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29 de septiembre de 2012

Sobre los capazos y su ¿Comodidad?

En  la entrada anterior "Sobre los capazos y su ¿Seguridad?" cuestionábamos la seguridad de un dispositivo que permite el transporte de un bebé tumbado.  En esta nueva entrada, vamos a analizar su comodidad.  ¿Por qué?  Por que en nuestro país, este tipo de productos se ofrecen como una opción cómoda y segura para nuestros bebés durante los primeros meses de vida. Nosotros disentimos.


Como ya explicamos en su momento, el objetivo de un sistema que permita al bebé viajar tumbado no es protegerle en un impacto, sino asegurar la retención mínima admisible para un bebé que, por cuestiones de salud (prematuridad o disfunción respiratoria) no puede viajar en la posición
semi-sentado por las consecuencias que podría traerle permanecer en esa posición.
Siendo esto así, es importante destacar que solo hay un supuesto en el que, a pesar de ser un bebé con este tipo de necesidades, se desaconseja su transporte en posición horizontal:  si padece de Reflujo Gastroesofágico. 

Ante el diagnóstico de Reflujo, las primeras indicaciones que un padre recibe por parte de su pediatra es que el bebé permanezca incorporado entre 30 y 45º ¿Por qué?  Por que si el bebé permanece horizontal suceden dos cosas:

1.-  La probabilidad de que el niño regurgite aumenta exponencialmente en frecuencia y cantidad.

2.-  Se eleva el riesgo de asfixia si el bebé no es capaz de expulsar el alimento quedándose en la garganta o lo que es peor, introduciéndose en los bronquios (broncoaspiración).

Por este motivo, a pesar de ser un bebé prematuro o con incidencias respiratorias previas, deberá ser colocado en una silla semi-sentado, pues no hay nada peor para un pequeño en estas condiciones que sufrir el traquetreo de un vehículo en posición horizontal.

Trasladando esto a un bebé sano nacido a término, resulta bastante evidente que, el riesgo de sufrir una bocanada de leche tumbado en un capazo dentro de un coche es elevado, pues el vehículo está constantemente acelerando, frenando, girando en una rotonda o cambiando de marcha, ¿verdad? Y cada vez que el coche toma una curva, sobre todo cuando va a cierta velocidad, el sistema de suspensión inclina el habitáculo... es decir en algunas curvas la cabeza del bebé quedará por debajo de las piernas (con esa sensación de que el estómago "se sube a la boca") y en otras al contrario... ¿Acaso no se nos revolvería el cuerpo a los adultos si viajásemos así? 
Esto sólo es cómodo con el coche parado
Pues sorprendentemente, en España estos dispositivos, además de seguros se ofrecen como cómodos.  Poniéndonos en la piel de un bebé que viaja tumbado, es bastante evidente que ese confort no existe.

Pero es que además del riesgo que supone viajar tumbado, en un elevado número de coches el espacio que ocupa un capazo impide (si está instalado correctamente) que un adulto pueda sentarse al lado para controlar si el bebé tiene algo en la garganta que le impide respirar.


En nuestra opinión la recomendación indiscriminada que se hace de este tipo de productos en nuestro país está exponiendo a nuestros bebés a un riesgo innecesario.  

Llevar a un bebé en capazo es (después de llevarlo en brazos), la peor opción de todas. Pues además de no estar concebido como un sistema de seguridad, no resulta cómodo en absoluto.
Estos factores no pueden tenerse en cuenta cuando los productos se prueban con dummies de goma y acero y por tanto no se ven reflejados en ningún informe de Clubes Automovilísticos Europeos por muy "expertos" que sean.  Una vez más repetimos:  quienes redactan este tipo de informes y otorgan un veredicto de Satisfactorio a uno o varios capazos...


...o no saben tanto como dicen, o no nos dicen todo lo que saben...



Fuente: http://retensioninfantil.blogspot.com

27 de septiembre de 2012

Mentiras (7-10 años)



Astutos como zorrillos, jugetones como los gatos, esos niños adorables, los nuestros, han aprendido en el curso de unos pocos años el arte de servirse de las palabras, de falsear la realidad en su provecho.

A menudo mienten espontáneamente, sin haber preparado nada, en el entusiasmo de la conversación o para zafarse de una situación desagradable. Otros planean minuciosamente la “bola” que le contarán a mamá para que no se entere de que le han pillado en clase copiando.. Muchas veces son los papás quienes “obligan” a mentir al pequeño, que sabe de antemano que no podrá razonar con ellos para explicarles por qué no se comió las lentejas en el cole..Entonces comienza el temor a ser descubiertos, o las delicias de la fantasia para los más soñadores.

Pero ¡cuidado! Hay que tener memoria y recordar lo que uno dijo: es aquí donde las mentiras de los peques muestran toda su imperfección. El niño es demasiado espontáneo como para poder disimular largo tiempo, y al final, siempre les pillamos. Y es que, en el niño, la mentira corresponde a un anhelo: ¡ y tiene tantas ganas de que la realidad se ajuste a sus deseos !.

“Tengo ocho años y me hago el interesante”.
“Este verano yo era el jefe del campamento y ganaba todas las competiciones, porque soy el que mejores goles marca y..” Mentir sobre uno mismo para gustar a cualquier precio, es una estratagema común. ¿El objetivo? Estas mentiras esconden el deseo de ser un héroe, ser admirado ¿no es acaso este un poquito el sueño de todos nosotros? 

Y cuando se tienen siete u ocho años, las proezas que uno puede hacer son muy escasas : cuando la tele presenta modelos de seres invencibles, superhombres y mujeres enfrentados con dificultades extraordinarias.. ¿a qué pueden recurrir los niños, que tienen una vida mucho menos estimulante? 

Inventar su propia verdad produce un doble sentimiento de poder: crear una realidad a la medida de los propios deseos y fantasías y hacer malabarismos con las palabras ( a esta edad les encanta “inflar” su discurso para que todo parezca “megaguay” )

La mayor parte de las veces no urden con antelación lo que van a decir , sino que los hechos se van “adornando” a medida que habla: la imaginación al poder. Como si fuera un pequeño trovador, compone un relato y redescubre cierto discurso épico a la medida de sus pocos años (“estábamos en la playa y vimos una aleta de tiburón, jo, llegamos nadando a la orilla en un minuto, y todo el mundo nos miraba..! “)

Para los niños, como para los adultos, la palabra es un espejo: lo que decimos refleja lo que somos o aspiramos a ser. El niño, mientras habla, se ve a si mismo llevando a cabo los actos que evoca, exactamente como en el juego: en el momento de relatar cree en lo que dice y no piensa ni por un instante en que los demás podrían no creerle.

En realidad, los papás no suelen enterarse de las jactancias de los niños: todos los fanfarroneos suelen tener lugar entre iguales, en el cole o el parque. Sin embargo, puede ocurrir que un día los papás escuchen decir al pequeño una fanfarronada tan enorme, que se sientan impulsados a poner las cosas en su sitio. Cuando llega la hora de devolverle a la realidad : (“Vamos, tu no hiciste eso!” ) ¿Cómo hacerlo para no herir su sensibilidad?
Es preferible que contenerse, pues contradecirlo delante de sus amigos hará que se sienta humillado.... lo mejor es, más tarde, en tono distendido (¿por qué dramatizar?), comentarle: ¡Qué historias les cuentas a tus amigos!..y darle pequeños consejos para que vaya aprendiendo a aproximarse a la verdad “En vez de decirles que ya te han seleccionado para el equipo, puedes decirles que tienes muchas posibilidades, eso es verdad”.Yo no he sido.
Las mentiras consecutivas a un gesto que causa, por ejemplo, la ruptura de un objeto son muy comunes. La reaccion inmediata de la mayor parte de los niños cuando rompen algo es decirse “no fui yo”. Por lo tanto, fue algún otro... el hermanito o hermanita que aún no sabe hablar, el perro o el gato ¿por qué no el pececito rojo?... en realidad, estas acusaciones las hace para protegerse. Aún en el caso de que reconociera su involuntaria torpeza, recibirá como respuesta una cara larga, entonces ¿por qué no mentir?.

A veces las buenas intenciones salen mal (preparar un pastel para mamá y “descontrolar” al batir los huevos..), y tambien en este caso los papas parecen no comprender nada e inclinarse por la amonestación (“Mira como has dejado todo echo un asco! “).Tenemos que entender que estos desaguisados muchas veces son producto del descuido. El niño miente para protegerse porque teme la reacción de sus padres y maestros. 

Como tiene miedo, trata de disimular la realidad, aunque nunca se le haya castigado o reñido demasiado por meter la pata: en su escala de valores ha hecho algo terrible, y la imaginación le juega la mala pasada de creer que nos vamos a transformar en auténticos ogros si le descubrimos.
En realidad, el castigo severo (desde dejarle sin salir hasta el azote) no sirve para nada. El temor a las sanciones no impedirá quno impedirá que nuestro hijo siga cometiendo faltas, en cambio, fomenta la mentira más aún.

Al mentir, el niño se siente culpable: quien se siente culpable actúa culpablemente y sin darse cuenta se coloca en situaciones en las que será castigado.. toda una espiral.

Tolerar sus pequeñas meteduras de pata contribuirá a que se responsabilice de todos sus actos –los malos tambien-: es la única manera de que algún día les ponga remedio.
Cuando comenten faltas por torpeza, lo ideal es mostrarles cómo evitarlas en lo sucesivo.

La familia bien, gracias
A veces es duro para los niños decir que ese señor que va con su mamá no es su padre, o que el papá de uno se ha casado muchas veces. Ante estas situaciones –que para nosotros forman parte de la vida- muchos niños sienten pudor (se ha casado varias veces significa que ha tenido varios amantes) y temen las preguntas y dudas de otros compañeros.

Víctor es un niño honesto y generoso, a quien le desagrada mentir, pero falsea los hechos sólo en lo referente a su situación familiar.

Así como algunos niños tratan de sumirse en el anonimato, otros niños en la misma situación hacen lo contrario. Pablo, de la misma edad que Victor, pregona que su papá es “Oicial de la Marina” y que viaja por todos los mares del mundo, pero la realidad es que apenas le ve..

Motivo de vergüenza o de gloria, tarde o temprano la pregunta fatídica ¿qué hacen tus papás? es formulada por compañeros o maestros.

En su ingenuidad, el niño imagina que las familias de sus amigos son intachables.. lo cual 
no es así en todos los casos (y es que él no es el único que pinta la situación ideal).

En estos casos, decir a los hijos que se les quiere es un secreto educativo muy eficaz. Pero además hay otro: permitir que el niño exprese sus propios sentimientos, tanto positivos como negativos. Hablar con él de estas situaciones incómodas le ayudará a no hacerlas más grandes de lo que en realidad son.

Disfrutar de lo prohibido
Los niños experimentan muy pronto el acuciante deseo de vivir su propia vida, de estar en compañía de otros niños de su edad –los compis de la escuela o los de las vacaciones- de saborear los goces de la amistad.. ¡qué placentero es leer, bien tarde en la noche, a la luz de una linterna, historietas de miedo!, qué delicia mirar la tele, invariablemente prohibida, aprovechando una salida nocturna de los padres.

Cuanto mas estrictos son los papás, más se arriesgan los niños a mentir para protegerse. La vigilancia constante y las prohibiciones demasiado sistemáticas incitan al niño a tratar de eludirlas a cualquier precio.

Comprender el punto de vista del niño no significa permitirle todo, pero si dejamos hablar a los niños y les permitimos expresar sus deseos, evitaríamos las mentiras, con frecuencia inofensivas y desprovistas de mala intención, pero que a la larga crean malos hábitos.

Pillarles "in fraganti" ¿Cómo reaccionar?
Los discursos sobre la necesidad de ser sincero y leal no son siempre adecuados, y es que para eso ya tienen muchos cuentos con bonitas moralejas. No son tampoco los reproches ni los azotes lo que curará al niño que miente.

Lo primero que hay que hacer es adaptar los esfuerzos educativos de los padres a la edad del niño, y cada niño es único, no se puede tratar a todos por igual. A algunos es necesario instarlos a menudo a ser más veraces mientras que con otros es preferible un poco de interpretación de sus mentiras, para averiguar qué esconde tras ellas.

Tampoco le ayudaremos si, una vez descubierto, callamos hasta que la situación le delate: si le hemos pillado lo mejor es decirselo abiertamente y ayudarle a enmendar la situacion.

Lo importante es no caer en la idea de que “miente porque es malo”, ya que por lo general, lo único que significan sus mentiras es que la realidad “adornada” es más facil de llevar.

Los adultos mentimos, y lo hacemos muy a menudo. Los niños perciben cuándo los papas disimulan o le ocultan algo y en un clima de desconfianza se generan más mentiras ¿por qué no empezamos por dar buen ejemplo y hablar abiertamente de las cosas que nos pasan?

El niño que confía tiene fe en sus padres, quienes no tratan de engañarlo. Recíprocamente sus padres depositan en el su confianza y están seguros de que será digno de ella.
¡Y lo es!

Violeta Alcocer para Ser Padres Hoy (copyright)
Ilustración Mónica Pérez.

25 de septiembre de 2012

Sobre los capazos y su ¿seguridad?

Llevar a un bebé tumbado es, en términos de seguridad, la segunda peor opción después de llevarlo en brazos. Las probabilidades de que el niño sufra lesiones fatales (o de extrema gravedad) en esa posición, son muy elevadas.

Quienes en el siglo pasado diseñaron esta manera de transportar a un recién nacido nunca pretendieron minimizar lesiones en caso de impacto, sino proporcionar un medio de transporte para aquellos bebés que únicamente pueden viajar tumbados por motivos de salud (prematuridad o disfunción respiratoria).


Car-Bed fue el nombre con el que se denominó al primer sistema de transporte horizontal. Instalada sobre un solo asiento, se sujeta con un único cinturón de seguridad. La cabeza del niño se posiciona siempre hacia la zona más segura del coche (el centro). Su pequeño tamaño limita el uso a unas pocas semanas, y se utilizan única y exclusivamente bajo prescripción y supervisión médica.

A diferencia de aquel entonces, los dispositivos que hoy se instalan tumbados, ni se utilizan bajo prescripción y supervisión médica, ni se destinan a niños con necesidades especiales De hecho, se ha generalizado su uso a todos los bebés.¿Cómo? Apañando el capazo de un carrito de paseo, para convertirlo en un sistema supuestamente "cómodo y seguro" para viajar. Una mala solución que pone en peligro la vida de un bebé innecesariamente.

No nos engañemos: dos anclejes y un arnés -o un fajín- solo evitarán que el niño salga despedido, pero no evitarán ni minimizarán las posibles lesiones, y menos aún con las modificaciones que se le han introducido con respecto al Car-Bed original:

La instalación requiere el uso de dos cinturones de seguridad yn en consecuencia, necesita como mínimo dos asientos; esto impide que la cabeza del niño se posicione en el centro del coche. Al ser una cuna pequeña destinada a utilizarse durante 6 meses, su tamaño es mucho mayor, lo cual deja al recién nacido mucho más expuesto a posibles golpes contra las paredes del propio sistema. Pero no hay nada como ver las cosas para entenderlas:

¿Qué le sucede a un bebé cuando viaja tumbado? 


La cabeza: golpea bruscamente contra las paredes del capazo. 
El cuello: no puede soportar el movimiento brusco e incontrolado de la cabeza.
El tórax: sufre una presión excesiva a causa del arnés. 

¿Qué ocurre cuando ese mismo dispositivo se coloca semi-sentado y de espaldas a la marcha?


La cabeza: no golpea porque ya está apoyada sobre el respaldo. 
El cuello: no soporta esfuerzo.
El tórax: no sufre la presión del arnés porque el esfuerzo lo realiza la silla.

No se está cuestionando un tipo de producto concreto (modelo o marca), sino todo un sistema que no minimiza ni evita lesiones porque nunca se diseñó con esa finalidad.  Precisamente por ese motivo, las autoridades son claras al respecto: "Solo se aconseja el uso del capazo cuando sea necesario llevar al recién nacido acostado por razones médicas y así lo aconseje el pediatra."
(Dirección General de Tráfico)

Dicho esto, ¿cómo es posible que los informes de Clubes Automovilísticos Europeos le otorguen un veredicto de "Satisfactorio" a un sistema que jamás fue concebido para ofrecer ningún tipo de seguridad?. Esta es otra de esas muchas preguntas que esperamos obtengan respuesta algún día. Nosotros por el momento (y una vez más) solo podemos concluir que o no saben tanto como dicen, o no nos dicen todo lo que saben.

Fuente: http://retensioninfantil.blogspot.com

21 de septiembre de 2012

Superar la muerte de algún gemelo


La muerte de algún gemelo o múltiple, es desgraciadamente un trance por el que pasan muchos padres y hermanos de múltiples. Es un duelo doloroso, como el de cualquiera que pierde a un hijo o un hermano, pero con un componente que lo hace mas complejo, todavía hay uno/s bebe/s nacidos el mismo día que están vivos y reclaman la atención. Para los hermanos, teniendo los múltiples la relación que tienen, es como perder una parte de si mismos. Desafortunadamente, no hay mucha información sobre este tema en Internet. Desde este blog queremos hacer, tal y como hemos hecho con otros temas interesantes para la comunidad de los múltiples, por ejemplo juntos o separados, un esfuerzo para recopilar, traducir y publicar toda la información que caiga en nuestras manos. Puedes encontrar todas las entradas en la sección "Muerte y duelo en múltiples" y bajo la etiqueta del mismo nombre. Esperamos que os resulte intersante y sobre todo útil a todos aquellos que esten pasando por esta situación. Un abrazo muy grande.

También desde aquí queremos hacer un llamamiento a todos los padres o hermanos que pasaron por una pérdida y quisieran compartir su experiencia con nosotros. Esta claro que un duelo hay que pasarlo en propias carnes, pero se por propia experiencia, que en este tipo de situaciones, el saber como otras personas han sabido dar un sitio en sus corazones a ese dolor, nos puede ayudar mucho. Puedes contactarnos en criarmultiples arroba gmail punto com. Muchas gracias.

Empezamos esta recopilación con un articulo que escribió nuestra amiga Gema Cárcamo de Multilacta en su blog Gemelos al cuadrado. Un blog muy recomendable :)
Dicen que la gestación de gemelos o más múltiples es de alto riesgo. No conviene olvidar que aunque el embarazo no es una enfermedad, siempre requiere un seguimiento. A pesar de la atención especial a los que los embarazos múltiples se someten, algunas veces las cosas no salen como se esperaban.


El momento en el que los padres reciben la noticia de que esperan un bebé siempre es motivo de felicidad. La llegada de los siguientes datos sobre su estado confirmando que son más de un bebé los que están de camino supone para ellos una situación ambivalente de alegría y temor. No solo van a ser padres, sino de más de un niño a la vez. 

Es normal esta confusión inicial. Un embarazo de más de un bebé siempre supone un mayor riesgo y requiere mayor atención profesional. Solemos decir que hay que buscar no sólo el mejor ginecólogo, sino que sepa más de gemelos o más múltiples. El acontecimiento de la muerte de alguno de los bebés antes de nacer o después del parto sume a los padres en una gran tristeza difícil de superar. ¿Qué ocurre cuando sobreviene este fatal desenlace?


Incidencia de la muerte perinatal y neonatal en partos múltiples

La amenaza de la muerte espontánea de alguno de los bebés está presente durante toda la gestación de múltiples. Sobre todo los gemelos que proceden de un solo óvulo, llamados univitelinos, monocigóticos o idénticos. La probabilidad de no llevar el embarazo a término con vida es 5 o 6 veces mayor que en los embarazos de un sólo bebé. A mayor número de fetos, mayor riesgo de muerte perinatal y neonatal. 

En España se conoce como muerte perinatal a la acontecida desde la semana 28 de gestación hasta los primeros siete días de vida extrauterina. En otros países se considera que es desde la semana 22 de gestación o con bebés de más de 500 gramos, hasta la primera semana de vida. Muerte neonatal es la que abarcaría desde el nacimiento hasta el primer mes de vida.

Se estima que en España, durante el año 2009, se produjeron 2266 muertes perinatales de las que 166 fueron derivadas de un parto múltiple, con implicación de uno o más bebés, según el INE.

No queremos olvidar un hecho que ofrece un dilema moral, la alternativa terapéutica ofertada por algunas clínicas de reproducción asistida llamada reducción de embriones, que enfrenta a los padres en el disyuntiva de sacrificar a uno o más bebés para la supervivencia de los otros hermanos de forma artificial y voluntaria. Para evitar esto la legislación pone límites en la implantación de embriones por FIV, ya que siempre hay riesgos para los que gemelos supervivientes y superar las consecuencias emocionales de tal decisión sería cruel. 

Gemelos evanescentes y en espejo

Son muchas las mujeres que desconocen que están embarazadas de gemelos en el primer trimestre de embarazo. Durante los primeros tres meses uno de los gemelos se puede perder. De todas las gestaciones múltiples parece que las monocoriónicas tienen 3 veces más riesgo de acabar con la pérdida de uno de los bebés. A estos gemelos perdidos o desaparecidos se les ha llamado gemelos evanescentes, y en algunas ocasiones pueden dejar huellas de su existencia más allá de la simple protuberancia en la placenta o una bolsa amniótica sin feto. 

Esto sucede, por ejemplo, cuando se produce la división del óvulo de origen de los gemelos más tarde de los 9 días, justo cuando ya estaba determinado el hemisferio cerebral predominante. Los gemelos en este caso habrían sido un reflejo el uno del otro, lo que se conoce como gemelos en espejo. Esto explicaría que algunas personas que son zurdas pueden ser gemelas de un bebé desaparecido o evanescente en una gestación múltiple en el primer trimestre.

No parece haber consenso entre los investigadores sobre la incidencia de esta particular selección natural. En 1976 Levi.S hablaba de que un 71% de los partos que se diagnosticaban antes de las 10 semanas como gemelos acababan siendo embarazos sencillos. En 1986 Landy y colaboradores concluía en otro estudio que sólo el 20% de los múltiples se convertía en un embarazo sencillo durante el primer trimestre. Podemos estar hablando de 1 de cada 8 embarazos podría haber sido en algún momento gemelar.

¿Por qué hay más riesgos con los embarazados múltiples? 


No todos los partos múltiples tienen los mismos riesgos. Un 12 % de los gemelos idénticos presentan mayor riesgo de aborto antes de las 24 semanas, frente a un 2% de los gemelos no idénticos. Mientras un 3% de los idénticos tienen más riesgo de morir en el vientre materno entre la semana 24 y el momento del parto, sólo un 1.6% de los mellizos corren este riesgo. 

Uno de los motivos por el que los riesgos son mayores en los gemelos idénticos, o univitelinos, es por el hecho de compartir la misma placenta. En estos casos los riesgos de síndrome de transfusión feto fetal (un 10% de las muertes fetales), el crecimiento intrauterino retardado o las malformaciones son más evidentes, como la inserción velamentosa del cordón, un 15 % mas frecuente en gemelos monocoriales y muy común entre los trillizos. 

Una vez un gemelo ha muerto por este problema, el bebé sobreviviente puede seguir estando en peligro debido a los cambios hemodinámicos producidos en el útero. Se estima que existe un 38% de riesgos de perder a ese bebé también. Por eso, se maneja para el control del bebé superviviente la espera con control de aspectos como la anemia o acidosis del bebé o la inducción del parto, si es viable. A este bebé se le realizarán exámenes especiales, ya que también pueden haberse dados daños de tipo neurológico. 

La prematuridad y el bajo peso asociada al número de bebés, más elevada en embarazados de más de dos bebés, supone un factor que eleva los riesgos de muerte neonatal. También se ha correlacionado el riesgo con el sexo, siendo más habituales entre los bebés varones y entre madres la edad y la paridad. Es más común entre los 15 y 20 años de edad y después de los 30 años y entre las nulíparas y a partir de cinco hijos. 

Compartir bolsa amniótica supone además elevar los riesgos de muerte durante el parto y durante el embarazo, ya que los cordones se pueden entralazar y llegar a provocar la asfixia de algún bebé durante el parto. Los gemelos siameses tienen riesgos añadidos a los que ya se mencionan como habituales en los gemelos idénticos. 

Cuestiones maternas relacionadas con el embarazo también pueden originar mayores riesgos de muerte fetal, como la hipertensión materna, que se agrava durante el embarazo de gemelos. 

Pérdidas y duelos multiplicados 

Parece inexplicable que el cuerpo pueda obrar de forma tan macabra con un mecanismo de selección natural por el que es capaz de sacrificar la vida de uno de los bebés del embarazo múltiple para garantizar la supervivencia de sus hermanos/as gemelo/as. Esto ocurre cuando existe una sobrecarga de la placenta que impediría el desarrollo correcto de los dos bebés. Es difícil aceptar nuestra naturaleza en este sentido.

Mientras algunas mujeres pueden perder un gemelo sin apenas percatarse de lo sucedido, otras se dan cuenta de ello porque han accedido a la ecografía desde el momento del conocimiento de la gestación. Recordemos que un 70% de los embarazos múltiples son artificiales y conocidos mucho antes que los naturales. Esto puede agravar el sentimiento de pérdida de los padres. 

La pérdida del gemelo puede ocurrir en cualquier momento del embarazo, y todas las madres le sienten con un gran dolor si ya conocían previamente que iban a ser madres de más de un bebé, independientemente de la edad gestacional o el peso del bebé perdido. 

El cuerpo puede deshacerse del bebé muerto de diferentes formas, o bien reabsorbiéndolo a través del útero o de la placenta, con una hemorragia inusual, o reteniendo al bebé hasta el momento del parto, con el consiguiente deterioro (feto papiráceo), lo cual hace más difícil el duelo a los padres, que deben mantener el embarazo hasta el final para que el bebé que queda sobreviva si aun no es viable. 

El mantenimiento del embarazo no está exento de posibles afectaciones para el bebé superviviente, como las secuelas neurológicas y otros problemas relacionados con el embarazo, por lo que a la madre se la somete a mayor control hasta el momento del parto, no sólo por el embarazo, sino por su delicada situación emocional.  

En el momento que los padres pierden un bebé gemelo, pierden además la ilusión de ser padres de gemelos o trillizos. Cuanto más tarde se produce la pérdida, mayor es la intensidad de la misma, se vive multiplicada y muchas veces deja el recuerdo vivo interminable de aquel niño muerto. Las familias que tienen un gemelo superviviente viven un nuevo duelo en cada uno de los cumpleaños y otros eventos especiales relacionados con el gemelo vivo. 

Las primeras veces de los gemelos que han sobrevivido recuerdan constantemente lo que pudo haber sido, la primera puesta al pecho, la llegada al hogar, el primer diente o la primera sonrisa. ¡Qué difícil para unos papás de gemelos con sólo un bebé! Pero ellos tuvieron gemelos y tienen el derecho a ser considerados como tal: papás de gemelos.

El duelo de los padres con sus hijos perdidos es la única oportunidad que tienen para cuidar realmente a su/s bebé/s y sentirse padres, comentaba Suu Steen, enfermera especialista en el acompañamiento a los padres en estas difíciles situaciones. Es especialmente duro para los padres que viven al mismo tiempo la muerte y el nacimiento, el duelo y el establecimiento del vínculo con el bebé vivo. 

La expresión y duración del duelo de los padres puede variar mucho dependiendo de su cultura y de sus creencias o ideologías. La adaptación psicológica ante la pérdida puede durar años y los padres necesitarán para siguientes maternidades mayor apoyo y seguimiento. En el caso de que los padres tengan más hijos, supervivientes o no del embarazo en curso, existen riesgos para el desarrollo de perturbaciones del vínculo madre - padre - hijo. Los padres necesitan recursos donde poder asirse en momentos duros, gente profesional que sepa escuchar, empatizar y sostener a la familia, y por supuesto grupos de apoyo mutuo. 

En Umamanita puedes encontrar información
sobre este doloroso proceso vital


Reacciones frente a la pérdida


El crecimiento de partos múltiples registrado desde hace décadas está motivado fundamentalmente por el aumento de las técnicas de reproducción asistida. A muchos de los papás de múltiples ya les ha costado mucho conseguir un embarazo. Ya han pasado por pérdidas anteriores, que pueden incentivar el dolor frente a una pérdida así. Existen formas muy variables de responder frente a un dolor de este tipo. 

El apego que los padres crean con sus bebés es cada día más precoz debido a los avances tecnológicos que permiten ver a los bebés muy pronto, verlos y escucharlos. También este hecho facilita el diagnóstico precoz del riesgo perinatal y neonatal, y obliga en muchas ocasiones a tomar decisiones cuando alguno de los bebés sigue con vida dentro de la madre y es necesario llevar el embarazo hasta el final, para salvar al hermano. 

La madre se siente madre desde el momento que se sabe embarazada. Los padres entienden el valor de la vida de sus hijos no por su edad o por su peso, sino porque son, por amor, porque los desean y les aman. Por lo tanto reconocer su maternidad gemelar es un derecho, así como nombrar al bebé por su nombre. 

Los especialistas en acompañamiento al duelo perinatal hablan de la importancia de crear memorias, de tal forma que los padres y hermanos puedan mantener un recuerdo de su bebé y hermano. Un mechón de pelo, una huella de la mano o del pie, una ecografía, una fotografía, los brazaletes que llevaron al nacer, la mantita que los cubrió o la ropita que llevaron puesta. 

Como cualquier otro duelo merece ser reconocido y que los padres se sientan autorizados para vivirlo, incluso en la ambivalencia del nacimiento del hermano. Es normal que la madre se sienta extraña y a veces tenga sentimientos de ira y de rabia con el bebé que permanece. Los profesionales también informan a los padres sobre la posibilidad de hacer un funeral al bebé o una ceremonia de despedida. Así mismo existen grupos de apoyo especiales y documentación de apoyo para que los padres puedan consultar y sentirse mejor. 

Las reacciones siempre suelen necesitar de apoyo psicológico, ya que los padres pueden sufrir depresiones y ansiedad por mucho tiempo, y si alguno de los bebes ha sobrevivido, la presencia del hermano puede ocasionar dificultades de vinculación. El cuidado en la atención debe continuar en otros embarazos, donde se recomienda ser llevado por un equipo diferente 

Se ha hablado mucho del impacto que tiene para los padres ver, tocar o sentir a su bebé antes de despedirse de él. Es una decisión que debe ofrecerse a los padres para considerarlo por lo menos en una ocasión. Algunos padres querrán ver a su bebé gemelo, otros no. Existen varios estudios al respecto del beneficio o desventaja de esta práctica. 

Los padres se sienten extraños, porque desearían poder llorar a su bebé muerto, pero no tienen ocasión porque tienen que cuidar de otro bebé que les necesita. Pueden mostrar sentimientos de ira y de rabia y abandonar el cuidado del bebé, impidiendo una buena vinculación. Otros padres sienten la necesidad de suplantar cuanto antes la pérdida, con la posible carga extra de hacerlo de forma prematura para sentirse mejor. 

Al mismo tiempo nadie les entiende. Es muy difícil saber qué decir cuando ocurre esto a los padres. Decir algo puede no ser lo más acertado, tal es el caso de los que comentan intentando aliviar a los padres, que aun les queda un bebé, pero casi no nombran a su hermano, como si no existiera. Muchas veces ciertos comentarios pueden ser desafortunados en esos momentos, y es mejor callar y escuchar, estar ahí para apoyar a los padres desde el silencio. El lenguaje es algo que siempre hay que cuidar.

El nacimiento y la muerte son dos de los procesos más importantes de la vida, y vivirlos juntos es una situación nada familiar. Los cuidados de los profesionales deben ir encaminados por un lado a posibilitar el vínculo y el duelo de la familias.

¿Qué pasa con los hermanos supervivientes? Se cree que también los gemelos supervivientes pueden tener algún recuerdo de su hermano gemelos, pero hay se sabe bien poco sobre esta cuestión.

19 de septiembre de 2012

Una Mirada al Bullying (acoso escolar)

"Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo. De hecho, es lo único que lo ha logrado.”  Margaret Mead
 
El problema del acoso escolar o más conocido por su significado en inglés “bullying” ha aumentado en los últimos años de manera vertiginosa en diferentes partes del mundo, llevando a muchos escolares a vivir situaciones desesperantes que sobrepasan su capacidad de afrontamiento y en casos extremos, los han llevado hasta el suicidio. En el Perú cerca de 50% de escolares de colegios públicos y privados han sido víctimas de “bullying” según un estudio de especialistas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Esta situación ha hecho que las escuelas, familias y sociedad civil empiecen a tomar un rol más activo y comiencen a desarrollar nuevas estrategias que puedan ser implementadas de manera eficaz en los diferentes contexto donde se desenvuelven los estudiantes.

¿Qué es el “bullying”?
El “bullying” es una forma física y emocional de abuso e intimidación hacia otra persona, la cual ocurre sistemáticamente, de manera reiterada y sin razón aparente por parte de uno más estudiantes por un largo periodo de tiempo. Los expertos señalan que para identificarlo, existen características claramente definidas y entre las cuales se destacan:
  1. Deliberación: La intención es herir a alguien.
  2. Repetición: Se suele atacar a la misma víctima de manera reiterativa en el tiempo.
  3. Desequilibrio de poder: Se escoge a una victima que se percibe como vulnerable. El acosador suele tener mayor “poder” creando el desequilibro.La persona o personas que ejercen el bullying lo hacen con la intención de imponer su poder sobre el otro, a través de chismes, amenazas constantes, ataques verbales, agresiones físicas y hoy en día se suma a esto, el uso del internet como medio de intimidación en forma anónima a través de las redes sociales.
Las consecuencias son tanto para la víctima como para el agresor. En el caso de la víctima ésta empieza a experimentar una serie de trastornos emocionales como la ansiedad, cambios de estados de ánimo, problemas psicosomáticos, pérdida de interés a la escuela, depresión, miedos y en casos extremos el suicidio.  Por otro lado, el agresor, puede verse involucrado en diferentes tipos conductas delictivas o presentar dificultades para la convivencia, puesto que no ha aprendido formas adecuadas para relacionarse con su entorno.

¿Quiénes participan?
En el bullying podemos apreciar que existen tres participantes principales:
El agresor: Estos suelen ser mas fuertes físicamente, impulsivos y dominantes y con poca capacidad empática. Pueden acosar de manera intelectual, organizando y manipulando a otras personas para que cumplan sus órdenes o manifestando un comportamiento antisocial intimidando de manera directa a su víctima.
La victima: Tienden a compartir similares características ente las que destacan: timidez, baja confianza en sí misma, ansiedad, aislamiento social, dificultad para relacionarse, por ende, pocos amigos, sumisión, en algunos casos baja estatura, menor fuerza o dificultades en la coordinación y excesiva dependencia de los adultos.
Espectadores: Los espectadores forman parte del problema al mantener el abuso a través de la indiferencia, las risas o hacer comentarios que estimulan al agresor. La mayoría de espectadores, aceptan pasivamente la intimidación, por un lado, proporcionando al agresor el público que desea y aceptando de manera silenciosa su conducta, por otro lado, empezando a tornarse insensibles ante las agresiones cotidianas y no hacer nada ante las situaciones de injusticia.

¿Qué hacer?
Saber cómo y cuándo intervenir requiere de estrategias eficaces y prácticas que parten del respeto mutuo y de la enseñanza de habilidades cognitivas, sociales y emocionales para hacer frente a los problemas. Aquí algunos consejos desde la Disciplina Positiva:
En la familia:
  • Establecer lazos de comunicación respetuosa. Una buena manera es implementando las reuniones familiares donde cada miembro tenga la oportunidad de ser recocido como importante y pueda expresar sus necesidades.
  • Entender la importancia de establecer límites con amabilidad y firmeza.
  • Comprender cómo nuestras acciones afectan de manera directa el 
comportamiento de los  hijos y cómo constantemente se estamos modelando conductas.
  • Enseñar a los hijos habilidades inter e intrapersonales para afrontar problemas, situaciones incómodas y presión de grupo.
  • Darles a nuestros hijos la oportunidad para que puedan sentirse capaces y usar ese poder de manera constructiva y con un propósito.
  • Crear un ambiente donde se respire el respeto mutuo y se enseñen nuevas formas de comportarse en la familia. Este respeto no sólo es entre pares sino también entre y con todas las personas involucradas.
  • Dar un paso hacia atrás y observar más allá de la conducta, ver la creencia que la subyace el comportamiento y entender las diferentes caras de la intimidación.
En la Escuela:
Ya que el bullying se presenta en la mayoría de los casos en el ámbito del salón de clases, el docente se convierte en el agente de cambio por excelencia, el cual tiene la tarea de prevenir, atender y detener las situaciones de acoso escolar. Por lo tanto, desde el salón de clase puede:
  • Favorecer un clima escolar favorable y respetuoso. Esto es entre adultos, niños y jóvenes, donde se implemente una cultura de confianza y justicia social.
  • Implementar las reuniones de clase, donde se enseñen habilidades para la sana convivencia, el respeto de los derechos (propios y ajenos) y la solución conjunta de problemas.
  • Fomentar la cooperación. Un clima de cooperación versus uno de competencia asegura un mejor trato entre los pares.
  • Generar la conexión emocional antes que la corrección: La disciplina positiva aplicada a las escuelas ha demostrado que los estudiantes que tienen un sentido de conexión y pertenencia con escuela y son tratados con mayor respeto por sus maestros y se sienten que éstos se preocupan verdaderamente por ellos, son menos propensos a este tipo de conductas.
  • Fomentar la igualdad social, es decir, un ambiente escolar donde todos merecemos el mismo  trato.
  • Propiciar espacios donde se enseñe el sentido de comunidad versus el interés individual. Esto se logra a través del aprendizaje cooperativo, donde todos trabajan por una tarea común.
  • Implementar programas preventivo anti-bullying.
  • Trabajar de manera conjunta familia y escuela.
Por último, es importante tener en cuenta que todo de tipo de intervención es más eficaz  cuando los adultos comprendemos la magnitud del problema y hacemos incapié en que la clave está en el respeto mutuo. Es decir, nosotros no podemos pedir a los niños que cambien, que sean más respetuosos si es que nosotros no lo somos con ellos. Debemos ser conscientes del papel importante que tenemos en la vida de nuestros niños como modelos de conductas. Tratémoslos con respeto y ellos se lo devolverán al mundo.
“Se el cambio que quieres ver en el mundo” Mahatma Gandhi
Gina Graham
Certified Positive Discipline Parenting & Classroom Educator
Fuente: http://crianzapositiva.org/

17 de septiembre de 2012

La carga de la maternidad


Así se llama este dibujo de Charlotte Hamilton que me encontré en Flickr y que quería compartir con vosotros pues me parece que con una imagen describe muy bien la maternidad. Espero que os guste :) Buena semana para todos :)


15 de septiembre de 2012

Bebes en brazos, bebés felices


Creo que alguna vez he contado que hace años tuve un accidente de coche donde había un peque sin silla que iba sentado en el regazo de su madre. Gracias a Dios, su madre sacó una fuerza sobrehumana para agarrarle y no pasó nada pero desde entonces me he convertido en una fanática del uso de la silla del coche para los peques. Ni que sea un momentito, ni que lloren, ni que sea un amigo que la mami se olvidó la silla...en mi coche todos los peques llevan silla o no van en mi coche. Mucha gente me trata de exagerada pero quizás tras leer la entrada de hoy, comprenderán mejor mi preocupación. Desde el blog Re-tensión infantil, os traemos hoy una entrada sobre el peligro que supone el llevar a los peques en brazos en el coche...aunque sea un segundo. Por cierto, que si no conocéis el blog de Re-tensión infantil, os lo recomiendo encarecidamente!




Los bebés nacen diseñados para estar en brazos:  los brazos de su madre, de su padre,  los brazos cuidadosos y amorosos de un adulto, son sin duda, el entorno natural del bebé. 

Bien sostenido la postura es perfecta:  el calor del adulto regula la temperatura de su cuerpo;  el ritmo respiratorio de quien lo sostiene ayuda al bebé a regular el suyo propio.  En definitiva, arroparle en nuestros brazos permite que todos los sistemas vitales del pequeño reciban las señales que esperan recibir. 

En palabras del profesor Nils Bergman, "El hábitat natural del bebé es el cuerpo de su madre". 

El bebé espera ser sostenido, ser llevado en brazos no un rato ni dos, sino todo el tiempo. Y no lo hace porque sea el más listo del barrio, ni porque se haya "malacostrumbrado", ni porque nos esté "tomando la medida". Lo hace porque es lo que está escrito en su herencia ancestral: la supervivencia está ligada al contacto constante con su madre. 

Numerosos estudios hoy día nos muestran la importancia de ese comportamiento, sin dejar ningún resquicio a la duda:

Los bebés prematuros alcanzan mejor desarrollo cuanto más tiempo pasan en brazos de sus padres (Método Madre Canguro);  el contacto piel con piel, nada más nacer, repercute en un mejor establecimiento de la lactancia materna;  los bebés que pasan la mayor parte del día llevados a "upa" tienden a llorar menos y a hacer tomas de pecho más frecuentes... y así todo un largo etcétera. No existe cochecito o cunita en el mundo capaz de acercarse ni remotamente a lo que para un bebé, para cualquier bebé, supone ser llevado, o porteado,  por sus padres.


Sin embargo, por duro que pueda parecer, solo hay una situación en la que sostenerle en brazos es, de todas, la peor opción para nuestro hijo:  cuando nos subimos al coche y ponemos el motor en marcha.  Desde el mismo momento en el que nuestro vehículo comienza la marcha, este precioso niño deja de ser "nuestro bebé" para convertirse en un proyectil susceptible de lesionar y ser lesionado. 


Por encima de los 5 km/h, ni el amor de una madre, ni los brazos fornidos y firmes de un padre, podrán sujetar al pequeño. No lo harán.  El niño siempre saldrá perdiendo:


a.-  Sostener a un bebé sin llevar cinturón de seguridad desencadenará lo siguiente:



b.-  Sostener al niño llevando sólo el adulto el cinturón de seguridad ocasionará esto otro:


c.-  Sostener al niño llevando niño y adulto el cinturón de seguridad sobre ambos, podrá suponer esto otro:


d.-  Incluso tratar de sujetar al bebé usando un sistema tipo mochila, estando el adulto asegurado por el cinturón de seguridad del coche, igualmente resultará en:



 Las prioridades dentro de un coche no son las mismas que fuera de él, 
y confundirlas nos llevará seguro a un fatal desenlace.


Recordad que el interior de un coche está repleto de elementos rígidos contra los que golpear.  Cualquiera de ellos puede acabar con la vida de lo que más queréis en apenas un instante. 

Por favor:  nunca y bajo ningún concepto, llevéis al niño sobre vuestro regazo dentro del coche.   

5 km/h es toda la velocidad que necesita alcanzar un coche para que, esos brazos que hoy le sujetan amorosos y seguros, no vuelvan a sostenerlo mas.
 

13 de septiembre de 2012

Una madre da a luz a sus mellizos en países distintos


Los mellizos Dylan y Hannah crecerán juntos y compartirán un vínculo especial y la misma fecha de cumpleaños. Pero hay una cosa que no compartirán y es la nacionalidad. Porque mientras que Dylan es inglés, su hermana es en realidad escocesa, ya que nació al otro lado de la frontera después de su madre se pusiera de parto de forma prematura.

La madre, Donna Keenan, de 28 años, comenzó a tener contracciones en su casa, en Northumberland, y dio a luz a Dylan en el salón de la casa de sus abuelos.
Pero debido a la prematuridad del parto tuvo que ser trasladada al hospital, en el lado escocés de la frontera. Hannah nació una hora y cuarenta minutos después de que su hermano, pero en un país diferente.

Donna se puso de parto mientras veían el fútbol en casa y lo único que los servicios de emergencias pudieron hacer fue atender el parto del primero niño en medio del salón, para después trasladar a la madre en ambulancia al hospital, donde nació Hannah dos horas después.

Donna estaba sorprendida con la rapidez con la que había transcurrido todo, ya que el parto de su primera hija, de dos años y medio, se había prolongado durante treinta horas.

11 de septiembre de 2012

¿Quién se pone la medalla? Autoregulación y autoestima.


Las experiencias durante la primera infancia conforman, eso lo sabemos todos ya, la estructura, el eje sobre el que se sustentan todos aquellos aspectos de la persona adulta.
Sabemos que los mensajes, los estilos, los vínculos.. lo que no es dado y sobre todo lo que no nos es dado, marcan de alguna manera lo que somos hoy. No tanto porque una infancia complicada determine una vida desgraciada (cosa que no creo), sino porque ese eje con el que contamos es el punto de partida a la hora de arrojar cierta comprensión sobre nosotros mismos, reconocer y apreciar nuestros recursos y reconocer y dejarnos acompañar por nuestras carencias.

Independientemente de los abrazos, el contacto, las palabras de amor y las buenas formas, existe un discurso de fondo fundamental pero no siempre visible, que a mi entender es uno de los mensajes más potentes que se le puede dar a un niño en los primeros años.

Ese discurso no se habla con palabras, sino más bien con actitudes y acciones (o la ausencia de ellas) concretas, pero su mensaje es contundente y duradero: “Eres dueño de tu cuerpo” “Cada cosa tiene su momento y sólo uno sabe cuando ese momento ha llegado” “Cada ser humano es diferente, tú eres único y nosotros reconocemos esa unicidad y te valoramos tal cual eres” “Tu vas a ser el responsable de los aciertos y errores de tu vida” “Conéctate con la persona que eres realmente, no hagas las cosas por complacer a otros pero tampoco vivas ajeno al mundo” y así un largo etcétera.
Estos mensajes se traducen, de forma más concreta, en el hecho de proporcionar a nuestros hijos motivación para el logro, para la toma de decisiones, una sana autoestima, un autoconcepto coherente con la realidad y una estructura abierta al aprendizaje. Y son mensajes que calan en lo más hondo porque no son parte de un entrenamiento, ni de un manual, ni de un método… sino más bien porque son mensajes particulares para cada niño, mensajes de amor, valoración y respeto por sus procesos fundamentales.

Mensajes que de alguna manera reconocen la grandeza del ser humano y su potencial, que contribuyen a la expresión de ese potencial no tratando de encasillarlo, etiquetarlo o llevarlo por los cauces “normalizados” aún a costa de perder su brillo en el camino sino más bien observando, rescatando, señalando, mostrando y guiando al niño la mejor manera de ser él mismo en el mundo que le ha tocado vivir. Permitiéndole ser el dueño de sí mismo, que no es poco.
Es el triunfo de la originalidad de cada individuo frente a la uniformidad reglada, en una sociedad en la que cada vez más valoramos las personas autónomas, flexibles, con iniciativa y personalidad.. pero en la que de forma incomprensible seguimos educando por y para la más absoluta negación de la creatividad, la subjetividad, el sentimiento, la autenticidad o las capacidades individuales.

Así, desde los distintos sistemas: médico, educativo y familiar todavía se valora y estimula a los niños, desde que nacen, para “hacer lo que hacen todos” y “estar en la media” . Esto implica tonterías como dormir del tirón a los seis meses (y si no, hay que aplicar un método preventivo del insomnio¿?), retirar el pecho antes del año, el chupete antes de los dos, el pañal a los dos en punto, dejar el plato limpio con tres y un sinfín de normas que se han convertido en “modas” (y en algunos casos en imposiciones) y que tácitamente familias y familias adoptan como si fueran el abc de la educación conveniente.
En el colegio observamos cómo los niños valorados son aquellos que no se mueven, que no hablan, que no se salen de la linea cuando colorean y que hacen todo a su tiempo y según los patrones establecidos. Si tocan matemáticas pero lo que al niño le apasiona es la lectura, a nadie le importa: porque tocan matemáticas. Al final, es más importante seguir la norma que aprovechar las ventanas que se abren todos los días en los intereses del niño y que, de hecho, le predisponen a llevar a cabo aprendizajes mucho más eficaces, creativos, amplios y duraderos que los impuestos.

No me entiendan mal, no pretendo abanderar ninguna revolución anti-sistema, no es ese mi espiritu. Y no digo tampoco que lo deseable, en nuestra sociedad, no sea que nuestros hijos tengan capacidad para respetar las normas, que en algún momento dejen de usar pañal, tengan autocontrol emocional, se alimenten bien y duerman como reyes. Esto lo deseamos todos porque sabemos que un buen ajuste personal y social son garantía de, al menos, cierto equilibrio en la vida.

A lo que me refiero es que todos estos logros, avances, maduraciones, controles…. No son, ni deberían ser nunca, una victoria paterna, sino más bien conquistas particulares de los propios niños, puesto que sus ritmos les pertenecen, sus cuerpos les pertenecen y sus capacidades (y ausencia de ellas) les pertenecen.

¿Nunca han escuchado estas frases?: “Le he quitado el pañal a mi hijo” “Yo le quité la siesta al año y medio” “ Le he metido ya los sólidos” “Creo que voy a destetar” “Le hemos puesto a dormir ya en su habitación” “Vamos a quitarle el chupete en vacaciones” etc.
¿Se dan cuenta de que todas, todas ellas, atribuyen la planificación, el control y el triunfo de esas maduraciones a los padres? ¿Qué son discursos unilaterales, siempre en primera persona? ¿Se dan cuenta de que el niño no tiene opción, en ningún caso, a decidir (voluntariamente o fisiológicamente) si está o está preparado para dar esos saltos, para pasar de una etapa a otra? Ojo, que hablamos de pocas semanas, quizá algunos meses, de margen de espera para que un niño “haga” lo que se supone que tiene que hacer por sí mismo en vez de hacerlo “obligado” o, en el mejor de los casos “dejándose llevar” por la voluntad de sus progenitores.

Vale, al final todos (o casi todos) llegan a las mismas cosas pero.. ¿se han parado a pensar en el discurso que acompaña a unos casos y a otros? En todos aquellos casos en los que fueron los padres los que “decidieron” por el niño de forma unilateral, el mensaje es el siguiente “Yo decido por ti, esto es cosa mía”.
En aquellos casos en los que se permite al niño la autogestión de sus procesos madurativos, el mensaje es “Tu nos avisas –de forma implícita o explícita- cuando llegue el momento y nosotros te ayudaremos a crecer y a conseguir tus objetivos”.

Y tratándose como se trata de aspectos tan sumamente fundamentales para la formación psiquica del individuo como son la alimentación, el sueño, el control de esfínteres y el aprendizaje (desde aprender a leer hasta aprender a nadar)… ¿Quién cree que es indiferente el mensaje o las formas? ¿Quién cree que no importa quién haya conseguido las cosas, quién se ponga la medalla? ¿Quién cree que no influye el sentirse valorado y respetado en los tiempos personales, en los gustos personales, en las necesidades personales, en las dificultades personales?


Violeta Alcocer.
http://atraviesaelespejo.blogspot.nl
Oleo sobre tela: Valeria Ulman.

9 de septiembre de 2012

Múltiples famosos: Roger Federer


Roger Federer, el jugador de tenis que más nos gusta después de Rafa Nadal, es el orgulloso padre de dos niñas mellizas, Myla Rose y Charlene Riva, que nacieron en julio de 2009. La madre de las criaturas, Mirka Vavrinec, también es jugadora de tenis.

Las niñas son unas fervientes fans de su padre, al que animan sin recato en cada competición.



Y papi también parece ser un ferviente fans de sus peques :-D




7 de septiembre de 2012

¿Por qué se debe jugar con los bebés boca abajo?


Colocar al niño boca abajo para jugar es una recomendación frecuente del pediatra en las primeras consultas del “Control del niño sano”. Aunque se haga hincapié en este consejo, a muchos padres les parece que no es una actividad necesaria e importante. Tampoco conocen la influencia que tiene en el desarrollo posterior del niño.

Jugar libremente boca abajo y en otras posiciones favorece la aparición de patrones motores como el volteo, el arrastre o el gateo. A los niños se les coloca con frecuencia boca arriba, sentado, pero, ¿por qué pasan ahora menos tiempo boca abajo?

Existen muchos dispositivos en el mercado que favorecen el juego sentado y tumbado boca arriba (hamacas, sillas, mantas con arcos de juego) o una verticalización precoz, como los famosos “taca-taca” o saltadores. Son entornos que no permiten realizar movimientos libremente o un sostén más activo en posición vertical. Los pediatras y otros profesionales que trabajamos con los niños no los recomendamos, pero si se utilizan, deben usarse durante un tiempo razonable, bajo vigilancia de los padres y siempre combinándolos con un juego libre en posición horizontal, sobre todo boca abajo.

La recomendación de colocar a los niños boca arriba para dormir ha reducido considerablemente la incidencia del “Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante”, pero también ha limitado el tiempo que el niño pasa en otras posiciones. De ahí que debamos contrarrestarlo en otros momentos de la rutina diaria del niño.

Algunos niños lloran, se muestran incómodos cuando les colocamos en esta posición y los padres desisten por miedo. Piensan que no lo hacen bien o que es fatigoso para el niño.

Pero, ¿qué actividades podemos realizar en esta posición que resulten atrayentes para el bebé? ¿Qué hacer si el bebé llora o se enfada en cuanto le colocamos boca abajo?

A la hora de decidir qué actividades vamos a realizar, debemos diferenciar varias etapas correspondientes a la edad de desarrollo del niño:

Desde el nacimiento hasta los 3 meses: Durante esta etapa observaremos que, cuando colocamos al bebé boca abajo, los codos están retrasados con respecto a los hombros. Para ayudar a que el bebé levante la cabeza, debemos situar sus codos a la altura de los hombros y, a continuación, presionar levemente con nuestra mano en la pelvis del bebé hacia el suelo. De esta forma ayudamos a quitar peso de la parte superior del cuerpo.

Si aún así no levanta la cabeza, podemos colocar una toalla enrollada debajo de su pecho o situarlo atravesado sobre nuestras piernas estiradas, dejando las manitas en contacto con el suelo. Le enseñaremos objetos atrayentes como sonajeros, espejos, imágenes con contraste en blanco y negro y, por supuesto, el rostro y la voz de los propios padres. Al final de esta etapa el niño debe poder levantar la cabeza, apoyándose en los antebrazos. Hay que tener en cuenta que el tiempo de permanencia en esta posición en los primeros días es tan sólo de unos segundos; luego va aumentando de forma progresiva. Es necesario practicarlo varias veces al día.

Desde los 3 hasta los 6 meses: En esta etapa los músculos del cuello, los de la espalda y los abdominales se hacen cada vez más fuertes y permiten al bebé pasar del apoyo sobre los antebrazos al apoyo sobre las manos, con los codos extendidos. Al principio debemos presentarle los objetos en el suelo, pero más alejados, para que intente alcanzarlos estirando sus brazos. A medida que el niño vaya adquiriendo más control y el enderezamiento sea mejor, le ofreceremos los objetos en el aire, para que intente alcanzarlos levantando un brazo y llevando todo su peso sobre la mano contraria. Este tipo de alcance prepara al bebé para darse la vuelta.

Desde los 6 meses a los 9 meses: A partir de este momento ya no tenemos que colocar al bebé boca abajo para que juegue. Como puede voltearse por sí mismo, el bebé alcanzará esta posición cuando desee. Es importante saber que es precisamente al final de este período, cuando el niño adopta la posición de cuadripedia precursora del gateo. Si el niño es competente boca abajo, en esta etapa, suele jugar durante mucho tiempo en esta posición.

Fuente: Boletín FAMIPED