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6 de abril de 2013

Pubertad precoz


La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ha alertado del aumento de los casos de pubertad precoz en niñas, que en los últimos diez años han visto adelantado su desarrollo de los 10,8 años a los 9,8 y ha insistido en la necesidad de detectar y tratar a tiempo sus síntomas.

La pubertad precoz es una enfermedad que afecta fundamentalmente a las niñas -en una proporción diez veces superior que en los niños- y que se caracteriza por la aparición de los signos característicos de la pubertad antes de los 8 años en el caso de las niñas y antes de los 9 en los niños.

"Hace una década, el inicio de la pubertad en las niñas solía situarse en los 10,8 años, mientras que en la actualidad el principio del desarrollo puberal tiene lugar a los 9,8 años", ha explicado la coordinadora del X Curso de Actualización en Pediatría de la AEPap, Concha Sánchez.

Entre las razones de este adelanto se encuentran el sobrepeso y la obesidad, además del aumento del número de niños adoptados que llegan a España en estado de desnutrición y al engordar de manera "muy rápida" están más predispuestos a desarrollar una pubertad precoz.

Sánchez se ha referido, asimismo, a la presencia de ciertas sustancias tóxicas en el ambiente que pueden desencadenar esta enfermedad en los menores.

Para prevenir el adelanto puberal, esta experta ha aconsejado controlar la alimentación para que sea "lo más natural posible", así como estimular la lactancia materna y evitar la lactancia artificial con derivados de la soja.

Además, ha insistido en la necesidad de que padres y profesionales "estén pendientes" de los cambios que se producen en sus hijos, ya que la pubertad precoz "es un problema que hay que tratar" y cuanto antes se detecte, mayores beneficios tendrá para los niños a largo plazo.

Lo que me lleva a pensar que a los beneficios de la lactancia materna, se le puede sumar uno más: prevenir la ‘pubertad precoz’. Por lo que si ya sabíamos que la lactancia materna puede proteger contra la obesidad y contra el cáncer, ahora vemos que, además, a los niños les protege de que tengan una pubertad antes de tiempo. ¿Crees que hay otros motivos que podrían desencadenar una ‘pubertad precoz’? ¿Qué consecuencias puede tener perder la infancia antes de tiempo?

Para saber más, puedes acudir a Medline o a la Asociación Española de Pediatría

9 de marzo de 2013

La lactancia materna, una práctica en peligro


La Iniciativa Global sobre la Lactancia Materna reúne a pediatras expertos y a responsables políticos para abordar las barreras a la lactancia materna para el año 2015

Profesionales de la salud pediátrica y responsables políticos que asistieron a la primera Cumbre Mundial de Lactancia Materna, que forma parte de la Iniciativa Global de Lactancia Materna, han hecho un llamamiento a  los organismos públicos y los profesionales sanitarios para que armonicen sus esfuerzos a nivel nacional e internacional como una prioridad principal para mejorar las tasas de lactancia materna y su duración en todo el mundo. En respuesta a una reciente encuesta entre 2.266 profesionales de la salud de 106 países, que identificaron las bajas tasas de lactancia materna como un "problema de salud pública", las delegaciones asistentes se comprometieron a tomar medidas inmediatas para alinear las políticas de pediatría y salud sobre la lactancia materna. Las delegaciones convinieron en que un enfoque armonizado mejoraría las tasas de lactancia materna para el año 2015.

Esta ha sido la principal conclusión de la Cumbre Mundial de Lactancia Materna, co-organizado por el Instituto de Excelencia en Pediatría y el Centro Philips para la Salud y el Bienestar, que ha tenido lugar en Madrid. La Cumbre reunió a los organismos internacionales, profesionales de la salud pediátrica y 9 delegaciones nacionales de expertos para elaborar planes de acción concretos para mejorar las tasas de lactancia materna para el año 2015.

La lactancia materna es de vital importancia para el desarrollo saludable de los niños recién nacidos. A pesar de que muchos países apoyan la recomendación de la OMS de que los bebés sean amamantados exclusivamente durante los primeros seis meses de vida, varios estudios demuestran un éxito limitado en países desarrollados y en vías de desarrollo. En esta Cumbre Mundial de Lactancia Materna primero los delegados acordaron un plan (inter)nacional de tres años y una hoja de ruta para abordar los principales obstáculos a los que se enfrentan las madres la lactancia materna. Los delegados de la Cumbre identificaron tres puntos clave adicionales para abordar el problema:

  1. Como clave para una lactancia exitosa, las delegaciones de la Cumbre pidieron un mayor apoyo de los empresarios para lograr lugares de trabajo "amistosos" con la lactancia materna, reconociendo los beneficios para la  salud de las madres y los bebés, así como los beneficios de la reducción del absentismo y una mayor lealtad de los empleados;
  2. Las delegaciones hicieron un llamamiento unánime para mejorar la educación de los profesionales de la salud en múltiples especialidades médicas (incluyendo: pediatras, neonatólogos, ginecólogos, especialistas en lactancia, comadronas, enfermeras pediátricas) en todas las etapas de su formación sobre las prácticas recomendadas y los beneficios de la lactancia;
  3. Los expertos que asistieron coincidieron en que los responsables políticos, en varios países, tienen que implementar un Grupo de Trabajo Nacional de Lactancia Materna o un Coordinador Nacional de la Lactancia Materna que desarrolle políticas efectivas y campañas para mejorar las tasas de lactancia materna.

Las bajas tasas de lactancia materna y su duración son un "problema de salud pública"
Las delegaciones de la Cumbre pidieron medidas urgentes para superar los principales obstáculos para la lactancia materna. En una encuesta de Lactancia Mundial entre más de 2000 profesionales de la salud pediátrica llevados a cabo por el Instituto de Excelencia en Pediatría (EIP), los encuestados hicieron hincapie en tres principales barreras para la lactancia materna: 1) la percepción de una disminución en la producción de leche, 2) la falta de educación sobre lactancia materna, y 3) la vuelta al trabajo de la madre. La encuesta indica que más del 60% de los profesionales de la salud consideran la lactancia materna insuficiente un "problema de salud pública", especialmente en los EE.UU., México y Reino Unido.

Los resultados identificaron la falta de capacitación y educación a las madres sobre cómo mantener la lactancia materna antes y después de que nazca el bebé, así como un enfoque requerido en apoyo a las madres que tienen que volver a trabajar.

Una encuesta de 2011 realizada por el Centro Philips para la Salud y el Bienestar en todo el mundo entre 4000 madres apoya las conclusiones de la Encuesta Mundial de Lactancia Materna, lo que indica que aunque el 94% de las mujeres quieren amamantar, muchas dejan de haerlo antes de los seis meses de edad. La encuesta puso de relieve dos problemas comunes que experimentan las madres, y les impiden seguir  amamantando a sus hijos durante un período más largo de tiempo: la disminución de la cantidad de leche y la gestión del tiempo, estrechamente vinculada al regreso al trabajo.

Hacia estrategias nacionales de lactancia materna

La Encuesta Mundial de Lactancia Materna EIP proporciona información alentadora sobre el nivel de la conciencia nacional en torno a la lactancia materna. Si bien los países de destino, naturalmente, difieren en su frecuencia la lactancia materna, las percepciones expresadas por los profesionales de la salud indican que el conocimiento básico ya ha establecido la importancia de la lactancia materna, tanto globalmente como en cada uno de los países destinatarios. Aún más alentador fue que los que toman las decisiones clave también entendieron y aceptaron la importancia de adoptar una estrategia nacional de lactancia materna.

Extraído de The Global Breastfeeding Inititative
La imagen es del Concurso Fotográfico de Lactancia Materna del Hospital "Marina alta de Denia".

17 de marzo de 2012

El embarazo, clave para la bronquiolitis


Las infecciones y las deficiencias alimentarias durante el embarazo pueden aumentar la vulnerabilidad de los bebes a desarrollar una infección respiratoria grave en los primeros meses de vida: la bronquiolitis. Por esto ya se está empezando a alentar su prevención desde la gestación.

"Durante muchos años, la pediatría y la infectología estuvieron enfocadas en prevenir el contagio y fortalecer el sistema inmunológico para evitar la infección. Pero en ambas fracasamos. Quizá porque la clave esté en el desarrollo de los pulmones del bebe. Y ese desarrollo está nueve meses en manos del obstetra y unos cuatro en las del pediatra, es decir que [en el período de riesgo] los bebes pasan dos veces más tiempo en manos del obstetra que del pediatra", señaló el doctor Fernando Polack, director de la Fundación Infant y profesor de la Cátedra César Milstein del Departamento de Pediatría de la Universidad de Vanderbilt (EE.UU.).

Existen más de cinco gérmenes que circulan todo el año y causan esta inflamación y obstrucción de los bronquiolos, pequeñas ramificaciones de los bronquios son las que desembocan en sacos de aire agrupados en racimos o alvéolos. El virus sincicial respiratorio (VSR) encabeza la lista, con la mayor cantidad de casos en los chicos de hasta dos años.

Hasta ahora, el pensamiento tradicional indicaba que la mayoría de los factores de riesgo de la bronquiolitis estaban relacionados con la cantidad de virus a la que había estado expuesto un chico. "Hoy, en cambio, sabemos que en la aparición de la enfermedad también influyen factores como tener muchos hermanos, ir a una guardería a edad temprana o vivir en condiciones de hacinamiento, por ejemplo -dijo Polack-. Pero también empezamos a comprobar que la exposición al humo de cigarrillo es dañina para el desarrollo pulmonar del bebe, no sólo después del embarazo, sino también durante la gestación. O que las toxinas que producen las bacterias maternas tampoco ayudan al crecimiento de los pulmones."

En cuanto a la alimentación materna, debe ser equilibrada, rica en frutas y verduras. Aún queda por determinar cuáles son los alimentos más protectores para los pulmones en formación, aunque sí está demostrado que lo que come la madre influye sobre ciertos factores de crecimiento pulmonar fetal. "Todavía faltan suficientes datos como para decir qué comer y qué no para ayudar al bebe -aclaró Polack-. Pero si uno piensa que llevar el embarazo a término, controlar las infecciones maternas [urinarias y de la placenta] y no fumar, así como las condiciones de vida de la mujer, son factores tan importantes para el desarrollo pulmonar de los bebes, es lógico pensar que, en el futuro, el primer pediatra será el obstetra."

Por otro lado, un estudio publicado hoy en Pediatrics y realizado en nuestro país revela que el rinovirus, y no el VSR, es la principal causa de bronquiolitis en los bebes prematuros con muy bajo peso al nacer (menos de 1250 gramos). Más de la mitad de los 119 bebes internados en el Hospital Garrahan y la Maternidad Sardá no recibían leche materna y uno de cada cuatro tenía displasia pulmonar, un trastorno que aumenta el riesgo de desarrollar infecciones respiratorias.

El estudio, en el que participó un equipo de Infant, de la Universidad de Vanderbilt y el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de EE.UU., demuestra que los efectos del rinovirus estaban subestimados. "Tiene más de 150 serotipos, así que, probablemente, nunca vayamos a tener una vacuna -aseguró Polack, que dirigió el estudio-. Por lo tanto, hay que promover más la lactancia y mejorar los cuidados en la terapia intensiva. La leche materna puede proteger de todos los virus a la vez a un chico cuyo sistema inmunológico nunca se enfrentó a uno. Probablemente, gran parte de esa protección vaya a completar el crecimiento del pulmón de los bebes."

Publicado en el diario "La Nación".

5 de marzo de 2012

Tipos de leche materna


La leche materna constituye el alimento natural e ideal para niñas y niños recién nacidos y lactantes. Sus características nutricionales brindan un crecimiento armónico, si se administra como único nutriente, a libre demanda, durante los primeros 6 meses de vida y, luego de esta edad, complementada con alimentos adecuados, oportunos y seguros.

La lactancia materna, además de ser la fuente nutritiva del infante en los primeros meses de vida, tiene el inmenso poder de evitar la morbi-mortalidad infantil, en especial por enfermedades diarreicas, gracias a su elevado contenido de elementos defensivos bioactivos, los cuales intervienen en la protección contra la invasión de agentes patógenos.La leche humana, más allá de ser un alimento, es un fluído vivo y cambiante, capaz de adaptarse a los diferentes requerimientos del niño a lo largo del tiempo (modifica su composición y volumen).Los diferentes tipos de leche que se producen en la glándula mamaria son: pre-calostro, calostro, leche de transición,leche madura y de pre-término.

  • Pre-calostro:
    Acumulado en los alvéolos durante el último trimestre de la gestación. Composición: exudado plasmático, células, inmunoglobulinas, lactoferrina, seroalbúmina, cloro, sodio y lactosa.
  • Calostro:
    Se produce durante los 4 días siguientes al parto, es de escaso volumen y alta densidad (2-20 ml/toma).
    En relación a la leche madura, tiene menos contenido energético, lactosa, lípidos, glucosa, urea, vitaminas hidrosolu-bles y nucleótidos. Tiene más proteínas, ácido siálico, vitaminas liposolubles E, A, K y carotenos; también es superior el contenido de minerales, sodio, cinc, hierro, azufre, potasio, selenio y manganeso. La proporción de proteínas séricas/caseína es de 80/20.
    Su contenido de ácidos grasos se relaciona con la dieta materna. En el calostro el colesterol está más elevado y los triglicéridos más bajos que en la leche madura.
    El contenido de inmunoglobulinas en el calostro es muy elevado (especialmente IgA, lactoferrina y células), lo cual protege al recién nacido y favorece la maduración de su sistema defensivo.
    El escaso volumen del calostro es ideal, ya que los riñones inmaduros del recién nacido no pueden manejar grandes cantidades de líquidos. Además, hace más fácil la expulsión del meconio. Sus enzimas facilitan la digestión del bebé, debido a que la lactasa y otras enzimas intestinales están inmaduras;sus inmunoglobulinas cubren el endotelio del tubo digestivo y así evitan la adherencia de los patógenos.
    El calostro favorece la colonización del intestino por lactobacilos bífidus, a través de un carbohidrato nitrogenado llamado factor bífido, contiene antioxidantes y quinonas que previenen del daño oxidativo y es rico en factores de crecimiento, que estimulan la maduración del tubo digestivo y sus sistemas de defensa.
  • Leche de Transición:
    Se produce entre 4-15 días luego del parto, hacia el quinto día hay un aumento brusco de su producción y va incrementando su volumen hasta llegar a700 ml/día aproximadamente entre los 15-30 días posparto.Su composición varía hasta llegar a la de la leche madura.
  • Leche Madura:El volumen aproximado es de 700-900 ml/día durante los 6 primeros meses posparto. Al involucionar la lactancia, antes de desaparecer la secreción láctea, regresa a su fase calostral.
    Las grasas, proteínas y carbohidratos, unidos a las enzimas que contiene la leche humana, son de fácil digestión yabsorción, lo cual hace seguro el aprovechamiento de todos los nutrientes y permite la formación de un sistema inmunitario efectivo y eficiente que garantiza la salud infantil.
    Las proteínas de la leche humana se sintetizan en la glándula mamaria, excepto la seroalbumina que procede de la circulación materna, y juegan un papel muy importante, puestoque sus aminoácidos ayudan al crecimiento acelerado de los recién nacidos, maduran su sistema inmunológico, los defienden contra patógenos y favorecen el desarrollo de su intestino.
    Entre los 3 y 4 meses de nacido, el bebé requiere 1,1g deproteína kg/día y la leche madura es suficiente para cubrir estos requerimientos. Algunas proteínas tienen capacidad funcional (hormonas, enzimas o inmunoglobulinas). La caseína está formada, sobre todo, por betacaseína. En la leche madura, la proporción proteína sérica/caseína es 60/40(4).
  • Leche Pretérmino:
    Está presente en mujeres que han tenido parto prematuro. Es diferente. Durante un mes aproximadamente, se adapta a las características del bebé pretérmino, con niveles superiores de vitaminas liposolubles, lactoferrina e IgA, y deficiente en lactosa y Vitamina C. Tiene más proteínas, grasas, calorías y cloruro sódico.
Extraído de los Archivos Venezolanos de Pediatría y Puericultura.
La imagen es de la web www.renso.es

26 de febrero de 2012

La guerra de la leche


Si uno pregunta en un congreso de pediatras quién está a favor de la lactancia materna, el 100% levantará la mano. Pero si entramos a las consultas de esos mismos médicos comprobaremos que no siempre son coherentes con tal adhesión teórica. Unos ordenan a las mamás dar fruta, cereales o verdura a sus bebés a partir de los 4 meses, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y complementada con otros alimentos hasta los 2 años o más. Otros 'recetan' leche de farmacia si el bebé no ha ganado el peso previsto en las tablas -por cierto, elaboradas sobre niños de biberón, que crecen y engordan de forma distinta a los de pecho-, aduciendo que a la madre «se le ha retirado la leche», una eventualidad rarísima. También los hay que animan a las mujeres a establecer horarios rígidos para la teta (cada 3 horas, 10 minutos) y, en los intervalos, 'engañar' al pequeño con agua o manzanilla para que no llore, cuando lo correcto es dar el pecho a demanda y evitar los sustitutos, sobre todo los azucarados. En otros casos, aconsejan abandonar la lactancia natural porque la madre ha de tomar algún fármaco -esté o no contraindicado-, o sufre alguna enfermedad -como la mastitis, que, al revés, se ve aliviada con la succión-. Y no son raros los pediatras que tienen en su consulta un muestrario de leche de fórmula de diferentes marcas para regalar a los padres, algo expresamente prohibido por el Código de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna desde 1981.

El pasado puente del Pilar, 1.200 pediatras se reunieron en el Palacio de Congresos de Granada convocados por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). En la calle, la asociación de apoyo a la lactancia materna Mamilactancia montó su propio puesto. Según su presidenta, Vicky Linares, los organizadores del congreso, que en principio habían accedido a ceder un 'stand' a este grupo, rectificaron presionados por las empresas patrocinadoras del congreso, encabezadas por la poderosa Nestlé. El presidente de la sociedad pediátrica, José Luis Bonal, incluso llamó a la Policía para que desalojara a las mamás, pero los agentes comprobaron que tenían la preceptiva autorización.

La batalla no pasó a mayores, pero es sintomática de un conflicto que ya dura años: los intereses de la industria frente a la salud de los niños. No hay que olvidar que la alimentación natural no sólo es mejor, sino también más barata. Por cada madre que decide dar de mamar a su hijo, los fabricantes de leche artificial dejan de ingresar dinero contante y sonante, entre 50 y 100 euros mensuales de media.

De momento, la industria va ganando la guerra de la leche. Según el estudio 'La situación de la lactancia materna en Andalucía', de la pediatra Josefa Aguayo, sólo el 6,4% de las mujeres mantiene la lactancia exclusiva o predominante a los 6 meses, y un 20% combina su leche con la de fórmula en la alimentación del bebé. El primer motivo de destete precoz es la «falsa hipogalactia», es decir, la percepción errónea de que la leche del pecho es insuficiente. El segundo, la «recomendación médica».

¿Por qué la mejor alimentación es minoritaria? ¿Ayudan los profesionales de la salud a las mujeres que quieren dar de mamar o las desaniman? Las generosas donaciones de la industria alimentaria a los médicos ¿son legales? ¿Y éticas? Cuatro expertos responden.

VICKY LINARES

Presidenta de Mamilactancia

«Somos sus aliadas, no sus enemigas»

Para Vicky Linares, los datos que revela el estudio son «alarmantes» y representan «un fracaso social». No comprende la actitud de los pediatras. «Los grupos de apoyo a la lactancia materna somos sus aliados, no sus enemigos». Recuerda que Mamilactancia «les quita trabajo» a los médicos: continuamente les envían madres con problemas de lactancia desde los hospitales y las consultas de atención primaria: pezones con grietas por una incorrecta succión, bebés que se declaran en 'huelga', crisis de lactancia... Casi todo tiene fácil solución si se sabe qué hacer. A su juicio, el origen del problema tiene dos caras. Por un lado, la falta de formación en lactancia materna, una materia que ni siquiera se estudia en la carrera. Por otro, la presión y la publicidad de las casas comerciales, a las que «ni el más honrado» puede sustraerse. La industria de la alimentación infantil, asegura, patrocina congresos, paga viajes «muy apetecibles» y financia investigaciones. A cambio, coloca en hospitales y ambulatorios su leche, sus chupetes, su suero glucosal, sus carteles publicitarios con lustrosos niños rubios... «Se supone que no es legal, pero ¿quién le mete mano a eso?», se pregunta.

Linares, educadora social con tres hijos, explica que un pediatra mal informado puede, desde su posición de autoridad, aconsejar mal a una madre inexperta. Pero hay otros factores que influyen en las mujeres, desde la brevedad de la baja maternal hasta el estereotipo que presenta a la madre lactante como una esclava «resignada y sacrificada» y a la que usa el biberón, como una profesional «moderna e independiente». Sin embargo, destaca, hoy amamantan más las mujeres con mayor nivel de formación y las que trabajan, por encima de las amas de casa. El viejo paradigma de la lactancia, las gitanas, está pasado de moda: en Granada, los pediatras de la Zona Norte «se las ven y se las desean» para que las madres den el pecho. En Estados Unidos, agrega, la tasa de lactancia es superior entre las blancas que entre las negras e hispanas. Estas últimas siguen siendo víctimas de la publicidad que presenta la leche en polvo como un signo de riqueza y progreso que, además, vuelve a los bebés preciosos y rubios.

BLANCA HERRERA

Matrona

«La formación es errónea»

Blanca Herrera reconoce que tanto los pediatras como las matronas han recibido una formación «errónea» y desfasada en relación a la alimentación infantil, por lo que deberían reciclarse. La Asociación Andaluza de Matronas, a la que pertenece, pide patrocinio para sus congresos a «casas comerciales que apoyan la lactancia materna» -por ejemplo, las que fabrican sacaleches- y no a las que producen fórmula. «Hay que ser un poco coherente con lo que se predica», afirma.

En su opinión, muchos médicos hacen gala de un «desconocimiento bastante intenso» en este terreno. «Una pediatra me contó que su bebé era tan glotón que tuvo que darle alimentación complementaria casi desde el principio. Cualquiera que conozca un poco la lactancia materna sabe que una mujer produce leche suficiente para amamantar a su bebé. Pero como ésa es su creencia, ésa es la creencia que transmite en su consulta. En realidad, sólo el 1% de las mujeres no puede dar de mamar por una causa médica justificada -recuerda Herrera-. Y en el momento en que empiezas a dar suplementos a niños de menos de 6 meses, la lactancia prácticamente está perdida: los biberones sacian más, el bebé tiene menos ganas de comer y, al no haber succión, la madre va perdiendo la leche».

Otro ejemplo: la mayoría de los bebés sufren una «crisis de lactancia» hacia los 4 meses y vuelven a pedir teta cada hora y media. Eso no significa que la madre no tenga suficiente leche -cuanto más succione el niño, más producirá-, pero si no está bien asesorada, puede acabar tirando la toalla y cogiendo el biberón.

«Se busca la solución rápida, la fácil», lamenta la matrona, quien recuerda que el bebé amamantado tiene menos alergias -ha probado muchos alimentos a través de su madre-, menos asma y menos infecciones; por tanto, acude menos al médico. «Mi pediatra conoce a mis hijas del Control del Niño Sano: no han tomado antibióticos en su vida».

La matrona admite que muchos aliados de la fórmula no pertenecen al mundo sanitario. «En la época de nuestras madres no estaba bien visto dar el pecho, así que hemos perdido el apoyo de la generación que nos tenía que enseñar a amamantar», lamenta.

JOSÉ LUIS BONAL

Presidente de la SEPEAP

«Hay presión porque gusta el bebé rollizo»

José Luis Bonal, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, asegura en cambio que estos profesionales defienden la lactancia materna «a ultranza». Y matiza: «Lo que no somos es extremistas; cuando esa lactancia no se puede dar, por ejemplo porque a la madre se le retira el pecho, evidentemente tenemos que echar mano a las fórmulas infantiles, que para eso están». Según sus cálculos, «la leche se retira en un 40% de los casos antes de los 6 meses, quizá por el estrés que vive la madre», especialmente si tiene que reincorporarse a su trabajo.

Aunque «no discute» que algún pediatra incumpla la normativa que prohíbe regalar muestras de leche, Bonal considera que el ámbito adecuado para defender la lactancia «no es donde hay pediatras, sino donde hay padres». Niega que estos facultativos carezcan de formación y, respecto a la acusación de que los médicos favorecen la leche de fórmula porque los fabricantes financian sus actividades, la califica de «error».

«Hubo una época en la que se difundió un concepto erróneo sobre la lactancia -desfiguraba a la madre, no tenía tantas ventajas...-, pero eso ya se ha desterrado. Ahora la madre casi siempre quiere dar el pecho, y hay veces que puede y otras que no puede».

Bonal afirma que él valora la eficacia de la lactancia materna en función del peso y la talla del bebé. «Hay una presión bastante grande en nuestro medio, pero no de la industria, sino de la estética infantil: gusta el niño rollizo y todo el mundo presiona a la mamá para que le dé las papillas y la alimentación complementaria».

Sin embargo, este pediatra realiza afirmaciones que pocos especialistas en lactancia materna suscribirían: «La manzanilla no quita el apetito». «El bebé lactante tiene que saber que hay otras cosas aparte del pecho, como el agua o la manzanilla». «Porque tome un biberón, el bebé no va a abandonar la lactancia materna».

«No queremos crearle un complejo de culpabilidad a la madre porque no pueda darle el pecho a su hijo. Hay personas terriblemente angustiadas porque ven que se les retira el pecho, el niño lleva dos o tres semanas sin coger peso y evidentemente tienes que meter una alimentación complementaria», concluye.

JOSEFA AGUAYO

Pediatra y vocal de Unicef-España

«El niño tiene derecho a lo mejor»

Vocal de Unicef y del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Josefa Aguayo admite que muchos de los conocimientos sobre lactancia materna que aprendieron ella y sus colegas «se han quedado antiguos», por lo que es necesaria la autocrítica y, a continuación, el reciclaje. Aguayo es coautora de una guía para «promover y apoyar la lactancia materna en la práctica pediátrica» que está a disposición de todos los miembros de la AEP.

Asegura que la publicidad de la leche de fórmula influye «claramente» en los profesionales, que además dependen de la financiación de la industria para organizar sus congresos, editar sus revistas y desarrollar sus proyectos de investigación. En este aspecto, el sector «aprovecha las debilidades del Código de Comercialización», que no prohíbe expresamente esas actividades. Para los fabricantes, «es un mercado demasiado suculento para dejarlo escapar».

Aguayo recuerda que sólo algunos bebés con enfermedades raras no pueden mamar y un mínimo porcentaje de mujeres no deben dar el pecho por razones médicas: infección por VIH, consumo de drogas o uso de fármacos muy agresivos, como los que se utilizan contra el cáncer. La infección local en el pezón es sólo una contraindicación temporal: la leche se extrae con sacaleches y se tira hasta que la infección sea superada. En cambio, ni la mayoría de los fármacos, ni la mayoría de las enfermedades de la madre, ni siquiera el tabaco, están contraindicados con la lactancia materna, asegura la pediatra. Por ello, aboga por tratar la leche de fórmula como un fármaco que debe recetarse sólo en esos casos excepcionales.

La pediatra recuerda que hay que respetar a las mujeres que no quieren dar el pecho. Pero considera que algo se está haciendo mal cuando, de un noventaytantos por ciento de embarazadas que desean lactar, sólo el 85% sale del hospital haciéndolo tras el parto; al tercer mes son sólo el 53% y al sexto, el 26%. Es una lástima, afirma, porque el niño «tiene derecho a la mejor alimentación». Y resulta que está en su madre.

Publicado en el periódico "El Ideal" de Granada.
Mamilactancia es un grupo de apoyo a la lactancia madre a madre de Granada.

16 de febrero de 2012


La lactancia reduce el riesgo de cáncer de mama en las madres tardías, según un estudio

* La lactancia en las madres que tienen hijos pasados los treinta puede reducir hasta en la mitad el riesgo de contraer cáncer de mama.
* Eso concluye un estudio realizado por investigadores de la Escuela Keck de Medicina de Los Ángeles.
* Se utilizó una muestra de 1.000 mujeres con cáncer de mama y 1.500 sin problemas de salud.
* Se desconoce cuál es el mecanismo que hace que la lactancia proteja de contraer cáncer.

Las mujeres que se acercan a la treintena a la hora de ser madres pueden reducir el riesgo de cáncer de mama dando el pecho a sus hijos, según concluye un estudio citado por la revista NewScientist.

Diversos estudios habían probado que las mujeres que tienen su primer hijo pasados los treinta tienen más riesgo de tener cáncer de pecho, con independencia de cuántos hijos tengan planeado tener.

El nuevo estudio establece que ese vínculo entre maternidad tardía y mayor riesgo de cáncer de mama sólo se da en las madres que recurren a la alimentación artificial.

El estudio fue hecho por Giske Ursin y sus colegas de la Escuela Keck de Medicina de Los Ángeles, California, con una muestra de 1.000 mujeres de entre 55 y 64 años a las que se les había diagnosticado cáncer de mama y de otras 1.500 mujeres sin problemas médicos.
Otros estudios previos también habían demostrado que el hecho de tener hijos ayuda a prevenir ese tipo de cáncer

Otros estudios previos también habían demostrado que el hecho de tener hijos ayuda a prevenir ese tipo de cáncer.

Sin embargo, el equipo de Ursin descubrió que las mujeres que tenían tres hijos después de los 25 y que nunca dieron de mamar tenían dos veces más posibilidades de tener cáncer que las mujeres que nunca habían tenido hijos.

No se sabe cómo opera

Lo que todavía no se sabe exactamente es cómo protege del cáncer la lactancia.

En cuanto a la protección que da el hecho de tener hijos, algunos creen que los cambios hormonales que tienen las mujeres durante y después del embarazo cambian la composición mamaria de forma que se reduce el riesgo de cáncer en el tejido mamario.
La lactancia podría también reducir el riesgo de contraer tipos de cáncer insensibles a los tratamientos hormonales

La lactancia podría ofrecer una protección adicional "porque la producción de hormonas en los ovarios se interrumpe cuando se da el pecho, reduciendo la exposición de las mujeres a los estrógenos y la progesterona", sugiere Anne McTiernan, directora del centro de prevención del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle, Washington, EEUU.

El estudio de Ursin también demostró que la lactancia podía reducir el riesgo de contraer cánceres insensibles a los tratamientos hormonales.

Esto podría explicarse, según McTiernan, por una controvertida teoría que explica que la secreción de leche podría eliminar los carcinógenos de los conductos mamarios, algo con lo que no están de acuerdo muchos otros expertos.

La imagen es del blog Red de mar

12 de febrero de 2012

¿Cómo sé si mi bebé toma suficiente leche?


Una de las mayores preocupaciones que las madres nuevas es si van a tener suficiente leche para sus bebés. Esta preocupación es la razón más común para el inicio de la suplementación con fórmula, así como para el destete precoz. Vivimos en una sociedad que pone mucho énfasis en la medición de todo y muchos de nosotros (y en especial a nuestras madres) fuimos alimentados con biberón, así que  se sabía exactamente al mililitro la cantidad de leche que el bebé tomaba en en cada comida. Puedes estar segura de que casi todas las madres pueden producir suficiente leche para su bebé. La raza humana no habría sobrevivido durante millones de años, si no fuera así. Hay un porcentaje muy pequeño de mujeres que simplemente "no tienen suficiente leche", pero esto es muy inusual, y está más a menudo vinculado a algún tipo de problema médico, (por ejemplo, la cirugía de reducción mamaria, medicamentos maternos como los anticonceptivos, o el hipotiroidismo materno). Muchos de estos problemas médicos se pueden corregir.

Las mujeres tienen dos pechos en lugar de uno para que puedan amamantar a gemelos. Así que es lógico que una madre "normal" con dos pechos sea capaz de producir suficiente leche para un bebé (al menos). Dado que la ingesta de leche materna no se puede medir sin necesidad de utilizar equipos científicos sofisticados, es importante conocer cómo saber si su bebé está recibiendo suficiente leche.

Aquí hay algunas pautas que le ayudarán a evaluar la ingesta de la leche de su bebé:
  • La leche materna debe subir entre los dos y los cinco días después del nacimiento del bebé. El bebé nace con exceso de líquido en sus tejidos, que se excreta en las primeras 48 horas después del nacimiento. Esta pérdida de peso es generalmente de entre 200 y 300 gramos. Sus riñones inmaduros no están preparados para manejar grandes cantidades de líquido durante este tiempo. La pequeña cantidad de calostro (el líquido de color amarillo que sale del seno antes de la subida de la leche) es perfecta para que pueda ser digerida por su recién nacido sistema digestivo y proporciona anticuerpos importantes. Durante las primeras 24 horas después del nacimiento, por lo general se producen alrededor de 37 ml. de calostro. El bebé recibirá 7-14ml cada vez que le des de mamar. 
  • Por lo general, en el segundo o tercer día, comienzas a sentir tus senos "diferentes": más cálidos, más llenos y más pesados. Comenzarás a producir leche de transición en este momento, una combinación de calostro y leche madura, que se verá de color amarillento. Si no sientes estos cambios en el pecho y tu bebé parece tener hambre después de comer, consulta a un profesional de la salud y controla el peso de tu bebé.
  • Tu bebé debe agarrar y succionar rítmicamente durante 10-15 minutos en cada pecho. Puede hacer pausas periódicamente, pero succionará enérgicamente durante la mayor parte de la tetada. Debe parecer satisfecho después de amamantar, y a menudo se quedará dormido en el segundo pecho. Si se queda dormido y no toma del segundo pecho, trate de dividir el tiempo de succión entre las dos partes. Si tiene sueño, obtendrá más leche si toma de cada pecho durante cinco minutos en lugar de diez minutos a una. Tienes que oírlo tragar con regularidad mientras esté amamantando.
  • El recién nacido debe alimentarse por lo menos ocho veces en 24 horas. Muchos recién nacidos toman el pecho de diez a doce veces o más. Esto incluye tetadas largas y tomas cortas como si fueran aperitivos. Dar el pecho cada hora y media a tres, durante el día, con una más larga en el tiempo de unas cuatro horas por la noche (si tienes suerte) es lo habitual cuando se está dando el pecho. No esperes que tu bebé tenga un horario de alimentación cada cuatro horas, la mayor parte de los recién nacidos no aumentarían de peso lo suficiente de esa manera. Puede que tengas que despertar a tu recién nacido para darle el pecho la alimentación; los recién nacidos a menudo no exigen ser alimentados con la suficiente frecuencia, especialmente durante la primera semana o dos. (Ver el artículo sobre el tema Despertar a bebés dormilones para más información).
  • Una vez que sube la leche, debes notar el pecho más lleno antes de las comidas y más vacíos después de amamantar. Puedes ver la leche goteando o chorros en un pecho mientras amamantas a tu bebé en el otro. Ésta es una señal de que tu leche ha subido. Tu cuerpo no sabe que no estás amamantando gemelos, por lo que la leche saldrá en ambos pechos a la vez. Esto también sucede si está dando el pecho a gemelos pero no lo hace con los dos a la vez. Puede que sientas, o no, una sensación distinta asociada a la eyección de leche, o reflejo de bajada. Algunas madres tienen una sensación física muy fuerte, una especie de hormigueo, endurecimiento, o o pinchazos cuando la leche comienza a fluir. Algunas madres no notan una sensación distinta, y algunas  no la sienten hasta que han pasado varias semanas.
  • Estate atenta de los pañales de tu bebé y de los movimientos de su intestino. Además de la ganancia de peso, éestos son probablemente los mejores indicadores de la cantidad de leche que tu bebé está tomando. Durante los dos primeros días tu bebé hará cacas oscuras y alquitranadas, es el meconio. Esta es la materia fecal que el bebé ha estado almacenando desde antes de nacer. Uno o dos días después de comenzar a tomar el pecho, las heces cambiarán tanto en color como en consistencia. Estas heces de transición temprana pueden ser marrones o verdes, y son sueltas y sin forma (con una consistencia como de puré de guisantes). Cuando tu bebé tenga cuatro o cinco días de edad, tendrá "las heces de leche": amarillentas y pastosas, algo así como una mezcla de mostaza y queso cremoso. Debe hacer por lo menos de dos a cinco cacas importantes cada período de 24 horas, y puede llegar a hacer una cada vez que tome el pecho durante las primeras semanas de vida. Si se están produciendo deposiciones con menor frecuencia, puede significar que no está recibiendo suficiente leche.
  • Durante el primer par de días de tu bebé, probablemente moje los pañales sólo una o dos veces al día, ya que está recibiendo el calostro solamente. Cuando al fin sube la leche, se debe mojar de seis a ocho veces en 24 horas. A menudo es difícil saber si un pañal desechable super-absorbente está húmedo o no, ya que el gel en el interior actúa como una mecha para extraer la humedad de la superficie. La orina debe ser clara, incoloro y con olor suave. Una orina de color oscuro, concentrada, puede significar que el bebé no está recibiendo suficiente leche.
  • --- La mayoría de las madres experimentan sensibilidad en los pezones durante los primeros días de dar el pecho. El malestar es generalmente peor cuando el bebé se prende, y se suaviza mientras mama. Si el dolor es severo, dura todo el rato mientras el bebé mama, si el pezón se agrieta o sangra, o los dolores persisten más allá de una semana, puede significar que tu bebé no se ha prendido correctamente. Esto no sólo puede causarte gran incomodidad y hacer las tetadas desagradables, sino que también puede causar que tu bebé no obtenga suficiente leche. Comprueba el peso de tu bebé, y consulta a un especialista en lactancia materna que pueda evaluar la postura. Los problemas de lactancia a menudo se pueden corregir fácilmente.
La única manera de estar absolutamente segura de que tu bebé está tomando suficiente leche es comprobar su peso regularmente. Recuerde que es normal que pierda un 5-7% de su peso en el primer par de días (a menudo los médicos se preocupan cuando la pérdida de peso se acerca o supera el 10%). Para el bebé promedio, esto supone una pérdida de peso de un cuarto de kilo (a menudo más para bebés más grandes). Tienes que preguntar en qué peso se ha quedado cuando salgas del hospital, porque ésa será tu referencia cuando calcules su ganancia de peso, no la del peso con que nació. Por ejemplo: tu bebé pesa dos kilos trescientos al nacer. 48 horas después, al salir del hospital, pesa dos kilos cien gramos. Una vez que te suba la leche, tu bebé debe ganar alrededor de treinta gramos al día durante los primeros meses de vida. La mayoría de los bebés recuperan su peso al nacer en dos o tres semanas. Yo recomiendo a las madres que comprueben el peso al cabo de una semana; en ese momento, la leche ya ha subido, el bebé debe orinar y defecar con frecuencia, ha aumentado el peso y las dificultades de la lactancia materna pueden ser tratadas. Los problemas con la lactancia materna son mucho más fáciles de remediar si se reconocen y tratan a tiempo. El pediatra pesará a tu bebé y la información que te dé será de gran valor, ya que sabrás que la lactancia materna va bien, y podrás relajarte, o sabrás que hay un problema que debe abordarse y que solucionar antes de que un pequeño problema se convierte en uno grande.

Una última nota sobre este tema:
La pesadilla de toda madre es que no tiene suficiente leche y que su bebé se deshidrata. Las historias de horror abundan, y por desgracia, esto se ha producido en alguna ocasión.No hay absolutamente ninguna razón para que esto suceda si sigues las pautas anteriores. La deshidratación verdadera es un hecho médico muy poco frecuente, y hay señales de advertencia que indican que tu bebé necesita más líquidos de inmediato. Si notas cualquiera de los siguientes síntomas (especialmente si se producen al mismo tiempo que otras "banderas rojas", como poca orina o heces), consulta a tu médico lo antes posible.
  • letargo
  • languidez
  • llanto débil
  • sequedad en la boca o los ojos
  • la fontanela del bebé se hunde o está deprimida
  • la piel pierde su capacidad de recuperación (cuando la pellizcas,no vuelve a su estado anterior sino que se queda "pellizcada")
  • fiebre

2 de marzo de 2011

Yodo y lactancia materna




1. ¿Por qué es necesario tomar una cantidad extra de yodo durante la lactancia?
Porque las necesidades de yodo en la mujer lactante son casi el doble de las de un adulto, ya que tiene que garantizar que el hijo reciba todo el yodo que necesita a través de la leche.

2. ¿Cuál debe ser la ingesta de yodo durante la lactancia?
La leche materna contiene una cantidad variable de yodo que depende de la ingesta de la madre. Si las necesidades del lactante son del orden de 90 mcg/día, y el volumen de leche ingerido de 600 a 1000 ml/día, la concentración mínima de yodo en la leche materna debería ser de 100 mcg/litro.
Para conseguirlo, la madre debe ingerir en total al menos 250 mcg de yodo al día.

3. ¿Se debe mantener durante la lactancia el mismo suplemento de yodo que se ha tomado durante el embarazo?
SI, el suplemento de yodo para una mujer lactando es el mismo que durante el embarazo y se debe mantener durante toda la lactancia.
¿En qué dosis? Si las necesidades de yodo en la mujer lactante se estiman en 250-300 mcg/día y el consumo de sal puede estar reducido en ese período, se aconseja un suplemento diario de 200 mcg de yodo en forma de yoduro potásico.

4. Tomando habitualmente sal yodada, ¿también se necesita un suplemento extra de yodo durante la lactancia?
SI, porque la sal yodada le aporta tan sólo la mitad de las necesidades durante este período.

5. ¿Existen restriciones para consumir la sal yodada en la lactancia?
No hay restricciones específicas por el hecho de estar lactando, y nos remitiremos a las que existan para la población general.

6. ¿Se debe administrar suplementos de yodo a una mujer lactante a la que se le ha extirpado el tiroides y está tomando tiroxina?
SI, porque el suplemento de yodo que se administra a la madre lactante es para garantizar el aporte adecuado al hijo, cuya única fuente de yodo es la leche materna, y además no perjudica a la madre tiroidectomizada.

7. Si una mujer lactante que se queda embarazada y no desea retirar la lactancia durante el embarazo. ¿Se mantendrá la misma recomendación de suplemento de yodo o cambiaría la dosis?
No existe una recomendación formal sobre ello, pero parece razonable que para garantizar tanto las necesidades del feto como del niño lactante sería recomendable doblar la dosis y recomendarle 400 mcg de yodo al día mientras se mantenga la situación.

8. ¿La madre lactante de un niño con hipotiroidismo congénito en tratamiento sustitutivo con tiroxina, necesita un suplemento extra de yodo?
No, porque el aporte extra de yodo a la madre es para el tiroides de su hijo y al no tener tiroides no necesita yodo. El yodo de la sal yodada es suficiente para la madre.

Fuente: AEPED

1 de septiembre de 2010

Promil, suplemento para madres lactantes

Hace unos días, una mamá del foro preguntaba la manera de conseguir sacarse más leche para su bebé prematuro. Buscando por internet encontré este artículo que la Asociación Sina tiene en su web. Les he pedido permiso para publicarlo y aquí está, porque me parece conveniente que se difunda y no se engañe a las madres en situaciones delicadas con productos "milagrosos".
Existe en el mercado un producto llamado PROMIL (la caja con 30 sobres vale de 10 a 12 euros) que se anuncia “para el aumento de la producción láctea”. Pero no existe demostración científica del efecto sobre el aumento de la producción de leche de esta sustancia.
En una situación de lactancia bien establecida, la madre produce leche SUFICIENTE para su/s niño/s. El pecho fabricará la leche que el niño necesite (la que demande). No fabricará por tanto POCA leche. Pero, afortunadamente, tampoco va a fabricar más leche (MUCHA leche) lo cual sería leche de sobra. Esto resultaría ineficaz e incluso inconveniente para la madre, pues se le acumularía leche en el pecho, pudiéndole causar problemas.
Queremos llamar la atención sobre este producto y mostrar nuestra preocupación, pues hemos constatado que se está recomendando en las consultas de pediatras, ginecólogos y matronas, e incluso en talleres y grupos de lactancia.

Qué dicen los estudios científicos sobre PROMIL:

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Como podemos leer aquí, no existe demostración científica del efecto sobre el aumento de la producción de leche de esta sustancia. Y los estudios a los que hace referencia el producto en su prospecto y publicidad, carecen de valor:
“Dos trabajos realizados (uno con vacas y otro con mujeres), le atribuyen efecto galactogogo, pero la metodología es defectuosa en ambos casos”.
Por tanto, incluso en el caso indicado de aumentar artificialmente la producción de leche, como podría ser el caso de una relactación, habría que recurrir a otras sustancias, pues el PROMIL no ha demostrado tener este efecto.

Qué dice la publicidad de PROMIL

Podemos leer sobre él la siguiente publicidad:
Ha salido un producto al mercado para el tratamiento de la hipogalactia, o lo que es lo mismo, un déficit en la producción de leche.
La producción de leche materna es un proceso fisiológico complejo, que engloba factores físicos, emocionales y biológicos, incluyendo la interacción de varias hormonas, de las cuales la más importante es la prolactina. Las causas más frecuentes de hipogalactia son:
  1. Alimentación incorrecta o insuficiente de la madre
  2. Técnicas de amamantamiento incorrectas
  3. Estrés y/o tensión mamaria
  4. Procesos inflamatorios del pecho
Este producto, formulado a base de Silimarina, ha demostrado la capacidad de aumentar la producción de la leche materna. Sus ventajas:
  • No altera la calidad de la leche
  • Es seguro para el recién nacido
  • Es bien tolerado por la madre
  • No tiene efectos secudarios en las dosis indicadas
  • Incrementa la cantidad de leche materna
Otra publicidad:
Promil es un complemento alimenticio de disolución instantánea con agradable sabor formulado a base de extractos naturales de elevada calidad de cardo mariano (sylibum marianium), que puede ser de utilidad en situaciones con particulares condiciones físicas, climáticas y/o ambientales.

¿PROMIL perjudica la lactancia materna?

En la publicidad de PROMIL podemos leer entre “sus ventajas”:
  • No altera la calidad de la leche
  • Es seguro para el recién nacido
  • Es bien tolerado por la madre
  • No tiene efectos secudarios en las dosis indicadas
Estas “ventajas” se pueden aplicar a multitud de productos mucho más baratos, accesibles y sanos, como una manzana o caramelos de menta. Queremos destacar que los profesionales suelen alegar que este producto es “inocuo”,  como excusa para recomendarlo, añadiendo comentarios parecidos a estas “ventajas” (siendo aplicables a muchos alimentos).

Estos comentarios lo único que ponen de manifiesto es desconfianza en la lactancia materna, que viene del desconocimiento y de la presión comercial que ejercen los laboratorios.

Además, tomar estos suplementos supondría una molestia y un gasto no justificados para las madres que dan el pecho en comparación con las que eligen biberón y por tanto perjudicial para la lactancia materna. Una incomodidad que, en definitiva, sí iría en detrimento de la lactancia materna, perjudicándola. Y favorece además la inseguridad de las madres en su capacidad de amamantar y en su porpio cuerpo, fomentando la dependencia de sustancias ajenas a ellas para llevar a cabo algo tan natural como una lactancia materna bien establecida. No sería algo “inocuo”.

Cómo funciona el pecho y la producción de leche

Ya hemos comentado en anteriores ocasiones que  la cantidad o composición de la leche apenas depende de lo que coma la madre.
Sólo la desnutrición grave llega a afectar a la cantidad o calidad de la leche. Y en nuestro medio, la falta de alimento o bebida en la madre no es causa de hipogalactia (escasez de leche). Incluso en casos de desnutrición grave de la madre (situación de hambre, desastre humanitario) el niño está afectado por esa misma situación, por lo que la lactancia materna seguirá siendo la mejor opción.
La cantidad de leche que la madre produce depende de cuánto mama el bebé. El pecho es un sistema que se adapta en cada momento a las necesidades del bebé, fabricando más leche si el bebé quiere más y menos leche si el bebé quiere menos.
El pecho fabrica leche mientras el bebé la necesita y mama, y deja de fabricarla cuando deja de mamar. Y lo que hace que el pecho fabrique leche es en realidad el hecho de sacar la leche. Por tanto, cuanta más leche se saca, más leche se fabrica. El funcionamiento del pecho es similar al de una fábrica, y el encargado de la fábrica es el bebé: a más succión, más producción; a menos succión, menos producción.
Actualmente, según los organismos con autoridad en la materia el único suplemento recomendado en periodo de lactancia es el de yodo. Las necesidades de yodo durante el embarazo y la lactancia aumentan, de ahí la recomendación de un suplemento de yodo de entre 100 y 200 microgramos diarios; salvo que en la dieta de la madre se incluya diariamente pescado de mar.
No está justificado por tanto recomendar cualquier otro suplemento a las madres lactantes. La lactancia debe integrarse en la vida normal de la madre, para facilitar una lactancia materna bien establecida (por tanto feliz) para madre y bebé.

¿Cuánta leche debe producir una madre?

La que necesite el niño (o niños) en cada momento. Como hemos explicado antes, esto lo regulará la demanda y succión del niño, que estimula el pecho para producir leche.
En una situación de lactancia bien establecida, en la que se da el pecho a demanda, la madre produce leche SUFICIENTE para su/s niño/s. El concepto de SUFICIENTE es diferente de MUCHA o POCA leche, que nombra este tipo de publicidad.
El pecho fabricará la leche que el niño necesite y por tanto demande. No fabricará por tanto POCA leche. Pero afortunadamente tampoco va a fabricar más leche (MUCHA leche), lo cual sería leche de sobra. Esto sería ineficaz e incluso inconveniente para la madre, pues se le acumularía leche en el pecho, pudiéndole causar problemas.
Una de las mejores maneras de fastidiar la lactancia materna es asustar a la madre, convencerla de que dar el pecho es muy difícil y hace falta que se dé la confluencia de muchos factores (difíciles en esos momentos). Es una estrategia habitual de los fabricantes de leche artificial, cuya publicidad utiliza maneras sutiles, con un lenguaje que sugiere que dar el pecho es difícil.
Como decimos, realizar esfuerzos injustificados perjudicaría el bienestar de la madre y conducirían a empeorar su vivencia personal de la lactancia materna, así como a acortar su duración.

La lactancia materna no es una delicada flor de invernadero, sino una de las funciones más robustas de nuestro organismo. Una función vital (no para la madre, pero sí para su cría). Todos nuestros órganos pueden fallar (de algo hay que morir), pero quedarse sin leche es tan raro como tener un paro cardíaco o una insuficiencia renal.”

Un regalo para toda la vida. Carlos González, Pediatra y escritor.
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Grupo de Trabajo Comunicación y Reivindicación (SINA)

29 de julio de 2010

Lactancia materna y medicamentos

Muchas madres se han visto en alguna ocasión en la tesitura de tener que medicarse sin saber si los medicamentos afectarían o no a su lactancia, y lo que es peor, con recomendaciones de los médicos de dejar la lactancia sin consultar siquiera si ello es necesario, o con frasecitas del tipo "este niño ya es muy mayor para que siga lactando, aprovecha y le quitas la teta" y similares. Para situaciones como ésta (que seguro que a más de una le suena) existe la página e-lactancia donde se pueden consultar tanto medicinas como plantas medicinales o para hacerse tisanas (como el poleo, por ejemplo), vacunas etc. Es una página que debería estar entre los favoritos de toda madre que lacta.