajo un grifo de agua corriente y luego vete abriendo la caliente poco a poco, hasta que la leche esté a temperatura ambiente. Otra opción es poner directamente el recipiente dentro de otro con agua templadita, pero teniendo cuidado que no esté demasiado caliente.

Si es leche congelada, los más práctico es pasarla la noche anterior del compartimento del congelador al frigorífico.

No uses el microondas para descongelar la leche almacenada, pues puede hacer que en parte se pierdan ciertas propiedades de la leche muy beneficiosas para tu hijo (defensas).

¿Cuál es la mejor forma de transportar la leche?
Tanto si procede de la nevera como del congelador, lo mejor es llevar el recipiente con la leche materna dentro de un sistema que permita mantenerlo frío durante su transporte, como puede ser en una nevera portátil blanda, de tipo bandolera o algo similar.

Elaborado por Manuel Merino Moína. Pediatra.
Publicado por la AEPAP

18 de agosto de 2011

Lactancia materna: sugerencias para su extracción


Hay una variedad de razones por las que una madre puede querer o necesitar de un extractor: para los bebés prematuros o enfermos, para aumentar su producción de leche, para mantener la producción, porque  vuelve a trabajar, por nombrar algunos. El propósito de este artículo es hacer frente a algunas de las situaciones en las que la mamá puede necesitar de un extractor de leche para sus bebés.

1. Comienza el bombeo regular tan pronto como sea posible después de su nacimiento. Es mejor que las sesiones cortas y frecuentes en lugar de  largas  y poco frecuentes.

2. Elige un lugar tranquilo y privado con asientos cómodos.

3. Las mamás de múltiples usarán por lo general un extractor doble para duplicar la eficiencia y debido a que normalmente necesitan una bajada simultánea. Utilizar un extractor doble te permitirá aprovechar la bajada simultánea. Además, el doble de bombeo ahorra mucho tiempo en lugar de extraer de un seno a la vez.

4. Cuando se amamanta a un bebé, mientras se extrae leche del otro pecho se aprovecha de la bajada simultánea. Esto puede ayudar a que mejore la producción de leche cuando uno de los múltiples tenga dificultad para  prenderse al pecho, y así también tiene suficiente leche disponible. Organizarse para tal escenario puede tomar un poco de práctica.

5. Puede ser útil para que suba la leche tener fotos de tus bebés a tu alrededor, tal vez escuchar una cinta de música suave.

6. Papá puede dar masajes a la madre en la espalda, los hombros y el cuello para ayudar con la relajación. Puede traer una bebida, hacer compañía a mamá, lavar, esterilizar el extractor para que estén listos para la próxima sesión de bombeo.

7. Es importante rodear a la madre con el apoyo adecuado para asegurar una exitosa sesión de extracción.

8. Comer de manera equilibrada, descansar, reducir al mínimo los niveles de estrés y beber abundante líquido.

9. Normalmente los recién nacidos amamantan 8 veces o hasta 12 a 14 veces en 24 horas. La simulación de la rutina alimenticia deun recién nacido ayuda a producir más leche. Mientras que cada sesión de extracción puede tardar 10-20 minutos, el tiempo puede variar con cada mujer. Continuar con la bomba, siempre y cuando tenga un buen flujo.

10. Lo contrario también ayudará con la producción de leche: bombea cuando hay flujo bajo o no hay siquiera, ayuda a estimular los pechos para el día siguiente .

11. Mantén un registro de la fecha y la hora de la extracción y cuánto se saca. Esto aclarará si la extracción se está produciendo lo suficiente para mantener  la estimulación del pecho y su producción.

12. Para mantener el calendario previsto de lactancia de un recién nacido, establecer un temporizador durante la noche para asegurarse de que te despiertas y extraes a intervalos apropiados.

Almacenamiento y manipulación de la leche materna extraída
La mayoría de las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) han establecido procedimientos para el almacenamiento y manipulación de la leche materna extraída. Si su bebé está en la UCIN, deberán darte a conocer sus reglamentos. Pregunta al personal si el hospital proporciona contenedores estériles para la leche extraída. Tus manos tienen que estar limpias, al igual que todas las partes del extractor que entran en contacto con tu leche. Los recipientes estériles deberán estar claramente etiquetados con el nombre de cada bebé, la fecha de extracción, y tal vez un código de identificación del hospital antes de ser colocados en el refrigerador. Si está tomando algún medicamento, puede ser necesario tenerlo en cuenta también y ponerlo en la etiqueta del envase.

La leche materna puede almacenarse en recipientes limpios, estériles:

* A temperatura ambiente (25C) durante 4 horas
* En un refrigerador (no en la puerta) durante 48 horas [fresco]
* En un refrigerador (no en la puerta) durante 24 horas [congelado]
* En un congelador del refrigerador durante 2 semanas
* En un congelador con una puerta independiente para 3-4 meses
* En un congelador durante 6 meses

La leche materna congelada lleva muy poco tiempo para descongelar en una olla llena de agua tibia. No caliente la leche materna en una estufa o en un microondas. No vuelva a congelar la leche materna.

Dolor de los pezones
Si los pezones doloridos durante el bombeo, asegúrese de que sus pezones estén bien centrados dentro de la ventosa. Es fácil distraerse durante el bombeo y sin querer cambiar el equipo. Algunas madres informan que la aplicación de una pequeña cantidad de crema de lanolina modificada es útil. Si los problemas persisten, contacte a un consultor de lactancia o la miembro de la Liga de la Leche. No espere a que el dolor se agrave.

Tipos de bombas:

1. Eléctrico: eficiente, completa, costosa, se pueden alquilar por día, semana o mes
2. Batería: bueno para el bombeo ocasional o no cerca de los enchufes eléctricos, no tan eficientes como los eléctricos
3. Manual: lleva mucho tiempo a la bomba, no práctico para las mujeres que a menudo la bomba, de bajo costo
4. La extracción manual: es difícil para algunos maestros, ineficiente, útil en caso de emergencia, tales como la congestión.

Bombas disponibles:
Bomba Medela doble, Lactina, el Avent es una bomba manual bueno para doble extracción.

Algunas consideraciones: Infórmese sobre el nivel de succión de la bomba. Algunos pueden ser muy fuertes e ineficiente algunos. Si las instrucciones para el uso en claro? ¿La empresa tiene un número de 100 a 800 si tiene que hacer preguntas? Algunas farmacias y hospitales bombas alquiler, que puede ser bastante caro. Algunos ofrecen alquileres de Consultores de Lactancia. Echa un vistazo a las páginas amarillas. Haga su tarea de averiguar lo que funciona para usted.

http://www.multiplebirthsfamilies.com/articles/post_q17.shtml

26 de junio de 2011

Lactancia en gemelos de bajo peso



Mis nietos Benjamín y Joaquina nacieron por cesárea, a partir de un embarazo múltiple.

De los tres bebés concebidos, uno murió intraútero en la semana 35 de gestación.

Benjamín nació con un peso de 2.080kg, Joaquina con 1.650 kg. El dolor por la pérdida de Manuel y la angustia por la salud de los bebés no impidieron a sus padres poner en marcha una verdadera lucha y un enorme esfuerzo para salvaguardar la lactancia materna. Durante el embarazo, Sofía y Roberto los nuevos padres, se habían informado sobre los enormes beneficios que la Lactancia Materna significaba para los bebés prematuros; por esta razón, cuando sobrevino la muerte de un bebé y la cesárea de urgencia, ya muchos recursos estaban pensados.

Ambos bebés fueron internados en neonatología y Benjamín recibió una transfusión de sangre. Sofía inmersa en su dolor de madre, encontró las fuerzas para comenzar una intensa rutina de estímulo y extracción. Comenzamos con una bomba manual durante un día y medio. Gracias a Dios, pronto llegó una bomba eléctrica de bombeo doble, porque no sé realmente cómo lo hubiéramos conseguido con la bomba manual, el tiempo cierto de 24 horas es poco para el gran trabajo a realizar. Mi conclusión sobre este punto es que es muy importante que la madre cuente con la posibilidad de acceder a una bomba eléctrica y de bombeo doble, ante la posibilidad de que ese embarazo múltiple termine en un parto prematuro.

Con la ayuda de su esposo, sus hermanas, una de las cuales ya había pasado por la experiencia de tener un bebé prematuro, y toda la familia, Sofía estimuló sus pechos doce veces y a veces más en 24 horas, estableciendo la producción de leche materna y aumentándola día a día.

Seis días después del nacimiento Benjamín llego a sus brazos. Sofía tuvo que dialogar con el equipo de salud, para que se permitiera al bebé estar en la habitación con su madre, la indicación era que lo amamantara en la sala de cuidados especiales y que el niño permaneciera en este lugar, en cuna.

Benjamín necesitaba la presencia y el amor de sus padres de forma constante, además de alguna forma de alimentación, ya que no se prendía al pecho.

Comenzamos a alimentarlo con cucharita día y noche, llevando un registro riguroso de las cantidades de leche materna que el bebé recibía. Somos una familia numerosa, todos nos unimos en esta situación y por turnos apoyábamos a los padres, convencidos todos que la Lactancia Materna significaba muchísimo para los bebés.

A los nueve días, mamá y bebé con un peso de 1.950 kg partieron a casa, con la angustia de dejar a Joaquina en la incubadora.

A partir de entonces comenzó para Sofía otro desafío, el tiempo no le alcanzaba para atender a Benjamín que seguía sin mamar, estimular sus pechos, extraerse leche para los dos, almacenar la leche para llevar a su beba, ir al hospital a sostenerla en sus brazos.

Su estado de ánimo era de mucha angustia, fue entonces cuando otro recurso se puso en marcha. Su hermana mayor Carolina estaba amamantando a su hijo Lorenzo de 2 años y cuatro meses. Tiempo antes del parto de los trillizos, Carolina se había hecho los análisis de HIV y Hepatitis B, y habíamos guardado su leche en el freezer para darle más tranquilidad a Sofía. Ambas hermanas decidieron comenzar a utilizar leche de Carolina pero recién extraída. Sabíamos que en estos casos los factores inmunológicos son importantes y la leche recién extraída es más segura, Sofía y Carolina estaban mucho juntas, estando en contacto con los mismos gérmenes y además la leche de Carolina era especialmente grasosa, ya que alimentaba un niño grande. Carolina comenzó entonces a utilizar la bomba eléctrica tres veces por día, teniendo que ingeniarnos para que Lorenzo su hijo nos permitiera el trabajo de extracción. Carolina extraía su leche por la mañana antes de que Lorenzo despertara, cuando rato después Lorenzo se amamantaba, ponía una nota de humor a tanto esfuerzo, expresando su sorpresa a su madre al no encontrar los pechos rebosantes que él acostumbraba a mamar por la mañana. Sofía tenia una producción abundante y podía alimentar a dos bebés, pero al tener que adelantar tomas de leche extraída para alimentar un bebé con cucharita y otro con sonda, no llegaba con el tiempo. Utilizar leche donada por su hermana trajo tranquilidad a Sofía. Era un espectáculo singular ver a ambas preparar recipientes con ambas leches cuidando todos los detalles. Es muy importante la leche de la madre de los bebés nacidos prematuros por sus factores especiales, así que todo debía tenerse en cuenta. En esos días Sofía comenzó también a desechar en algunas extracciones parte de la primera leche, para dar a sus bebés uno con cucharita otro con sonda, leche con más contenido graso. En ese momento los pediatras a cargo de los bebés sugirieron la posibilidad de dar fórmula, pero Sofía se negó con amabilidad. Al cumplirse los quince días desde el nacimiento Joaquina vino a su hogar con un peso de 1.800. Imposible alimentar dos bebés con cucharita día y noche, todo se complicaba. Ninguno de los dos bebés mamaba del pecho de su madre; utilizábamos recursos como poner la bomba eléctrica en un pecho y en el otro el bebé, la bomba bajaba le leche y el bebé sin succionar reciba leche del otro pecho, Sofía decidió entonces comenzar con el vasito. Utilizamos los vasitos que vienen con los medicamentos pediátricos. Los alimentábamos con vasito en un tiempo de diez minutos, sabíamos las cantidades diarias de leche materna que por su peso debían recibir, anotábamos, en un cuaderno las extracciones de Sofía, las cantidades extraídas y los horarios, en otro cuaderno horarios y cantidades de cada bebé, pañales mojados y con caca.



Sofía sufría por que el tiempo no le alcanzaba para tener en brazos todo lo que ella deseaba a sus bebés, pero su afán por la Lactancia Materna era enorme, los bebés estaban siempre a Upa papá, tíos, y abuelos los sosteníamos día y noche.


Los bebés comenzaron a aumentar de peso y la paz comenzó a llegar a Sofía y su esposo. Un día decidieron no dar más vasitos de noche, ya que ambos bebs comenzaron a mostrar entusiasmo por mamar, en pocos días sólo tomaban tres vasitos por día, y los pañales mostraban una buena transferencia de leche.

Y así en unos días los esforzados padres y el resto de la familia comenzamos a disfrutar de la Lactancia Materna exclusiva.

Los recursos para la lactancia de múltiples prematuros como la bomba eléctrica y la almohada para amamantar mellizos son invalorables, además de otros recursos que las ingeniosas madres de múltiples inventan. Sofía dormía con sus bebés, pero siendo tan pequeños ella estaba siempre temiendo que se deslizaran de sus brazos, así que se ponía a la noche un strapless o top de puro algodón y metía un bebé de cada lado, así si el sueño la vencía ellos quedaban adheridos a su cuerpo y además podían seguir mamando. Desde el comienzo utilizó el portabebé tipo kepina y como ellos eran tan pequeños los ponía juntos, más adelante llevaba un bebé en cada portabebé colgando de cada lado. Hoy Benjamín y Joaquina tienen 2 años y tres meses, ambos amamantan.

Extraído de dardemamar. Foto y vídeo inclusive.

Post scriptum: solicitamos permiso, como solemos hacer, para publicar este relato a la web dardemamar, que se puso en contacto con Etel Conti, la abuela de los bebés y autora del relato, quien a su vez nos respondió autorizándonos y contándonos una parte más de la historia:

(...) Por mi parte la razón de escribir esta historia en el que el dolor por la pérdida de uno de mis nietos se entremezclaba con la felicidad de tener los otros dos bebés, la angustia por sacarlos adelante, el esfuerzo por que recibieran la leche de mi hija y el acomodarnos todo el tiempo a diferentes circunstancias, fue el enorme deseo de apoyar a otras madres, con información y la experiencia que como familia habíamos atesorado.

Benjamín y Joaquina se amamantaron hasta los cinco años y un mes, y estoy segura que los beneficios del esfuerzo y el compromiso puestos en marcha por sus padres acompañados por toda la familia serán para toda la vida.

Es un honor para nosotros los padres abuelos y tíos de Benja y Joaqui saber que hay personas como vos que piensan que esto ayudará a otros padres.

Si es posible, desearía que al nombrarme incluyas con mi nombre Etel Conti, que soy madre de siete hijos y abuela de 8 nietos con un nieto más en camino. mi maternidad y mi abuelidad son las grandes riquezas de mi vida. (...)

13 de mayo de 2011

¿Qué es la lactancia materna diferida?



Alguna vez habrás escuchado hablar de la lactancia materna diferida y te preguntarás en qué consiste realmente.

La lactancia materna diferida es una forma de lactancia basada en la extracción de leche materna de forma mecánica o manual, y la administración posterior de la leche con medios distintos al pecho, como biberones, vasitos, jeringas.

Estamos de acuerdo todos: no hay nada más tierno y cálido que un bebé mamando del pecho amoroso de su madre. Es un comportamiento natural y normal por excelencia. Pero a veces las cosas no salen como queremos, nos encontramos con problemas y necesitamos darle soluciones intermedias y en ocasiones, permanentes. Dentro de las alternativas que una madre puede manejar está ofrecer leche artificial y/o trabajar esta forma de lactancia como otra opción válida.

¿Cuándo es necesaria la Lactancia Materna diferida?

La Lactancia Materna Diferida puede ser necesaria en algunas situaciones especiales en las que el contacto directo con el bebé no se puede disfrutar plenamente de forma temporal. Pueden afectar a la madre, como también afectar al bebé.

* Prematuridad. Muchos prematuros nacen sin reflejo de succión y no pueden mamar directamente del pecho de su madre, a pesar del contacto piel con piel. En cambio necesitan ser alimentados aunque sea mínimamente, con la leche de su madre. La madre vive la espera haciendo lo que mejor puede hacer en estos momentos, extraerse leche y proporcionársela al bebé de otra forma hasta que pueda ser capaz de mamar. Los hospitales cuentan con lactarios donde las madres se sacan leche para sus hijos, y las enfermeras recogen tan valioso tesoro para sus bebes y se lo administran a través de distintos métodos. Hasta que el bebé no tenga reflejo de succión, no podrá mamar de su madre, aunque sí puede estar junto a ella, y sentir su corazón, su respiración y su calor. Esto se conoce como Método Madre Canguro, un cuidado especial que prima el contacto piel con piel de madre e hijo, para poder estimular entre otras cosas, la lactancia materna. En cuanto se notan los signos de la succión, el bebé es puesto al pecho de su madre para aprender a mamar, y cuanto mayor sea su fuerza, mejor será su succión y menos dependerá de la alimentación externa (suplemento materno o artificial.)

* Bajo peso. En otras ocasiones, a pesar de la madurez del bebé, y su adecuada edad gestacional, el peso no es el esperado. La succión es débil, necesita ayuda para tomar el pecho, aparte de comprimir el pecho, algunas madres recurren a la lactancia diferida. De esta forma a pesar de la debilidad y la fuerza de la succión, la mamá puede estimular el pecho hasta vaciarlo. Es una situación temporal.

* Relactaciones. Iniciar desde cero una lactancia materna (Lactancia Materna Inducida) o recuperar una lactancia materna requiere la administración de leche materna (o de fórmula) a través de otros medios, hasta que el bebé consigue succionar de forma adecuada y suficiente. La madre, hasta que el bebé es capaz de mamar eficazmente de nuevo, se saca leche y así estimula la producción. A la estimulación frecuente se le suma la necesidad de un mayor contacto piel con piel para mejorar la vinculación y conseguir que permanezca en el pecho suficiente.

* Disfunciones orales importantes. La succión correcta del pecho promueve un correcto vaciado del pecho y el establecimiento de una buena producción de leche. Si se producen problemas en el entorno de la succión del niño, se compromete la producción. Para garantizar la cantidad de leche suficiente es necesario poder vaciar el pecho lo máximo posible de la forma más eficaz que se pueda. Si el bebé no lo hace, deberá ser un sacaleches el que ordeñe a la madre y esa leche se tendrá que administrar de forma adecuada al bebé.

* Dificultades de agarre al pecho. Algunas mamas pueden ver cómo la forma de sus pechos puede impedir de forma temporal la succión directa: algunos pezones son tan grandes que los bebes no consiguen engancharlo de forma adecuada, no pueden lograr el vaciado adecuado. A medida que el bebé se haga más grande y su boca se amplíe, le será más fácil coger el pecho.

* Otras patologías infantiles. Algunas patologías o problemas físicos hacen que la Lactancia Materna Directa no sea viable, bien porque no se tiene suficiente fuerza, o porque se puede ver comprometida la salud del bebé por el gran gasto energético que supone. En estos casos se puede alimentar a través de la Lactancia Materna Diferida y se mantiene al máximo el contacto piel con piel.

* Lactancias múltiples de más de dos niños. Los bebes nacidos de partos múltiples de más de dos bebés, dejan a uno de ellos en manos de un biberón. Si la madre se siente capaz de producir lo suficiente, puede realizar una Lactancia Materna Directa con dos bebes y Diferida con el tercero, como una de las posibles opciones a escoger. Una gran mayoría se decide por la Lactancia Diferida permanente.

* Vuelta al trabajo. Se puede continuar la lactancia materna después de la baja maternal extrayendo leche para que otra persona en la ausencia de la madre pueda proporcionársela al niño/a. Cuando la madre vuelve a casa retoma la lactancia materna directa.

* Decisión personal e informada de la madre. Por cualquier circunstancia personal la madre no ve viable la Lactancia Materna Directa con su hijo, pero no quiere privar al mismo de su leche. Es una lactancia totalmente válida y respetada cuando es tomada con información.

Tomar la alternativa de la Lactancia Materna Diferida supone aceptar ciertos parámetros de la naturaleza de la leche materna y de nuestro bebe. Más adelante explicaremos nociones de extracción que pueden ser útiles.

Por Gema Cárcamo, Presidenta de Multilacta.

5 de enero de 2011

Taller de extracción de leche materna en Madrid

Multilacta-Coslada va a iniciar a partir de Enero talleres mensuales prácticos para poder ofrecer información más tangible a las mamás. os anuncio que Multilacta-Coslada va a iniciar a partir de Enero talleres mensuales prácticos para poder ofrecer información más tangible a las mamás. 

El 13 de Enero 2011 a las 10.30 en el Centro de Salud Ciudad San Pablo de Coslada-Madrid sera el primer taller sobre "Extracción de leche materna. Conservación, manipulación y administración de leche en casos de separación o lactancia diferida temporal."

Las madres que deseen acudir y tienen dudas acerca de la elección de sacaleches, y tengan uno, pueden venir con su aparato para informarlas sobre su uso. Podrán ver los sacaleches que a fecha de hoy ofrecen mejor calidad de succión. Aprenderán cómo sacarse leche con sus propias manos. Sabrán cómo masajear su pecho, tanto para aliviar la ingurgitación como para activar el reflejo de eyección. Conocerán cómo administrar leche materna en caso de no poder dar el pecho de forma directa y evitar confusión tetina pezón. Pondremos vídeo y las madres podrán practicar.
Más información:
Gema Cárcamo González.
Presidenta de Multilacta-Lactancia Materna.
multilacta@multilacta.org
636096351
www.multilacta.org

1 de noviembre de 2010

Lactancia y nodrizas en la historia

Ama de cría http://criandomultiples.blogspot.com

Si las madres deberían o no amamantar a sus bebés ha sido objeto de debate desde el Antiguo Egipto, Grecia y Roma pasando por toda la historia europea moderna hasta el presente. Paul Doolan revisa los argumentos que han sido presentados a lo largo de los siglos y cómo han cambiado las modas. Las historias publicadas este año acerca de miles de lactantes chinos enfermos por consumir leche en polvo contaminada capturó brevemente la atención del mundo. Sin embargo, sólo en 2007, de acuerdo con UNICEF, un millón y medio de bebés que murieron no habrían sufrido ese destino si hubieran sido amamantados: un número que se compara con el número de los asesinados en Auschwitz. La controversia "biberón versus pecho" ha tenido vigencia durante más de cien años, pero el debate no menos contencioso "madre versus nodriza" se remonta mucho más atrás en la historia.

Obviamente, antes de la llegada de la actividad agrícola-ganadera, todos los lactantes eran amamantados. Desde el inicio de los tiempos del homo sapiens no existió otra opción. Como expresa Valerie Fildes, la historiadora médica: 'O bien un lactante era amamantado por su madre u otra madre, o moría.' Rómulo y Remo pueden considerarse muy afortunados. Los antiguos egipcios reconocían la importancia vital del amamantamiento. Imágenes muy antiguas muestran a la diosa Isis amamantando a su hijo Horus y por lo tanto, simbólicamente, al faraón. Él es amamantado al nacer, en su coronación y a su muerte. En cada una de estas encrucijadas cruciales de su vida es la leche humana la que le brinda alimento espiritual y le otorga inmortalidad. El concepto egipcio de leche sagrada se dispersó por el mundo greco-romano, donde encontramos tumbas con estatuas de madres divinas amamantando, como Demeter, Gaia y Hera. Las primeras imágenes cristianas de la lactancia se encuentran en las catacumbas de Roma, donde la Virgen María amamanta a Jesús.

Los ricos y poderosos podían siempre contratar a una nodriza, un trabajo al que Fildes se refiere como "la segunda profesión más antigua". Los faraones, en realidad, usaban nodrizas para sus hijos; la nodriza real era considerada en tan alta estima que sus propios hijos eran "hermanos de leche" del faraón. El Código de Hammurabi, el primer código legal del que tenemos conocimiento, incluía regulaciones sobre la actividad de las nodrizas. Moisés le debió la vida a una nodriza paga, aunque su empleador ignoraba que la nodriza era en realidad su madre biológica. Los griegos empleaban duolos, esclavas especiales o mujeres en condición de servidumbre, para alimentar a sus bebés. Hasta se contrataban nodrizas para amamantar a los hijos de las esclavas de manera que la esclava recuperara la fertilidad y produjera más hijos. En el estado totalitario de Platón, descrito en su República, la lealtad al estado se fomentaría criando a todos los niños en una guardería comunitaria, lejos de sus padres, donde serían alimentados por equipos de nodrizas. En Roma también las esclavas eran usadas como nodrizas por los ricos, llevando a que el autor cristiano Tertuliano comentara que un emperador había sido "criado con la leche de una cristiana". Pero un cierto esnobismo hacía que las nodrizas más favorecidas por los romanos fueran las griegas, permitiendo así que el lactante recibiera no sólo sustento físico sino también cultural.

Alarmados por el uso indiscriminado de nodrizas por parte de los ricos, autores griegos y romanos como Aristóteles, Plinio, Cicerón, Tácito y Plutarco condenaron fuertemente esa práctica. Temían que llevara a la decadencia y a la debilidad de los lazos familiares. Era el deber de una mujer amamantar a sus propios hijos, ya que este primer lazo familiar formaba la fundación de lo que posteriormente se desarrollaría como amor a la patria o país y la voluntad de cumplir con el deber. El deber de una madre era claro y rechazarlo ponía en peligro a la estabilidad social misma. Sin embargo, las mujeres de clase alta desafiaban, o se veían forzadas a desafiar, estos puntos de vista y el uso de una nodriza era reconocido como un símbolo de estatus.

El bebé Mahoma, huérfano desde el nacimiento, también sobrevivió gracias al pecho de una nodriza. El Corán frecuentemente enfatiza la importancia del amamantamiento durante los primeros dos años de vida. Como en el antiguo Egipto, una nodriza y su marido eran considerados los "padres de leche" de un niño y las leyes del Islam prohibían que parientes de leche y de sangre se casaran. El influyente filósofo persa Avicena y el filósofo judío andaluz Maimónides ambos recomendaban dos años como el período correcto de amamantamiento. Con la emergencia de las universidades en Europa occidental, y particularmente del Colegio Médico de Montpellier, las ideas de Aristóteles, Avicena y Maimónides sobre la crianza fueron transmitidas a la Europa cristiana.

A medida que Italia del norte, Francia y Flandes se desarrollaron al comienzo del segundo milenio, el culto de la Virgen María empezó a dominar, más claramente demostrado en las catedrales góticas consagradas a ella, como Notre Dame de Paris Chartres. En palabras de Kenneth Clarke, las esculturas de la Madona alcanzaron un nivel de "belleza y delicadeza cautivantes". También dominó el mundo de la pintura y las imágenes incluyeron a la Madona amamantando. A partir de finales del siglo trece, 'María lactans', con un pecho completamente expuesto, se volvió cada vez más popular. Obras como 'Madonna del latte' del pintor sienés Ambogio Lorenzetti son típicas de este estilo. El énfasis en la alimentación, sin duda, debía ser interpretado como teológico, pero el hecho que apareciera en un momento en la guerra y la peste bubónica causaban hambrunas extensas puede no ser una simple coincidencia. Margaret Miles, la profesora estadounidense de teología histórica, afirma que la popularidad repentina de imágenes de la Virgen con un pecho desnudo constituyen "una objetificación notable de lo que era con seguridad el problema personal y la ansiedad colectiva más urgentes de la Toscana del siglo catorce - la incerteza del suministro de comida'.

Aunque la leche materna haya sido suficientemente buena para Jesús, no todos estaban convencidos. La nobleza europea seguía favoreciendo las nodrizas. A partir del siglo once, la mayoría de las aristócratas entregaban sus hijos a la nodriza, lo cual contribuyó a un aumento significativo de la fertilidad en las mujeres aristocráticas, que se veían privadas de las cualidades anticonceptivas de la lactancia. A partir del siglo doce todos los niños nacidos en la familia real francesa fueron privados del pecho de su madre (hasta que Marie Antoinette valientemente desafió la tradición). En parte esto fue para asegurar el nacimiento de muchos niños (herederos potenciales), pero también puede haber sido para que el marido tuviera acceso a los favores sexuales de su esposa, dado que se creía que el sexo durante la lactancia era una abominación de algún tipo y podía aun dañar al niño contaminando la leche. Hasta la amante del rey nunca amamantó, preocupada por el efecto que podría tener sobre sus encantos. Podemos ver esto en el retrato de Gabrielle d'Estrées, amante de Enrique IV, donde se preocupa por el atractivo de sus pezones mientras una nodriza amamanta a su bebé.

Comentaristas humanistas, como Francesco Barbaro y Erasmo, siguieron alentando a las madres a amamantar a sus hijos con mientras que imágenes de leche fluyendo por los lienzos gigantes de artistas como Tintoretto y Rubens. Con el crecimiento de la cultura impresa y el aumento de la alfabetización femenina, las mujeres también pudieron unirse al debate. El principio del siglo diecisiete la valiente Condesa de Lincoln, en contravención de los hábitos de las mujeres de su clase social, publicó un libro llamando a todas las madres a que amamantaran a sus hijos. En 1658 la esposa del Conde de Manchester con orgullo hizo inscribir en su lápida que había amamantado a siete de sus hijos. Sin embargo, la tendencia de delegar el trabajo de amamantar en una nodriza siguió creciendo y la historiadora estadounidense Janet Golden ha aseverado que la leche humana se convirtió en el producto más publicitado del siglo dieciocho.

No hay otro pueblo de la era pre-fotográfica que nos haya dejado un registro de su vida diaria más detallado e íntimo que el de los ciudadanos muy trabajadores de las prósperas Provincias Unidas de Holanda del siglo diecisiete. Y es en esta Holanda del siglo diecisiete, con su ausencia de cultura cortesana y sus valores burgueses, donde descubrimos los orígenes de un nuevo valor, en el que un niño en el pecho de su madre, dentro de un ambiente escrupulosamente limpio, representa intimidad doméstica. Pieter de Hooch pintó escenas de iglesia pero también fue el pintor de lo que Simon Schama ha denominado "el interior doméstico idealizado de pastel de manzana". La obra de De Hooch' 'Madre Amamantando y Sirvienta' nos ofrece la escena modelo: el piso está impecable, la cuna está al alcance de la mano, el fuego en el hogar arde, la sirvienta está trabajando, cuidando al niño mayor. Este bienestar doméstico se refleja en el orden de la ciudad, vislumbrado a través de la puerta abierta, mientras que la persona responsable de este hogar perfecto, la esposa diligente, cumple con su rol y ofrece el pecho a su hijo. Tal como lo expresa Marilyn Yalom:

"En la República Holandesa del siglo diecisiete una nueva fuerza ingresa al concurso - la responsabilidad cívica. La madre lactante que alimentaba a su hijo era vista como contribuyendo de manera importante al bienestar general de su hogar y de su comunidad"

Los holandeses estaban bien adelantados y le llevó al resto de Europa occidental un siglo alcanzarlos. Durante la Iluminación del siglo dieciocho los propagandistas del amamantamiento salieron al ataque con entusiasmo. Las madres que se negaban a amamantar eran, de acuerdo con Cotton Mather, esposa de un pastor puritano, en 1710 "muertas en vida." Benjamin Franklin comentó que "no hay nodriza como una madre". La glándula mamaria asomaba tan enorme que el gran taxonomista Carl Linnaeus decidió que todos los humanos deberían ser clasificados como mamíferos. De hecho en el frontispicio de su Fauna Suecia de 1761 incluyó una imagen impresionante de la diosa Artemisa Efesia con sus cuatro pechos. A mediados del siglo del siglo dieciocho la pre-eminencia de la nodriza se vio seriamente amenazada en Gran Bretaña cuando, tal como señaló Alysan Leven en History Today (Diciembre 2006), personas como el médico William Cadogan comenzó a propagar la idea de que las mujeres deberían amamantar a sus propios hijos. Tal como lo hace la Academia Americana de Pediatría hoy en día, recomendaba que los bebés fueran amamantados por lo menos un año. Hacia la segunda mitad del siglo se había vuelto de rigor entre las mujeres a la moda amamantar a sus hijos. Esto se debió principalmente a la influencia fenomenal del filósofo ginebrino Jean Jacques Rousseau. Sus ideas acerca del noble salvaje y de la razonabilidad de seguir la manera natural en la crianza de los niños (excepto los cinco suyos que abandonó en un orfanato) inspiraron a sus contemporáneos y causaron una revolución en los sentimientos (y la alimentación). Atacó al gran Platón, quien ponía al estado antes que la familia, y preguntó: "¿Puede el patriotismo florecer excepto en el alma de esa patria en miniatura, el hogar?" Y, naturalmente, el centro del hogar eran la madre y el niño amamantado, protegidos por la fuerza del padre. Rousseau mismo ofrecía Cintas de seda a las jóvenes a punto de casarse, con la condición de que prometieran amamantar a sus bebés potenciales.

Marie Antoinette lo probó, contradiciendo por una vez los deseos explícitos de su madre dominante, la emperatriz austríaca María Teresa, ella misma madre de diecisiete hijos, todos entregados a una nodriza. La Reina de Francia nacida en Austria, valientemente llevó a su fin la práctica de siglos de entregar a los bebés reales a la nodriza. En Inglaterra, la amiga de María Antonieta, la Duquesa de Devonshire, desafió la presión de sus tiránicos parientes políticos, despidió a la nodriza y amamantó exitosamente a su hija de acuerdo con los preceptos de Rousseau.

Si bien las ideas de Rousseau resultaban atractivas para los miembros de la clase media alta y algunos miembros de la nobleza, las madres trabajadoras más pobres en zonas urbanas como Paris tenían pocas opciones además de enviar sus hijos a ser alimentados por nodrizas de zonas rurales, quienes a menudo descuidaban a estos pequeños. En consecuencia la tasa de muertes entre estos lactantes era horriblemente alta. Espantados por los informes de lo que Simon Schama ha llamado "esta industria casera de la muerte", el radical autor de teatro usó las ganancias de su éxito La Boda de fígaro para establecer un Instituto del Bienestar Maternal con el propósito de promover la lactancia materna.

En unos pocos años una generación más joven de seguidores de Rousseau desplazó a la monarquía francesa y ejecutaron al rey y la reina (pese a las ideas progresistas de ésta acerca de la lactancia). Los fanáticos que tomaron el poder estaban firmemente comprometidos con nuevos valores: gobierno representativo, igualdad ante la ley y lactancia materna. No amamantar era visto como una indicación de valores decadentes, opuestos a las nuevas virtudes burguesas de igualdad y deber. Un grabado revolucionario de 1790, "Naturaleza como una madre igualitaria", describía a la nación francesa amamantando a sus dos hijos, uno blanco y uno negro. Una medalla conmemorativa de la fundación de la República Francesa mostraba al líder radical tomando entre sus manos la leche de liberación que desbordaba del pecho de la Libertad y entregándosela a un patriota (¡un adulto!) para que la bebiese. En el arte, el amamantamiento, ya sea de un niño o un adulto, se había convertido en un acto político que demostraba patriotismo y libertad.

En 1792, el año de la declaración de la República Francesa, Mary Wollstonecraft publicó su seminal Reivindicación de los Derechos de las Mujeres, el texto fundacional del feminismo moderno. Al mismo tiempo que atacaba la actitud condescendiente de Rousseau para con las mujeres, acordaba con él acerca del amamantamiento, aunque por motivos diferentes. Una mujer debería amamantar a su bebé no porque está biológicamente determinada a hacerlo, ni porque así demostrará virtud cívica, sino porque tiene el derecho a hacerlo; y haciéndolo se ha liberado de la expectativa masculina de que sea simplemente una muñeca bonita y frívola y un objeto de placer sexual.

Los políticos radicales durante el siglo diecinueve mantuvieron vivo el compromiso para con la lactancia maternal. En Inglaterra, Shelley trató de amamantar a sus hijos él mismo. (Obviamente fracasó en el intento y luego abandonó a sus hijos y a la madre para casarse con la hija de Mary Wollstonecraft, la futura Mary Shelley.) En 1848 el activista político y artista francés Honoré Daumier pintó "La República" para celebrar otra revolución francesa. La República, representada por una mujer fuerte y grande, se sienta con confianza sosteniendo la tricolor mientras que un pequeño saludable de cada pecho monumental mientras que un tercer niño se sienta a sus pies leyendo un libro. La alegoría no requiere de mayores interpretaciones: el Estado Francés, como una buena madre, alimentará y educará a sus ciudadanos.

El continuo debate entre el pecho materno y el de la nodriza fue interrumpido en la segunda mitad el siglo diecinueve por la tecnología. Por primera vez el pecho lactante tenía un competido: amanecía la era de del biberón y la formula infantil.

Inicialmente, la fórmula infantil había sido inventada para aquellos niños, como los expósitos, que no podían ser amamantados. Pero, tal como lo expresa la pediatra sudafricana Naomi Baumslag, "el atractivo del mercado global se volvió demasiado". El invento de la tetina de goma, junto con el desarrollo de la leche evaporadas en 1885, coincidió con aumentos en la producción de lácteos que forzó a los productores a buscar nuevos mercados. En 1905 la compañía suiza Nestlé producía leche en polvo que no contenía nada de leche humana y que se vendía como fórmula para bebés en todo el mundo. Ya en la década del 60 del siglo XX el personal de los hospitales de EEUU y Reino Unido alimentaban a los recién nacidos con productos Nestlé y rutinariamente administraban drogas anti-lactancia a las madres, que se iban a casa con un bebé y un par de muestras gratis de fórmula infantil. De repente la opción de no amamantar a sus propios hijos no estaba limitada a los ricos.

Habiendo conquistado el mundo industrial, los productores de leche de formula voltearon su vista a los mercados en los países más pobres. La combinación de formula infantil con el agua contaminada del Tercer Mundo mató, y sigue matando, centenares de miles de niños cada año.

En1956 siete mujeres en Illinois, preocupadas por la continua disminución de las tasas de amamantamiento, fundaron Liga de La Leche. Se desarrolló hasta convertirse en una organización internacional de mujeres voluntarias comprometidas a brindas apoyo a familias que eligen amamantar. En 1979, una red internacional de grupos de servicio público, la Red Internacional de Acción en Alimentos Infantiles (International Baby Food Action Network -IBFAN), fue fundada para hacer campaña contra lo que consideró prácticas no éticas de promoción por parte de las compañías de fórmula infantil, particularmente Nestlé. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF se preocuparon y en 1981 la Asamblea Mundial de la Salud votó para implementar un código voluntario de conducta para controlar la promoción de la fórmula infantil. EEUU, respondiendo a la presión de las compañías involucradas, fue el único país del mundo que votó en contra de la resolución.

Las reacciones de gobierno al aumento de las ventas de fórmula infantil fueron mixtas. Después de la Guerra Boer (1899-1902) el gobierno británico empezó a preocuparse por que los decrecientes niveles de amamantamiento pudieran llevar a un debilitamiento de la raza y, por lo tanto, ser unaamenaza para el Imperio. Esto se reflejó en la Ley de Comadronas (Parteras) de 1902 y en el establecimiento del Comité Inter-Departamental de Deterioro Físico en 1904. Pero por otro lado el incipiente movimiento de bienestar infantil, si bien brindaba asesoramiento en lactancia a las jóvenes madres, también empezó a proveer instrucciones para la preparación de leche en polvo. La Segunda Guerra Mundial produjo la Ley de la Industria de la Leche, que incluyó subsidios para la producción de formula infantil.

La Alemania nazi, en cambio, trató de remediar lo que veía como la decadencia del biberón, típica del egoísmo que caracterizaba la mayoría de los aspectos de la vida moderna. La emancipación de las mujeres fue presentada como un complot judío. Los nazis prometieron a las mujeres "emancipación de la emancipación" y exigieron que regresaran al lugar que les correspondía en el hogar, donde podrían cumplir con su destino como madres. El Día de la Madre fue convertido en fiesta nacional y la propaganda oficial promovía el mensaje de que el pecho, con su leche racialmente pura, era lo mejor. El efecto, sin embargo, fue mínimo.

Después de 1945 los gobiernos siguieron expresando ocasionalmente su preocupación, pero no se tomaron medidas de sustancia alguna para promover el amamantamiento contra el biberón. En Gran Bretaña, en los 90, la postura de que "el pecho es lo mejor" ha sido alentada, pero no respaldada con ninguna acción afirmativa, aunque se habla hoy de hacer que sea ilegal impedir que una mujer amamante en un lugar público, tal como un restaurante. Sólo en Noruega, y en menor medida en Suecia, la intervención del gobierno ha tenido un claro impacto. En Noruega la alimentación con biberón tuvo su pico en los años sesenta pero la combinación de legislación y campañas subsidiadas por el gobierno, particularmente cuando Gro Harlem Brundtland fue primer ministro, dio vuelta la marea. Hacia 203, 80 por ciento de las madres noruegas continuaban amamantando a sus hijos a los seis meses, comparado con sólo 32 por ciento en EEUU y veinte por ciento en Gran Bretaña.

El siglo veinte fue único en el sentido que por primera vez en la historia, se volvió una posibilidad real que la leche maternal pudiera ser reemplazada como fuente de alimento infantil. Fue también único el hecho que, hacia finales del siglo, fueran las madres más educadas y con mejores ingresos económicos las que tuvieran mayor probabilidad de amamantar a sus hijos por mayor tiempo. Fue también el siglo que convirtió al pecho de la mujer en una mercancía, disponible a la Mirada pública en medios impreso, televisivo y cinematográfico, y usado para vender todo tipo de bienes y servicios: de automóviles y ropa a vacaciones y pólizas de seguro.

Sin embargo, el pecho lactante, cuando aparece ocasionalmente, todavía parece capaz de generar controversia.

De History Today, Nursing Times
Traducción: Verónica Garea - GALM Bariloche - IBFAN Bariloche - LLL Argentina
Foto extraída de la web www.culturandalucia.com

2 de septiembre de 2010

Dando de mamar a trillizos



Siempre tuve claro que quería dar el pecho. Desde pequeña. Entre las múltiples ideas (la mayoría fantasiosas, por supuesto) que tenía debido a mi desarrollado instinto maternal, estaba ésa. Cuando nos comunicaron la noticia de que venían trillizos la idea no se esfumó, no, más bien todo lo contrario: esa noticia hizo que yo me motivara aún más para darles el pecho.

No fue fácil, y eso lo sabía. Yo por aquel entonces no estaba en foros, ni casi en internet, ¿qué hacía cuando el 90% de las personas a las que se lo había contado me decían que no iba a ser capaz?. Busqué información de lactancia en caso de gemelos y trillizos, al fin y al cabo no sería tan difícil el procedimiento en sí, lo más complicado sería que coincidieran sus horarios..Y también una enorme y probable pega: ¿qué pasaría si tenían que pasar tiempo en las incubadoras? Era lo más probable. Aunque nacieran en una semana de gestación avanzada, los pesos todavía serían bajos... y efectivamente así fue.

Mis hijos nacieron de 33 semanas de gestación. Fue cesárea, una pega más, porque la leche tardó cerca de 5 días en subirme. Hugo pesó 2 kilos, Laia 1,750 y Daniela 1,800. No fueron unos pesos malos, pero perdieron los primeros días, luego tuvieron que recuperar..y necesitaron un suplemento de biberón. Yo sabía que tarde o temprano terminarían tomándolo, o por una cosa o por otra, y yo me conformaba con una lactancia mixta..¡Eran trillizos! ¡Una lactancia mixta ya era todo un logro!. Yo empecé a sacarme leche en cuanto pude. Tengo que decir que el trato en eso fue excelente, porque me dejaban cogerles y después directa a sacarme leche, además de que les dieron mi calostro, que es oro líquido. Los niños estuvieron ingresados más de 20 días. Hugo se vino a casa con 23 días de edad, Daniela con 25 y Laia llegó con 29. Eso fue una gran ayuda. Mi madre estaba con nosotros, y como previamente había hablado con ella y con mi marido, si intentaba rendirme no me dejaban (¡Y menos mal!). Ellos han sido unos muros muy importantes en mi lactancia.

Mi madre siempre insistía en que tenía que descansar. Ella no dio el pecho, y parecía toda una experta. Siempre que podía me obligaba a dormir. Mi mayor preocupación fue si tendría suficiente cantidad de leche, seguro que eso lo pensamos todas. Pero ellos no parecían quedarse con hambre, se soltaban cuando querían. Siempre les amamanté a demanda. Había veces que me notaba los pechos muy llenos y me tenía que sacar esa leche. Por supuesto todo lo que conseguía sacarme lo usaba en los posibles biberones que les tenía que dar. Yo era una experta con el saca leches, lo había estado usando muchas semanas, y los profesionales del centro donde nacieron mis hijos me habían dado consejos (cómo por ejemplo que me sacara la leche en intervalos cortos y frecuentes, cómo si fuera un bebé).

La lactancia en casa era más complicada. Normalmente sus tomas no coincidían, pero al ser a demanda ocurrió alguna que otra vez. No recuerdo ninguna vez que pidieran los 3 a la vez, pero hubo muchas ocasiones en que dos de ellos querían mamar. Nunca conseguía ponérmelos yo sola, así que yo me colocaba a un bebé y después mi marido o mi madre me ayudaban con el otro. Además teníamos que controlar muchísimo cuando había comido cada niño, y si les habíamos dado el biberón, también cuanto.

Con el paso del tiempo las tomas se espaciaban, y a los 6 meses se fueron sustituyendo por purés y papillas. Ellos seguían mamando para desayunar, después de comer, antes de dormir..pero cada vez era más fácil. Yo ni me planteaba destetarles, me sentía muy feliz cada vez que mamaban, por no hablar sus caritas de satisfacción. Me sentía muy orgullosa de mí misma. Estaba dándoles el pecho a los tres, a mis hijos. Era increíble y maravilloso.

Cuando cumplieron 10 meses empezaron a remolonear. A veces se despertaban por las noches y buscaban el pecho, otras veces desayunaban y después me pedían teta y otras veces no los dormíamos sin ponérmelos al pecho. Hugo siempre ha sido el más enganchado. Laia y Daniela enseguida lo dejaron en una toma única: la de antes de dormir. Hugo seguía haciendo 3 tomas.

Cuando cumplieron 11 Laia y Daniela dejaron de mamar. Lo dejaron un día y luego pasados 2 ó 3 me pidió Laia, y por consiguiente ya Daniela que lo vio, pero nada, porque lo volvían a dejar. Hugo tardó 1 semana en dejarlo. No ha sido traumático para ninguno de los 3, y ha sido relativamente fácil (aunque sí que fue duro despedirme de algo tan bonito cómo es la lactancia materna) porque lo han decidido ellos, yo no he tomado partido.

Un año después puedo decir que esa ha sido de las mejores decisiones que he tomado en mi maternidad, e incluso en toda mi vida. Ellos han sido felices, yo he sido feliz, he cumplido mi sueño y he conseguido mantener una lactancia múltiple.

Los consejos para ello son fáciles de seguir, y me imagino que los mismos que con cualquier otra lactancia. En mi caso iba a ser necesario porque eran 3, pero si podéis contratar a alguien para que ayude en casa mejor que mejor. Yo tengo una chica que viene 2 días a la semana a limpiar (los primeros meses venía todos los días menos sábados y domingos) y es de gran ayuda. Cómo también comenté las primeras semanas mi madre estaba en casa conmigo, y ella hacía la comida, por lo que si podéis contar con un poquito de ayuda con las tareas de la casa mejor. Así en los ratos libres en los que nosotras limpiaríamos, se podrían aprovechar para descansar, que es MUY importante. Hay que descansar todo lo posible. Cada vez que ellos se duerman nosotras también, ya habrá tiempo para todo lo demás. También tenéis que comer y beber. Recuerdo que mi madre después de cada toma (incluso en plena noche) me ponía algo de comer y un vaso de leche. Sobra decir que nada de tabaco ni de alcohol, y con los medicamentos yo siempre lo consultaba con mi médico para ver si era compatible con la lactancia (También hay una web para consultarlo). De lo que opine la gente pasando. ¿Acaso porque ellos digan que nuestra leche no es suficiente y que pesan muy poco ya tenemos que creerlo? ¿Desde cuándo saben ellos más que el pediatra que me comunica mes a mes que crecen genial con mi leche? ¿Desde cuándo ellos son los que están criando a nuestros trillizos?.

Y sobretodo, contad con el apoyo de vuestras parejas y familiares. Yo convencí a mi marido y a mi madre y ellos fueron los que no me permitieron dejarlo cuando quería tirar la toalla. Hay muchos impedimentos, porque además de lo que yo he contado ocurren cosas cotidianas que también pasan en la lactancia de un solo bebé (Por ejemplo las grietas en los pechos), pero de todo se sale, y os aseguro que cuando vemos a nuestros bebés mamando es una gran satisfacción y una suficiente recompensa para todos los esfuerzos que debamos superar.

Experiencia de Bea, mamá de Daniela, Hugo y Laia.

17 de junio de 2010

Razones médicas aceptables para el uso de sucedáneos de leche materna

Introducción

Casi todas las madres pueden amamantar exitosamente, lo que significa iniciar la lactancia materna durante la primera hora de vida, dar lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses y continuar la lactancia (además de alimentación complementaria apropiada) hasta los 2 años de edad o más.
La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida es particularmente beneficiosa para madres y lactantes.
Los efectos positivos de la lactancia materna en la salud de los niños y las madres han sido observados en todo lugar. La lactancia materna reduce el riesgo de infecciones tales como diarrea, neumonía, otitis, Haemophilus influenza, meningitis e infección urinaria. Protege también contra condiciones crónicas futuras tales como diabetes tipo I, colitis ulcerativa y enfermedad de Crohn. La lactancia materna durante la infancia se asocia con menor presión arterial media y colesterol sérico total, y con menor prevalencia de diabetes tipo 2, sobrepeso y
obesidad durante la adolescencia y edad adulta. La lactancia materna retarda el retorno de la fertilidad de la mujer y reduce el riesgo de hemorragia post-parto, cáncer de mama premenopáusico y cáncer de ovario.
Sin embargo, un número pequeño de condiciones de salud del recién nacido y de la madre podría justificar que se recomendara no amamantar de manera temporal o permanente. Estas condiciones, que afectan a muy pocas madres y sus bebés, se mencionan a continuación junto a otras condiciones maternas que, aunque serias, no son razones médicas para el uso de sucedáneos de la leche materna.
Cuando se considere la interrupción de la lactancia, habrá que sopesar los riesgos de cualquiera de las condiciones enumeradas a continuación en función de los beneficios que reportaría la lactancia materna.

AFECCIONES INFANTILES

Lactantes que no deben recibir leche materna ni otra leche excepto fórmula especializada:
  • Lactantes con galactosemia clásica: se necesita una fórmula especial libre de galactosa.
  • Lactantes con enfermedad de orina en jarabe de arce: se necesita una fórmula especial libre de leucina, isoleucina y valina.
  • Lactantes con fenilcetonuria: se requiere una fórmula especial libre de fenilalanina (se permite algo de lactancia materna, con monitorización cuidadosa).
Recién nacidos para quienes la leche materna es la mejor opción de alimentación, pero que pueden necesitar otros alimentos por un periodo limitado además de leche materna
  • Lactantes nacidos con peso menor a 1500 g (muy bajo peso al nacer).
  • Lactantes nacidos con menos de 32 semanas de gestación (muy prematuros).
  • Recién nacidos con riesgo de hipoglicemia debido a una alteración en la adaptación metabólica, o incremento de la demanda de la glucosa, en particular aquellos que son prematuros, pequeños para la edad gestacional o que han experimentado estrés significativo intraparto con hipoxia o isquemia, aquellos que están enfermos y aquellos cuyas madres son diabéticas si la glicemia no responde a lactancia materna óptima o alimentación con leche materna.

AFECCIONES MATERNAS

Las madres afectadas por alguna de las condiciones mencionadas abajo deberían recibir tratamiento de acuerdo a guías estándar.
Afecciones maternas que podrían justificar que se evite la lactancia permanentemente:
  • Infección por VIH1: si la alimentación de sustitución es aceptable, factible, asequible, sostenible y segura (AFASS)
Afecciones maternas que podrían justificar que se evite la lactancia temporalmente
  • Enfermedad grave que hace que la madre no pueda cuidar a su bebé, por ejemplo septicemia.
  • Herpes simplex Tipo I (HSV-1): se debe evitar contacto directo entre las lesiones en el pecho materno y la boca del bebé hasta que toda lesión activa se haya resuelto.
  • Medicación materna: los medicamentos psicoterapéuticos sedativos, antiepilépticos, opioides y sus combinaciones pueden causar efectos colaterales tales como mareo y depresión respiratoria, por lo que deben evitarse si existen alternativas más seguras disponibles:
    • es recomendable evitar el uso de iodo radioactivo-131 debido a que están disponibles opciones más seguras - la madre puede reiniciar la lactancia pasados dos meses de haber recibido esta sustancia;
    • el uso excesivo de yodo o yodóforos tópicos (yodo-povidone), especialmente en heridas abiertas o membranas mucosas, puede resultar en supresión tiroidea o anormalidades electrolíticas en el bebé amamantado y deberían ser evitados;
    • la quimioterapia citotóxica requiere que la madre suspenda el amamantamiento durante la terapia.
Afecciones maternas durante las cuales puede continuar la lactancia, aunque representan problemas de salud preocupantes 
  • Absceso mamario: el amamantamiento debería continuar con el lado no afectado; el amamantamiento con el pecho afectado puede reiniciarse una vez se ha iniciado el tratamiento
  • Hepatitis B: los lactantes deben recibir la vacuna de la hepatitis B, en las primeras 48 horas o apenas sea posible después.
  • Hepatitis C.
  • Mastitis: si la lactancia es muy dolorosa, debe extraerse la leche para evitar que progrese la afección.
  • Tuberculosis: el manejo de la madre y el bebé debe hacerse de acuerdo a las normas nacionales de tuberculosis.
  • Uso de sustancias:
    • se ha demostrado que el uso materno de nicotina, alcohol, éxtasis, anfetaminas, cocaína y estimulantes relacionados tiene un efecto dañino en los bebés amamantados;
    •  el alcohol, los opioides, las benzodiacepinas y el cannabis pueden causar sedación tanto en la madre como en el bebé.
    Se debe motivar a las madres a no utilizar estas substancias y darles oportunidades y apoyo para abstenerse.

1 de junio de 2010

¿Cómo conservar y extraer la leche materna?

Tiempo de almacenamiento
La leche materna tiene propiedades antibacterianas que permiten su almacenamiento por periodos prolongados de tiempo, en determinadas condiciones.
  • •Calostro: a temperatura ambiente (27-32 ºC) 12 horas.
    • Leche madura:
      • A temperatura ambiente
        • 15ºC: 24 horas.
        • 19-22 ºC: 10 horas
        • 25 ºC: 4 a 6 horas.
        • 30-38ªC: 4 horas
      • Refrigerada (en nevera) entre 0 y 4 ºC: 8 días.
      • ◦Congelada:
        • En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas.
        • En un congelador que es parte de la nevera pero con puertas separadas (tipo combi): 3-4 meses (porque la temperatura varía cuando la puerta se abre con cierta frecuencia).
        • En un congelador separado, tipo comercial, con temperatura constante de -19 ºC: 6 meses o más.
 Tipos de envase
La leche materna extraída debe almacenarse siempre en envases destinados para uso alimentario. Los mejores envases para congelación son los de cristal que, por ser menos porosos, ofrecen la mejor protección. La segunda opción serían los envases de plástico duro transparente (policarbonato) y, en tercer lugar, los de plástico duro traslúcido (polipropileno). Otra opción son las bolsas de plástico especialmente comercializadas para almacenar leche materna. Es preferible no utilizar otro tipo de bolsas de plástico más finas que pueden romperse o contaminarse más fácilmente. No hay evidencia clara sobre los beneficios de uno u otro tipo de envase para almacenar leche fresca, de modo que la madre puede utilizar el que le resulte más adecuado a sus necesidades.
Limpieza de los envases
Es conveniente limpiarlos con agua caliente y jabón, aclarar bien y secar, antes de usar. Puede utilizarse el friegaplatos.
Cómo descongelar y calentar la leche extraída
La leche se puede descongelar bajo el chorro de agua fría primero y, gradualmente, ir aumentando el calor del agua del grifo hasta que esté caliente. Agitar antes de probar la temperatura. Se puede calentar sumergiendo el recipiente en otro con agua caliente, pero no calentar directamente o en microondas. La leche descongelada se puede guardar en nevera 24 horas pero no volver a congelar.
Olor rancio
Algunas madres pueden notar que su leche tiene un olor rancio al descongelarla. Esto se debe a la acción de la lipasa. Para prevenirlo, se puede escaldar la leche (calentar hasta observar que se empieza a formar espumita por los bordes del recipiente) y luego dejar enfriar y congelar. Una vez que tiene olor rancio no se puede hacer nada para eliminarlo. No hay evidencia de que esta leche ranciada sea perjudicial para el bebé, pero la mayoría la rechazan.

Fuente: AEPED