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8 de enero de 2013

Los riesgos en el embarazo múltiple (y II)


Hoy vamos a contemplar el segundo conceptos para la detección de riesgo de parto prematuro: la hipertonía uterina leve.

Hipertonía uterina leve

Se percibe como una sensación de peso, de tensión fuerte en la parte inferior del abdomen que puede llegar a ser molesta. En ocasiones, sientes como si fueras a tener la regla e, incluso, obliga a andar sujetando la tripa y algo encogida. En general cede al descansar. Al tocar la tripa no está tan dura, pero en cambio, dura por más tiempo, 10 minutos, 15 minutos, incluso horas, y, en general, cede al descansar.

¿Por qué aparece?

Se podría decir que porque el útero “se queja”, ya sea de un exceso físico o psíquico. Se suele percibir al final del día, tras una jornada dura, ó por ciertas actividades: andar, sobre todo deprisa, nadar, viajar...

Como en el caso de las contracciones, no se puede delimitar el nivel de actividad que produce la hipertonía. Hay mujeres que andan 2 ó 3 horas diarias y su útero permanece relajado, y otras, en cambio, van simplemente a comprar el periódico y notan la tripa tensa y pesada. También se puede observar que la sensibilidad del útero es variable de un día a otro. Hay días en los que tienes un ritmo frenético y no notas ninguna pesadez, y otros en los que, al mínimo movimiento, el útero “protesta”.

¿Qué hago cuando note la hipertonía?

Lo primero NO te ALARMES. Simplemente para y trata de descansar un rato (es preferible tumbada del lado izquierdo).

La sensación de pesadez, de tensión, desaparecerá, generalmente, en poco tiempo.

Al llegar a casa ese día, procura irte pronto a la cama (nada de hacer la cena perfecta, de seguir trabajando en casa...), concéntrate en descansar, eN cuidarte y en que te cuiden. Tu útero se relajará y podrás reanudar tu actividad normalmente al día siguiente.

Sin embargo, analiza tu ritmo de vida y, si es necesario, ¡frena!. Si la hipertonía se repite habitualmente y por largo tiempo, pueden aparecer las contracciones excesivas y necesitar reposo más o menos estricto el resto del embarazo.

18 de diciembre de 2012

Los riesgos en el embarazo múltiple (I)

Una de las causas que llevan a definir un embarazo múltiple, ya sea de dos o más fetos, como un “embarazo de riesgo” es la posibilidad de tener un parto prematuro. Esto significa un nacimiento adelantado de los niños que, no sólo tienen un peso menor, y en ocasiones límite, sino que nacen con una inmadurez en su desarrollo. Esto dificulta su evolución a corto y medio plazo, aumentando el riesgo de complicaciones. Por ello es IMPRESCINDIBLE que la embarazada de dos o más fetos, sepa perfectamente cuales son los síntomas que pueden significar una amenaza de parto
prematuro. Así podrá avisar a su ginecólogo inmediatamente y éste comenzará el tratamiento adecuado lo antes posible. Por ello, recomendamos a TODA mujer con un embarazo múltiple, que busque una información detallada sobre las sensaciones que puede tener en su tripa durante todo el embarazo, lo antes posible.

Hoy vamos a contemplar uno de los dos conceptos más importantes para la detección de riesgo de parto prematuro: contracciones en el embarazo (el otro, la hipertonía uterina leve, lo veremos otro día).

Contracciones en el embarazo

Lo primero que debemos saber es que TODA mujer embarazada tiene contracciones a lo largo de su embarazo.

Las contracciones se producen en el embarazo porque en el útero, al crecer de tamaño, hay un aumento de fibras musculares además de una, cada vez mayor, distensión de las mismas. Para que estas fibras estén listas para trabajar eficazmente el día del parto tiene que “entrenar”; aunque el nacimiento de los niños vaya a ser por cesárea, el útero “no se entera” y se prepara para un parto vaginal. Este entrenamiento se realiza mediante contracciones, producidas a lo largo de todo el embarazo, por el influjo hormonal de los estrógenos. De modo que, podemos decir que las contracciones en el embarazo no sólo son normales, sino que son NECESARIAS y TODA embarazada las tiene.

Pero en los embarazos múltiples existe un factor añadido. La mayor dimensión de las fibras musculares del útero por su mayor contenido (niños, líquido amniótico, placentas, etc.) provocan una reacción exagerada, especialmente en el último trimestre, produciendo un número excesivo de contracciones que pueden ocasionar el parto prematuro.

El secreto radica en saber qué es una contracción y cuantas son normales. Así la embarazada no se preocupará aunque note alguna contracción a lo largo del día, pero tendrá la información suficiente para avisar A TIEMPO a su médico en el caso de que su número sea excesivo.

¿Qué es una contracción?

Se dice que una mujer tiene una contracción cuando se tiene la tripa dura durante unos segundos.
  • Tripa dura: Al presionar el abdomen, lo encuentras francamente duro, no puedes hundir los dedos. Es evidente que hay que tocar la parte del abdomen dónde está el útero en cada momento del embarazo. El fondo uterino llega a la altura del ombligo, aproximadamente hacia el cuarto mes en un embarazo gemelar y a los tres y medio en un triple. Si a partir de ese momento, presionas entre el ombligo y el vello del pubis, estarás tocando, a través de la piel y la pared abdominal, SÓLO útero. Si tocas más arriba, y estás de pocos meses, te podrías confundir, ya que estarás tocando el intestino y, por tanto, lo encontrarás siempre blando.
  • Toda la tripa dura: Si notas sólo una parte de la tripa dura, como una pelota, puede ser uno de los niños, no una contracción. Presiona ligeramente pero SIN miedo. El niño se moverá y el bulto desaparecerá.
  • Duran segundos: En el embarazo es raro que sean más largas de 30-40 segundos, aunque si alguna dura más no te inquietes.
  • Son irregulares: Puedes tener 2 ó 3 seguidas y luego no sentir ninguna en horas.
  • La gran mayoría de las contracciones en el embarazo no duelen. Si antes de terminar la semana 37 de gestación notas contracciones con RITMO aunque no duelan, puede significar una amenaza de parto prematuro.
  • En definitiva, cuando notes “algo” en la tripa (tensión, presión etc.) y quieras saber si es una contracción, aprieta ligeramente dos o tres dedos por encima del vello del pubis. Si está duro será efectivamente una contracción. Si puedes hundir los dedos, será cualquier otra cosa, pero no una contracción.

¿Cuándo aparecen las contracciones del embarazo?

Las contracciones aparecen durante TODO el embarazo, recuerda que el útero es un músculo que se mueve incluso fuera de la gestación, por ejemplo en la regla.

Los 2 ó 3 primeros meses pueden pasarte desapercibidas (son escasas, cortas y muy suaves), pero a medida que el útero crece, las podrás percibir claramente. Si ya has tenido otro niño, puedes sentir las contracciones antes y con más nitidez.

¿Cuántas son normales?

Los seis primeros meses, especialmente a partir del tercero, es normal notar hasta 8 contracciones por día.

En el último trimestre, puedes sentir 12-14 contracciones diarias aproximadamente, y algo más si ya tienes otro niño.

Por supuesto, no debes obsesionarte con el número de contracciones que notas al cabo del día ni estar tocándote la tripa continuamente. Calcula su número y su duración sólo en el caso de que su frecuencia te llame la atención.

¿Qué puede producir un exceso de contracciones?

Se admite que hay tres causas diferentes que pueden producir un mayor número de contracciones:
  1. Estímulos físicos: Hoy en día, la denominada “vida normal” conlleva una actividad física considerable en la mayoría de las mujeres. Trabajo, compra, casa, todo ello con prisa y agobio. Si además de todo ya se tiene otro niño en casa, la actividad diaria de una mujer puede ser incalculable.
    No hay una regla ni límite fijo para determinar la actividad que puede realizar la mujer embarazada de múltiples. Hay embarazadas que tienen una actividad física intensa y su útero no reacciona con un exceso de contracciones y otras, en cambio, ante un mínimo esfuerzo, desencadenan una mayor actividad uterina. Pero, salvo raras excepciones, en estos embarazos se recomienda a la mujer que, especialmente a partir del 4º-5º mes de gestación, baje el ritmo de vida como precaución, y en ocasiones, algunas semanas antes en el caso de los de trillizos. Si tienes muchas contracciones, debido a la actividad física que estás realizando o has realizado en las horas anteriores, procura ir a casa o por lo menos descansar, a ser posible, tumbada del lado izquierdo.
    En pocas horas tu útero se relajará y las contracciones desaparecerán. Y aprende lo que TU útero “no te deja hacer” para no volver a repetir ese ritmo de actividad.
    A veces es preferible “bajar algo el ritmo” y poder seguir con tu actividad habitual por más tiempo, a querer hacerlo todo y terminar en reposo en la cama.
  2. Estímulos psíquicos: el estrés, el exceso de preocupaciones en el trabajo, una discusión con tu pareja, un familiar enfermo o un problema puntual, pueden desencadenar tantas o más contracciones que los estímulos físicos.
    En ocasiones, si el problema es alguna preocupación leve, puede ser suficiente con distraerte leyendo algo ameno, viendo un rato la televisión, charlando, etc. Pero si la causa es importante y seria, esta solución puede ser claramente insuficiente.
  3. Otros estímulos: Infecciones urinarias, vaginales y otras patologías pueden, así mismo, producir un exceso de contracciones.
Debes avisar al ginecólogo o ir a un servicio de urgencia:
  • Si a lo largo de tu gestación antes de llegar a la 36 semana notas contracciones con RITMO aunque no duelan. Puede significar una amenaza de parto prematuro.
  • Si tienes más de 15 contracciones al día, claras y largas (más de 40-50 segundos), aunque sean sin ritmo, pero que no desaparecen con el descanso.
  • Si con un mínimo esfuerzo (peinarte, andar poco, ducharte...) tienes contracciones repetidas.
El ginecólogo será quien valorará la actividad uterina que presentas y, en último caso, la necesidad de medicarte.

18 de abril de 2012

Colestasis

Colestasis intrahepática http://criandomultiples.blogspot.com

La colestasis es una enfermedad que sucede a partir de la segunda mitad del embarazo y más frecuentemente en el tercer trimestre. Se caracteriza por la aparición de comezón y prurito, sin alteraciones en la piel, inicialmente en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, pero que se extiende al resto del cuerpo y que se acentúa al llegar la noche. La orina se oscurece, las heces se aclaran y puede aparecer ictericia. Todos estos síntomas desaparecen pocas horas después del parto.

La colestasis se produce porque las hormonas propias del embarazo pueden enlentecer el flujo de bilis y hacer que pase al flujo sanguíneo. Dado que en los embarazos múltiples las hormonas están aún más disparadas, las posibilidades de sufrir colestasis en el embarazo son mayores en los casos de embarazos múltiples. También en los casos en los que el embarazo se haya producido a través de técnicas reproducción asistida.

La recurrencia en posteriores embarazos es del 70%.

La madre es tratada con antihistamínicos y corticoesteroides para aliviar el picor.

La colestasis puede producir un nacimiento prematuro del bebé, sufrimiento fetal, meconio en el líquido fetal o incluso la muerte del feto, por lo que es una enfermedad a tener en cuenta que no debe desdeñarse como algo propio del embarazo. En muchas ocasiones, las embarazadas que padecen colestasis son ingresadas de forma preventiva para vigilar al feto y que no haya complicaciones. En algunos casos, se induce el parto de forma prematura, si bien se intenta postergar al menos hasta la semana 37, si la colestasis es leve.

La administración de anticonceptivos con estrógenos en mujeres que han tenido colestasis puede producir ictericia, por lo que su empleo no es aconsejable en estas pacientes.

7 de marzo de 2012

Consejos para evitar el parto prematuro


*** El estrés ***
Ésta es la causa principal que origina el parto prematuro. Se ha demostrado que el estrés activa un mecanismo hormonal (el eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal), que da lugar a las contracciones y a la relajación del cuello del útero, de una manera muy parecida a lo que ocurre antes del parto. El organismo se enfrenta al cansancio físico, a la angustia y a las preocupaciones mediante una serie de efectos
en cadena: el hipotálamo segrega la hormona CRH (Corticotropin Releasing Hormone) que, a su vez, estimula en la hipófisis la producción de ACTH (Hormona Adrenocorticotropa), responsable de la secreción de cortisol, la hormona del estrés, por parte de las glándulas suprarrenales. Esta hormona activa también la producción de CRH en la placenta y la síntesis de sustancias inflamatorias, que al final de esta cadena provocan las contracciones del útero, iniciando el parto.

En consecuencia, en el ámbito útero-placentario, la hormona del estrés provoca una situación inflamatoria parecida a la originada por las infecciones. De este mecanismo deriva la definición de "síndrome inflamatorio fetal", que es cómo los investigadores estadounidenses definen actualmente el parto prematuro.

La primera forma de prevención consiste en eliminar, o por lo menos reducir, las causas del estrés psicofísico.
  • En caso de cansancio físico, por ejemplo, lo mejor es descansar.
  • Intentar suprimir la angustia y las preocupaciones, es decir, el estrés psicológico.
  • La alimentación ayuda también a eliminar las sustancias tóxicas producidas pro el cansancio, es decir, las moléculas que pueden desencadenar un parto prematuro.
  • La vitamina C es un antioxidante que actúa sobre la resistencia de las membranas y favorece la síntesis de las hormonas que relajan la musculatura del útero. Por lo tanto es bueno tomarse un zumito diario de naranja o limón. Una investigación realizada a 120 madres en Ciudad de México, y publicada en la revista "American Journal of Clinical Nutrition" en abril de 2005, ha demostrado que 100mg de Vitamina C son suficientes para reducir drásticamente el riesgo de que se produzca una ruptura anticipada de las membranas y prevenir, por lo tanto, un parto prematuro.
  • Los Omega 3 u ácidos grasos poliinsaturados, también rompe la cadena de las hormonas del estrés. Se encuentran en cantidades importantes en el pescado marino (no de piscifactorías), en los huevos de las gallinas de corral y en los frutos secos. Aunque suele ser más práctico recurrir a un complemento, ya que los omega 3 sólo se consumirían en la cantidad adecuada si se programase una dieta donde figurara el pescado azul tres veces por semana, una cucharada de frutos secos todos los días o tres huevos semanales.

*** Infecciones ***
Se calcula que uno de cada tres partos prematuros se debe a infecciones vaginales....

Para evitarlo:

  • Extremar la higiene, prescindiendo de los detergentes "neutros", ya que presentan un pH elevado, y se debe dar preferencia a los q tienen un pH fisiolófico (4-4'5)
  • Evitar los pantalones demasiado estrechos y las prendas íntimas de tejido sintético, porque modifican el ecosistema vaginal.

Y por último es importante reconocer los síntomas que indican la amenaza de un parto prematuro.

Extractos del reportaje "Partos prematuros: todas las novedades para evitarlos" que apareció en la revista "Mi bebé y yo" en febrero del 2006.

9 de abril de 2011

Síndrome de ovario poliquístico (SOP) y lactancia materna

Los trastornos hormonales derivados del síndrome de ovario poliquístico (SOP) pueden causar un déficit en el desarrollo adecuado del pecho de la mujer y afectar al funcionamiento de la lactancia materna.

El SOP es una de las alteraciones femeninas que más afectan al ciclo reproductivo de la mujer, causando infertilidad y problemas con la lactancia, una de las consecuencias menos conocidas relacionadas con toda la sintomatología del síndrome. Si ya has tenido problema para ser madre, padeces de SOP y tienes problemas con la cantidad de leche que produces, este documento puede serte útil para ayudarte a mejorar la lactancia materna.

¿Qué es el Síndrome de ovario poliquístico?

 
Su propio nombre lo sugiere. Un síndrome es un conjunto de síntomas variados que se manifiestan de forma global con motivo de un déficit en el funcionamiento de un órgano, en este caso los ovarios, un órgano fundamental en la sexualidad de la mujer. El síndrome causa un aumento inusual de los ovarios que contienen una serie de bolsas llenas de líquido o quistes y una alteración hormonal que eleva los niveles de hormonas masculinas (andrógenos) dificultando el desarrollo normal de la etapa reproductiva (menstruaciones, embarazo, lactancia materna).

En España le llamamos SOP, correspondiendo estas siglas al nombre del síndrome, y en inglés lo conocen como PCOS. Los profesionales hablan también de Síndrome de Stein–Leventhal. Un 15% de las mujeres se ven afectadas por él.

Síntomas del Síndrome de ovario poliquístico
Los síntomas son variados, y todos son derivados de los desequilibrios hormonales como los de los andrógenos, estrógenos, colesterol e insulina, que muestran niveles demasiado altos, o de la progesterona, que tiende a estar demasiado bajos. Los síntomas más comunes pueden aparecer ya en la pubertad antes de menstruar y continuar durante toda la vida:

1. Obesidad, resultado de la falta de metabolización de los carbohidratos
2. Hirsutimos o crecimiento de vello de forma excesiva por exceso de estrógenos.
3. Calvicie.
4. Acne persistente.
5. Lunares o manchas marrones y aterciopeladas localizadas alrededor del cuello, axilas e ingles, provocadas por la resistencia de la insulina.
6. Anovulación o falta de ovulación que causa problemas de fertilidad.
7. Menstruaciones irregulares.
8. Endometriosis.
9. Abortos.
10. Complicaciones durante el embarazo.
11. Complicaciones con la lactancia por falta de leche.

Las mujeres que padecen SOP tienen mas riesgo de llevar asociadas otro tipo de alteraciones como la Diabetes tipo 2, el hipotiroidismo y son más propensas a la depresión. Debido a que es más un síndrome que una enfermedad, cada caso de SOP es único, con múltiples combinaciones de problemas, lo que implica un diagnóstico difícil.

¿Qué pasa con la lactancia materna al tener SOP?
Como se ha comentado, cada SOP es único y podemos encontrarnos con mujeres que no tienen problemas con su lactancia materna y mujeres que no son capaces de producir la cantidad suficiente de leche. Aunque aun se está estudiando la conexión entre lactancia materna y SOP, todo indica que la culpa la puede tener el escaso desarrollo del tejido glandular de la mama desde sus estadios más tempranos.

Los humanos somos los únicos mamíferos que no acabamos desarrollar nuestras mamar para la lactancia de nuestros hijos hasta el momento del embarazo. La mujer inicia el desarrollo en la pubertad, y en cada ciclo menstrual el árbol glandular de la mama se desarrolla un poco más movido por la hormona progesterona. En esta etapa se empiezan a desarrollar los conductos y los ductos por donde pasará la leche materna. Si en esta etapa el ciclo menstrual no está establecido puede ocurrir que el tejido no se desarrolle completamente, lo que se conoce con el nombre de hipoplasia.

También es posible que la falta de desarrollo normal de la mama se produzca durante el embarazo, por posibles interferencias hormonales de las que hemos hablado, o simplemente por no haberse iniciado el embarazo con suficiente tejido glandular. También existe la posibilidad de que haya suficiente tejido glandular presente, pero se den problemas hormonales que estén interfiriendo en el proceso normal de la producción de leche.

Se llevaron a cabo dos estudios en EE.UU y Noruega respectivamente. El estudio norteamericano llegó a la conclusión de que el SOP no causaba tantos problemas en la producción de la leche como podía pasarles a las mujeres sin SOP, pero indica sin embargo el tratamiento con metformina durante el primer trimestre de embarazo y más podría haber afectado de forma positiva a la producción, aunque se discute sobre la subida de la leche.

El segundo estudio noruego concluyó que las mujeres del estudio con PCOS que habían recibido tratamiento con metformina diariamente durante la gestación y luego pararon en el nacimiento tuvieron un 14% de diferencia en la consecución de la lactancia frente a las madres del grupo control sin SOP (75% frente a 89% de lactancia materna exclusiva). Los investigadores también descubrieron una leve relación negativa entre los niveles de DHEAS, una hormona pre androgénica, en el tercer trimestre de gestación y la lactancia materna de madres con SOP, aportando una pista para uno de los problemas hormonales que podría interferir con la producción de leche.

Tratamiento del Síndrome de ovario poliquístico
No existe el tratamiento ideal, pues cada SOP es único. Depende de la edad de la mujer, la intensidad de los síntomas y si la mujer desea ser madre o no. Diane West y Lisa Marasco hablan en su obra "The breasfeeding mother`s guide to make more milk" de tratamientos para el SOP con metformina que pueden mejorar los pronósticos de la lactancia.

La metformina es un medicamento comúnmente utilizado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 que usado durante el embarazo reduce la incidencia de aborto, diabetes gestacional, hipertensión inducida por el embarazo, o parto prematuro; también pude reducir las interferencias hormonales que impiden la concepción o el correcto desarrollo de la mama durante el embarazo y la lactancia.

Diane West y Lisa Marasco también hablan de ciertas hierbas medicinales que se ha comprobado puede ser de utilidad:

* Ruda cabruna o Galega officinalis es una hierba que parece especialmente apropiada para SOP relacionado con baja producción de leche.
* Palma americana enana tiene fama de reducir el exceso de pelo en el cuerpo, un síntoma derivado del alto nivel de testosterona. Una madre con SOP que probó la palma americana describió el triple de producción de leche
* El sauzgatillo o viter agnus castus ha sido utilizado durante mucho tiempo para el SOP y la producción de leche, y unas pocas madres con SOP sintieron que les había ayudado, pero debe ser dosificado cuidadosamente por un especialista en hierbas ya que mucha dosis puede causar disminución de prolactina.

Si usted no tiene diagnosticado un SOP pero piensa que quizás puede tenerlo, un buen lugar para empezar a valorarlo es la website de la asociación de síndrome de ovario poliquístico, Siéntase segura de compartir sus resultados con su médico, quien le puede ayudar a confirmar si padece o no SOP.

17 de febrero de 2011

Molestias durante el embarazo: dolor en el pubis

sinfisis del pubis http://criandomultiples.blogspot.com

Con frecuencia, y en un embarazo múltiple más aún, nos encontramos con dolor en el pubis cuando hemos pasado de la semana 20. Es un dolor intenso, como si el bebé se hubiera encajado y nuestra pelvis estuviera dándose de sí. Este malestar se debe a una disfunción de la sínfisis del pubis. Los huesos de las caderas están unidos por la sínfisis del pubis, un cartílago no muy flexible. Cuando estamos embarazadas, segregamos una hormona llamada relaxina que relaja los ligamentos permitiendo que sean más flexibles, a fin de facilitar que la musculatura del abdomen y el suelo pélvico se adapten al embarazo y el parto. Pero como todo, tiene sus peros: además de facilitar que se estiren los ligamentos, hace que los huesos tengan más movilidad de la habitual, produciendo una hipermovilidad en las articulaciones y dolores en la pelvis, zona lumbar y rodillas. Así, también flexibiliza los movimientos de la cadera, produciéndose una separación de los huesos de la misma y haciendo que la sínfisis se estire o se llegue a separar (lo que se denomina diástasis de la sínfisis del pubis).  La distancia entre ambos huesos es de 4-5 mm. Durante un embarazo normal puede llegar a sufrir un "estiramiento" de 2-3 mm. Si se llega al centímetro, se produce una diástasis (separación de dos huesos contiguos sin luxación propiamente dicha). Este dolor puede llegar a prolongarse hasta meses después del parto.

Algunos consejos:
• No trates de forzarte a realizar una actividad si te está causando dolor. Si es posible, deja de hacerla. Si continúas y el dolor empeora, puede ser más difícil encontrar una forma de aliviarlo después.
• Muévete poco, pero con frecuencia. Puede que no sientas los efectos de lo que estés haciendo hasta última hora del día o hasta después de acostarte.
• Descansa regularmente sentada con la espalda recta y bien apoyada.
• Evita levantar o empujar cosas pesadas (los carritos de los supermercados suelen provocar un dolor fuerte).
•Cuando te vistas, siéntate para ponerte la ropa, por ejemplo cuando te pongas las medias o los pantalones. Colócate la ropa por los pies y después ponte de pié para subírtela. No trates de poner las piernas dentro de los pantalones, faldas o medias mientras estés parada.
• Cuando subas escaleras, hazlo un escalón a la vez. Sube un escalón con la pierna más ágil y luego coloca la otra pierna junto a ésta. Repítelo con cada escalón.
• Evita separar las piernas y hacer movimientos bruscos que hagan que éstas se abran demasiado, como cuando entras o sales de un coche o de la bañera. Si necesitas separar las piernas, hazlo lenta y cuidadosamente.
• En lo posible, evita nadar a braza y ten cuidado con los otros estilos. Mientras estás en el agua puede parecer que la natación te ayuda, y, sin embargo, te puede provocar un incremento del dolor cuando sales.
• Hacer ejercicios de Kegel y ejercicios para el abdomen inferior regularmente te puede ayudar a reducir la sobrecarga sobre la pelvis durante el embarazo. Para hacer de manera sencilla y sin riesgos un ejercicio para el abdomen inferior, colócate sobre las manos y rodillas y nivela la espalda de manera que quede prácticamente plana. Respira profundamente y luego a medida que exhalas, haz un ejercicio de Kegel y al mismo tiempo introduce y saca tu ombligo. Sostén esta contracción por unos 5-10 segundos sin dejar de respirar y sin mover la espalda. Relaja lentamente los músculos al final del ejercicio.

6 de noviembre de 2010

Mala salud bucodental y riesgo de preeclampsia


Como ex-preeclámpsica, todas las noticias que tienen que ver con esta enfermedad todavía tan poco conocida pero con unos efectos tan devastadores, reclaman toda mi atención.

Hoy a llegado a mis manos un estudio de la Universidad de Groningen en Holanda donde se ha investigado la relación entre la salud bucodental y la preeclampsia temprana (menos de 34 semanas de gestación.) La preeclampsia temprana es especialmente peligrosa sobre todo para el bebé, ya que en caso de empeoramiento de la situación de la madre, no habría otra solución que un parto muy prematuro para salvar a la madre.

Como ya se ha demostrado en otros estudios, se ha visto que hay una relación entre una mala salud bucodental y el parto prematuro pero hasta ahora ningún estudio había demostrado que la mala salud bucodental pudiese estar relacionada con la preeclampsia.

El estudio concluye que 82% de las mujeres que sufrieron una preeclampsia temprana tenían una mala salud bucodental frente a sólo un 17% de las mujeres que no tuvieron ninguna complicación durante el embarazo.

Así que embarazadas, a cuidarse esos dientes porque no sólo os cuidáis a vosotras, si no que también cuidáis a vuestros bebés.

9 de octubre de 2010

La carga del feto y la evolución de la lordosis lumbar en las mujeres


Este documento poco conocido, que se coló en las cartas al director de la revista Nature, representa una expansión fundamental en la comprensión científica de la columna vertebral de las mujeres.  Aunque durante mucho tiempo se ha llegado al acuerdo de  que las mujeres tienen una mayor distancia entre sus articulaciones de la cadera que los hombres, ningún estudio anterior ha examinado dimorfismo sexual, o diferencias, en la columna lumbar humana.

Estos investigadores de Harvard revelan que las vértebras lumbares en las mujeres difieren de las de los hombres de varias maneras. La diferencia más importante es el grado de acuñamiento que forma la curvatura lumbar. Cuña se refiere a la forma en que las vértebras se forman, específicamente que son más cortos en la parte posterior y más alto en el frente. Cuando la cuña de estas  vértebras se apilan una sobre la otra, forman un arco, o curva.

Hiperlordosis lumbra http://criandomultiples.blogspot.com

La curva lumbar completa en los hombres se extiende sólo dos vértebras, L4 y L5. En contraste, el patrón femenino de acuñamiento vertebral incluye L3, L4 y L5. Los autores explican que las hembras se benefician del tercer nivel de acuñamiento durante el embarazo, ya que les permite aumentar la cantidad de curvatura lumbar con una menor rotación intervertebral.

Hasta hace poco, las hembras humanas pasaban la mayor parte de sus vidas adultas embarazadas o lactantes. Según este estudio, el embarazo cambia la masa del tronco hasta en un 31%. La espina dorsal femenina lo compensa mediante la extensión de la curva lumbar natural. Sin embargo, estos resultados están en contraste con un grupo de gestantes estudiadas en la década de 1970 en las que se observó un aplanamiento de la columna vertebral lumbar en una postura erecta normal.

Una observación general del torso embarazadas revela que, en lugar de una columna excesivamente curvada, el desarrollo de las nalgas parece ser mayor en estas mujeres. Esto plantea la cuestión de si  la progresiva extensión del abdomen aumentando la carga en los glúteos hace que estos músculos se desarrollen para proporcionar tracción a la lucha contra el vientre de la embarazada. Tal vez el dolor en la parte inferior de la espalda, conocido por ser común al final del embarazo, es más frecuente en mujeres que no han desarrollado completamente glúteos.

Muchos sistemas de ejercicio y de fisioterapia  exigen que las mujeres se ajusten a la forma de la columna masculina. La curvatura lumbar natural femenina es normalmente etiquetada como "hiperlordosis" y corregida a "neutral" de modo arbitrario. Este estudio es el primero en aclarar la realidad de la columna femenina y la naturaleza esencial de la curvatura lumbar pronunciada.

Katherine K. Whitcome, Liza J. Shapiro y Daniel E. Lieberman de los Departamentos de Antropología de las Universidades de Texas y Harvard. Publicado en la revista Nature.

3 de mayo de 2010

Dolor de ligamentos redondos

Los ligamentos redondos están justo a ambos lados de la barriga y son los que sujetan el útero a los huesos del pubis. El ligamento redondo es un cordón muscular grueso, que sale de las trompas rodeando al útero en tu pelvis y conecta al útero con la ingle a través del canal inguinal y llega a los labios mayores. Ahí, las fibras del ligamento se mezclan con el tejido del pubis o monte de Venus. Estos ligamentos se contraen y se relajan como los músculos, pero de manera muy suave, cuando toses, al levantarte después de estar sentada, cuando te ríes y cuando estornudas.
Durante el embarazo, ante un movimiento brusco, al darse la vuelta en la cama, toser, estornudar, etc. se acortan para evitar el desplazamiento excesivo del útero y esto puede hacer que sintamos dolor, en uno o en ambos lados. Como os imaginareis en múltiples esto es más normal pues la carga y la tensión uterina es mayor.El dolor se puede presentar en ambas caderas pero, generalmente, se presentan en la cadera derecha debido a la tendencia del útero a voltearse hacia ese lado.Puede iniciarse en la ingle y correr hacia la parte superior de las caderas. El dolor es interno, pero si lo sigues sobre la piel, seguiría la línea del bikini. Debe durar solamente unos segundos, (dentro de los cuales, si te cambias de posición o te paras, desaparece el dolor), pero su intensidad te puede alarmar.

Prevención: 
- Evitar los movimientos bruscos.
- Sujetarse la tripa cuando vayamos a girarnos en la cama, a estornudar, toser, etc.
Cuando duela si flexionamos las piernas hacia la barriga haciéndonos una pelotita y nos quedamos quietas suele desaparecer. 
Josefina Ruiz Vega, en su libro "nueve meses de espera" dice: "Si el dolor sólo disminuye y permanece sordo, o se repite muy frecuentemente, consulta con el ginecólogo, ya que a veces puede recomendarte algún medicamento que relaje algo el ligamento."
Hay que acudir al médico si el dolor persiste y además se acompaña de:
  • Cólicos severos, o más de 4 contracciones en una hora (no importa si no te duelan).
  • Dolor en la parte baja de la espalda, o un aumento en la presión de la pelvis, como si el bebé estuviera empujando hacia abajo.
  • Sangrado vaginal o gotas de sangre
  • Fiebre, escalofríos, náusea, vómito, desmayo
  • Dolor al orinar
 

Embarazos múltiples: Mamá de dos o tres o más


Con el apoyo y comprensión incondicional del padre y la ayuda de la familia, ser mamá de dos o más niños a la vez puede convertirse en una experiencia maravillosa. Se dice que el embarazo y el parto es para las mujeres la experiencia más intensa que puede vivirse en términos físicos y emocionales. Es como estar al límite de las fuerzas, con todo lo que eso significa; el alma, el corazón y el cuerpo al cien por ciento. Sin embargo, para quienes les toca vivir la experiencia de embarazos múltiples, ya sea de 2 o más niños, las emociones también se multiplican.
Una mujer que está embarazada y espera trillizos, dice “Cuando con mi esposo nos sometimos a un tratamiento de fertilización, sabíamos que existían posibilidades respecto a tener más de un hijo. La verdad, siempre quisimos llegar a tener 3 hijos, era lo ideal para nosotros, pero nunca -ni en sueños- nos imaginamos que los esperaríamos los tres al mismo tiempo”. Para esta mamá, que tiene la experiencia de un embarazo y un parto múltiple resulta maravillosa, sin embargo, reconoce que en muchas ocasiones siente miedo frente a la tremenda responsabilidad que significa resistir un embarazo múltiple -definido de antemano como un embarazo de alto riesgo- y luego, educar a tres hijos a la vez. Dice ella “Sé que es difícil lograrlo, pero lo único que espero es que los tres estén sanos y nazcan sin problemas, después veremos cómo hacer para cuidarlos y criarlos bien”.

Cosas de la naturaleza.

Para que un embarazo múltiple se produzca espontáneamente, el azar juega un papel muy importante. Ocurre producto de la concepción de dos óvulos y dos espermatozoides, o tres óvulos y tres espermatozoides en el caso de trillizos, es decir, una mujer debe ovular dos ó tres veces en el mismo ciclo, lo que es muy poco frecuente observar de manera natural y algo más habitual en casos donde la ovulación se induce para aumentar las probabilidades de embarazo.

Existen dos tipos de embarazo gemelar. Uno es el que se da producto de la fecundación simultánea de dos óvulos que son fecundados por dos espermatozoides, los que se implantan en el útero y se desarrollan como dos embriones distintos. Son los denominados comúnmente como mellizos o ‘gemelos falsos’, porque a pesar de compartir el útero de su madre y la herencia genética de ambos padres, pueden ser absolutamente distintos. Puede darse también que luego de fecundado el óvulo, el embrión se divida. Si se divide en dos, se trata de un embarazo gemelar donde se esperan dos hermanos idénticos, ya que se desarrollan a partir del mismo huevo fecundado. El embrión también pueden dividirse en tres, cuatro o cinco, pero la incidencia de este tipo de embarazos es muy baja, con probabilidades que parten de 1 caso por cada 6.000 embarazos. Los gemelos que se desarrollan a partir del mismo huevo fecundado, se caracterizan por compartir la placenta o ciertas membranas propias del proceso de gestación. El único inconveniente que puede presentarse en estos casos, es cuando la división del embrión ocurre después de las 72 horas de gestación, dando lugar a los casos de siameses, que dependiendo de la parte del cuerpo en la que estén unidos y del resultado de complejas intervenciones quirúrgicas, logra resolverse satisfactoriamente.

Alegrías y miedos.

Un útero un poco más grande de lo habitual en las primeras 10 ó 12 semanas de gestación y altos niveles de la hormona gonadotrofina coriónica -que es la hormona del embarazo- en la sangre, hacen presumir la posibilidad de que un embarazo pueda ser múltiple. Se confirma después con la primera ecografía, donde el médico observa 2 o más embriones con latido.
En el caso de las mujeres sometidas a tratamientos de fertilización, el diagnóstico de embarazo es más precoz y la confirmación respecto a que se trate de uno o más bebés, también es más inmediata. Como señala el doctor Jorge Andrés Robert, gineco-obstetra de Clínica Las Condes, “son procesos de gestación donde los controles son muy rigurosos, por lo tanto, es más fácil detectar la existencia de un embarazo múltiple. Al revisar los niveles hormonales de una embarazada, inmediatamente se puede deducir que se está en presencia de un embarazo múltiple y de acuerdo a los valores o niveles, predecir cómo de múltiple puede llegar a ser”. Las reacciones de la mujer cuando sabe que  va a ser mamá de dos o más niños pueden ser muy distintas y la mayoría de las veces contradictorias. Según indica el doctor “los embarazos múltiples, ya sean dobles o triples y con mayor razón los cuádruples o quíntuples, representan una tremenda sobrecarga para el organismo de la mujer. Habitualmente, cuando una mujer se da cuenta en la ecografía que hay dos o más embriones se alegra, se emociona, pero indudablemente también se asusta. Son sentimientos intensos y contradictorios”. El doctor Robert señala que el embarazo gemelar es aceptado con sorpresa y emoción por
parte de la madre, “y priman, por lo general, los sentimientos de alegría. En el caso de embarazos triples o cuádruples, la reacción de la mamá es más compleja porque inmediatamente sobreviene su preocupación con respecto a su salud y a la de sus hijos, ya que se sabe que de comienzo a fin, el proceso de gestación de trillizos y cuatrillizos es de alto riesgo”.

Embarazos múltiples y sus riesgos.

Aunque con un adecuado control y cuidados los embarazos múltiples se desarrollan sin mayores inconvenientes, existen enfermedades y riesgos propios de la gestación simultánea de 2 o más niños. En el caso de los bebés existe un alto riesgo de nacimientos prematuros, ya que rara vez los embarazos múltiples sobrepasan las 34 ó 35 semanas de gestación. Los gemelos o mellizos, pero principalmente los trillizos y cuatrillizos presentan bajo peso y talla al momento de nacer, pero gracias a los avances en la neonatología, alcanzan rápidamente un ritmo de desarrollo normal. Según el tipo de embarazo gemelar, en ocasiones se produce lo que se denomina transfusión feto-fetal, es decir, uno de los fetos se oxigena mejor y por lo tanto, se desarrolla más en detrimento de otro, lo que hace necesario adelantar el parto para evitar un daño mayor. Las mujeres enfrentadas a embarazos múltiples experimentan una sobrecarga de todo su organismo. Es frecuente observar enfermedades transitorias y propias de su estado como hipertensión arterial, anemia, retención hídrica exagerada y en algunos casos, claudicación de la función del riñón.Su actividad física necesariamente se ve disminuida ya que engordan más y en menos tiempo, porque los requerimientos alimenticios del organismo son mayores. Asimismo, son muy frecuentes los casos de placenta previa, es decir, cuando ésta se sitúa cerca del cuello uterino y produce metrorragia o sangrado, aumentando la posibilidad de parto precoz.
Sin embargo, el doctor señala que a través de un buen manejo prenatal, es posible disminuir los riesgos de un embarazo múltiple. “Con un control riguroso del embarazo es posible detectar los casos de mayor riesgo de parto prematuro y prevenirlos indicando reposo absoluto a la madre. En otros -cuando existen problemas de incompetencia uterina en la embarazada- es recomendable intervenir quirúrgicamente para impedir que el cuello uterino se dilate anticipadamente, lo que se conoce como cerclaje”. Asimismo, el especialista señala que es importante estar atentos a aquellos casos en que las mujeres tienen un desarrollo poco óptimo de su embarazo, es decir, cuando los nutrientes y minerales que está ingiriendo no son suficientes y especialmente, asegurar las mejores condiciones para que en el momento del parto todos los riesgos estén controlados.

Nacimientos múltiples.

Por lo general, sólo los casos de embarazos de mellizos o gemelos terminan en parto normal. Habitualmente el nacimiento se produce por cesárea programada, ya que es muy inusual que tres o más fetos estén en posición cefálica y porque, al ser generalmente partos prematuros, es decir, niños de bajo peso y talla, el riesgo de eventos traumáticos es mayor.
Como consecuencia de la prematuridad, el período post-nacimiento en un centro hospitalario se prolonga. Muchas veces las madres son dadas de alta y tienen que volver diariamente a la clínica o al hospital para cuidar a sus hijos y alimentarlos. Después del parto y a partir de las complicaciones de salud que pudieran presentar los bebés producto de su condición de prematuros, comienza a complicarse el panorama emocional de la madre. Se suma la preocupación por la capacidad de alimentar a través de su leche a dos o más niños y los cuidados y exigencias de las tareas propias del ser madre. Sin embargo, con el apoyo y comprensión incondicional del padre y la ayuda de la familia, ser mamá de dos o más niños a la vez puede convertirse en una experiencia maravillosa.

Fuente:Padres Ok