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12 de febrero de 2011

Pegar y morder: 16 maneras de parar


Las manos y los dientes en crecimiento, frecuentemente se meten en problemas. Los niños pequeños, muerden y pegan sin pensar en las consecuencias. Los mordiscos y golpes, hacen daño y deben ser corregidos, antes de que hagan daño a los cuerpos o las relaciones.

1-. ENTIENDE POR QUÉ LOS NIÑOS MUERDEN Y PEGAN: no te lo tomes como algo personal. Los bebés muerden las manos (los pezones) que les alimentan. Todo lo que los bebés hacen se resuelve alrededor de su boca o sus manos. Las manos y los dientes son las primeras herramientas sociales, y aprenden a usarlas con las respuestas que obtienen. Tan pronto como los dientes erupcionan y las manos se agitan, los bebés experimentan y usan estos instrumentos sobre diferentes objetos, para ver qué se siente. ¿y qué hay más disponible y más familiar que la piel de los padres?. El trabajo de los bebés es usar estas herramientas: el tuyo, enseñarle cómo. Estos pequeños mordiscos y golpes iniciales, tan malos como parecen, son comunicación llena de juego, no comportamiento irrespetuoso ni agresivo.
Los golpes y mordiscos agresivos son más comunes entre los 18 meses y los dos años y medio, cuando el niño carece de lenguaje verbal para comunicar sus necesidades. En su lugar se comunica mediante acciones. El morder habitualmente para a medida que crecen las habilidades de comunicación, pero el pegar no.

2-.ENTIENDE POR QUÉ LOS NIÑOS PEQUEÑOS (TODDLER) PEGAN Y MUERDEN: lo que en un niño pequeño son simplemente gestos socialmente incorrectos, puede, si no son revisados, convertirse en comportamientos agresivos en los niños. Por esto es por lo que se quiere eliminar esto del repertorio del bebé, antes de que forme parte del niño en crecimiento. Los niños se vuelven agresivos para liberar enfados, para controlar la situación, para demostrar poder o para proteger sus pertenencias en una batalla por juguetes. Algunos llegan al mal comportamiento en un intento desesperado para llegar a unos padres distantes.
La mayor parte de los comportamientos agresivos en la primera infancia disminuyen en el momento en que el niño puede comunicarse con palabras en lugar de con acciones.

3-.CONSIDERA LA FUENTE: ¿Qué dispara un comportamiento agresivo? manten un diario (al menos notas mentales) que identifiquen la correlación entre los actos del niño y las circunstancias que lo favorecen. Por ejemplo: Kate mordió a Suzie durante le grupo de juego. S. tenía su pelota favorita. Era casi la hora de la siesta, había montones de niños en un sitio pequeño y S. es muy mandona.

4-. EL NIÑO QUE HACE DAÑO A UNO DE LOS PADRES: la bofetada en la cara es un comportamiento socialmente incorrecto con el que muchos niños experimentan. Reconduce al “abofeteador” a un comportamiento socialmente aceptable: “choca esos cinco”. Igualmente reconduce el morder: “no se muerde, hace daño a mamá”, poniendo cara infeliz y después reconduce: “abraza a mamá, eso sí me gusta”, poniendo cara feliz.
Una vez que el abofetear se ha convertido en una expresión de frustración (por ejemplo: se enfada porque no le dan un dulce) use las consecuencias naturales: firme pero calmadamente dile: no se pega y ponlo en el suelo. Seguirá estando enfadado por el dulce: verbalízalo para él, dile en palabras porque estás enfadado. No permitas que tu hijo te utilice como punching-ball. Dale el mensaje de que no permitirás que te haga daño. Si no permites que tu hijo te haga daño cuando es muy joven, será menos probable que se lo haga a otros en el futuro, y que permita que se lo hagan a él: le estás enseñando a decir no a las agresiones, por ejemplo levantando una mano para evitar el golpe, pero no a devolverlo.

5-..TODDLERS QUE PEGAN A BEBÉS: si tu hijo de un año y medio golpea con su martillo de juguete en la cabeza de bebés, retira todos los objetos con que pueda pegar. Enséñale y dile que no pegue y ofrécele un gesto alternativo: sé cariñoso, acaricia al bebé, mientras guías su mano.

6-. NO DEVUELVA EL MORDISCO: “el niño necesita aprender que los mordiscos duelen” puedes razonar. Sí, pero no hay manera de que tu hijo decida no morder si tú muerdes. Utiliza un método alternativo de “diente por diente”: lleva a tu hijo aparte y dile: “déjame que te enseñe el daño que hacen los dientes” y presiona su antebrazo contra sus dientes superiores como si estuviera mordiéndose a sí mismo, no de forma vengativa, sino como un padre mostrando algo: ¿ves como morder duele?. Da esta lección inmediatamente después del mordisco. Tu quieres que tu hijo aprenda a ser sensible con los sentimientos de los demás: una lección temprana es la empatía.

7-. MODELOS DE PEGAR: K. golpea a T. La madre de K. (avergonzada e irritada) rápidamente se acerca y golpea a K. en el brazo diciendo: -“no se pega”- ¿estás tan confundido como K. ahora?. ¿Te has visto empujado a hacer algo ilógico por vergüenza o enfado? Todos lo hemos sido. Así que planifica tu mente con tiempo: que harás cuando tu hijo pegue a alguien.

8-. NIÑOS QUE DAÑAN A OTROS NIÑOS: te das cuenta de que un niño pega a otro para obtener un juguete. Muéstrale y dile una forma alternativa de obtener el juguete: “no pegamos a otras personas. Si quieres el juguete, esperas a que tu amigo termine o pregúntale a mamá y yo pondré un tiempo para compartir. Cuando yo quiero algo de ti no te pego para conseguirlo, te lo pido amablemente”. Si el que pega no colabora, pídele a la víctima que diga que no jugará con él hasta que pida perdón y deje de pegar. También puedes impresionar: cómo te sentirías si te pegara a ti.

9-. TIEMPO FUERA PARA EL AGRESOR: “morder hace daño, y es malo hacer daño, te vas a sentar a mi lado”. Habitualmente, los niños de dos años pueden establecer la conexión entre ser agresivos y las consecuencias. Anima a tu hijo a decir “lo siento”. Si ya no está enfadado, puede que quiera dar un beso o un abrazo.

10-.SE UN MODELO DE NO-AGRESIÓN: un niño que convive con la agresión será agresivo. ¿Cómo comunicas el disgusto, manejas conflictos, y obtienes tus objetivos? La agresión es contagiosa. Los niños pequeños también copian los comportamientos agresivos de hermanos mayores. Haz de esto una experiencia educativa: háblales a los mayores de que son un ejemplo. Por tu propio beneficio y el de los pequeños, diles que “limpien” su acto. Arrancar cosas de las manos es un comportamiento agresivo propio de niños pequeños y preescolares (ten cuidado de no ejemplificar esto sin intención quitándoles las cosas de las manos). De forma tranquila explícale por qué no puede tener la cosa que ha agarrado y pídele que devuelva el objeto al niño o que se te lo de a ti. Puede que tengas que ofrecer un “repuesto”. Si tu hijo está a punto de dañar algo valioso o a sí mismo usa una voz firme y muestra con el lenguaje corporal que esperas que lo deje inmediatamente. Evita situaciones que sacan lo peor de los niños. En un cumpleaños, a una madre se le ocurrió organizar una búsqueda para los chicos, por toda la casa, además ofreció un premio para el ganador: la casa y los niños terminaron arruinados.

12-. SUAVIZA: observa al niño pequeño que habitualmente tira juguetes y muñecos y los golpea. Mientras un poco de este comportamiento se considera normal, si es frecuente puede ser una bandera roja de tensión y enfado. El niño corre el riesgo de tratar a los humanos de esa manera. Además de investigar la raíz del problema, favorece un juego más tranquilo: “abraza al osito”, “quiere a la muñeca”.

13-. RECOMPENSA: los niños de más de tres años responden bien a la recompensa. Cree un panel de puntos por no pegar: “cada día que no pegues se dibuja una cara sonriente, y cuando tengas tres, iremos a comer juntos”.

14-. PROGRAMA AUTOCONTROL: algunos niños impulsivos pueden pegar antes de pensar. Para niños de más de tres años, ayúdale a controlar esos impulsos, sugiriendo comportamientos sustitutivos a los que el chico pueda recurrir cuando a su mente biene la palabra “pegar”: “tan pronto como sientas que quieres pegar, golpea una almohada o da una vuelta al patio”. Tú puedes ser modelo de autocontrol: la próxima vez que pienses en pegar a su hijo, házselo saber. sujeta tu propia mano y di “no mano, no debes pegar”

15-. APLICA DOBLE DISCIPLINA: cuando el pegar se vuelve irrespetuoso y mina su autoridad, merece una doble dosis de corrección: de mamá y de papá. T. de cuatro años se enfadó y pegó a su madre. Inmediatamente ella lo sentó, le miró fíjamente a los ojos y le dejó claro que, bajo ninguna circunstancia, debía pegar a sus padres, que ese comportamiento era intolerable y sería firmemente corregido, y le envió a su habitación. Después de este tiempo de exclusión, hablaron sobre su enfado. Más tarde compartió el hecho con su marido que habló con T. Reforzó la seriedad de la cuestión y le dijo que no le permitiría pegar a la mujer que él quería. Este padre sabio fue un poco más allá con su forma de disciplinar, haciendo saber sus sentimientos hacia su esposa.

16-. SUPERVISA: ni es bueno ni seguro dejar jugar sin supervisión a un niño agresivo con víctimas potenciales, sin padres a la vista. Si tu hijo es agresivo, comparte su preocupación con los otros padres y profesores, y busca su colaboración para atemperar el comportamiento agresivo de tu hijo. No dudes en comentar la situación, sin duda ellos tambien habrán pasado etapas de agresividad. De otra forma las agresiones pueden destruir una amistad. Los profesores y cuidadores también deben estar vigilantes, para que la actitud no afecte a todo el grupo. En el establecimiento de un grupo, los niños aprenden lo que es socialmente aceptable: si el foco está en el niño que muerde, o si perciben que morder es un comportamiento aceptable, pueden aceptar esta etiqueta y hacerlo parte de su repertorio. Mientras el comportamiento de un agresor debe ser atendido inmediatamente, no des la idea de que esta es la única manera de obtener atención. Asegúrate de encontrar la manera de premiar a los niños por su buen comportamiento.

Artículo del Dr. Sears, padre del Attachment Parenting, traducido por Sole, doctora en medicina, del foro de Dormir sin llorar.
La fotografía es de Raquel Artacho, de su serie "La magia de ser mares"

3 comentarios:

  1. Hola! Es complicado educar y enseñar buenos hábitos y comportamientos. Es un esfuerzo que se debe realizar juntamente en la familia y en las escuelas (que es dónde surgen muchos de estos conflictos) soy madre de dos bebés, y estoy viendo ya desde temprana edad que quieren los mismos juguetes y que esto empieza a ocasionar las primeras rabietas y manotazos..en fin, tendré que enseñarles a compartir y respetar..difícil tarea. Os iré leyendo.

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  2. Gracias madredemellizos por tu comentario :) Es, yo creo, uno de los mayores retos a los que se enfrentan los padres pero no es imposible, de verdad :) Miralo también desde el punto de vista positivo. Tus peques van a aprender mucho antes que otros a compartir y respetar y eso les va a ayudar en la vida. Si tienes alguna pregunta, animaté a pasarte por el foro (www.criandomultiples.info) que hay muchas mamis que han pasado ya por esto y te pueden aconsejar. El camino de la maternidad al cuadrado es más fácil cuando se comparte con otras multi-mamis :)

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  3. Tengo gemelos de 2 años y 9 meses. En este ultimo mes se volvieron incontrolables. Y lo peor es q es conmigo. Cuando vuelvo del trabajo y quedo sola con ellos paso a ser referí . No se que hacer y me siento muy frustrada. Con los demas se comportan muy bien

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