7 de junio de 2012

La función de la frustración


Al igual que ocurre con la cuestión de los límites, la frustración infantil es controvertida y muchas veces interpretada erróneamente por padres y educadores.

Es común escuchar frases del tipo “es importante que los niños se frustren” “este niño no tolera la frustración porque está malcriado”.. y también, en el otro lado, “no hay que frustrar a los niños”.

Los seres humanos tenemos el defecto de hablar “de oídas” y repetir frases hechas sin profundizar demasiado en lo que significan. Aunque no nos culpo: la frustración es un concepto complejo y su función en el desarrollo infantil es difícil de entender y delimitar.

La frustración es la emoción que se deriva de la no consecución de los propios deseos o la no satisfacción de las necesidades. Es una emoción que se vive como negativa, mezcla de rabia, tristeza e impotencia, complicada de resolver para los niños, que suelen estallar en llanto y pataleta cuando no pueden integrar estos límites adecuadamente.

Es un “no conformarse” y desde mi punto de vista, cumple la doble función de servir como límite (temporal o definitivamente) y de estimular, al mismo tiempo, determinados procesos de pensamiento cuya finalidad es acomodarse (que no resignarse) a esas dificultades específicas, generando diferentes respuestas más o menos adaptativas (por ejemplo, esperar para intentarlo más adelante, o intentarlo de otra manera, o cambiar el objeto de deseo por otro parecido que sí pueda conseguirse).

Es, además, el resultado de la interacción del niño con un “otro” (siendo ese otro un objeto, un contexto o una persona… e incluso con un “yo mismo en un desempeño previo”), de modo que es un vehículo cargado de valiosa información tanto de los deseos y necesidades del niño como de su posibilidad de realización en el mundo real. Cumple, además, la función de darle "cuerpo" a esos deseos y esas necesidades, de hacerlos conscientes, de posibilitar que sean aprehendidos, pensados y operativizados de forma concreta.

La frustración sería, por tanto, la emoción que se deriva del intercambio entre la subjetividad del niño y la realidad: la transacción entre el deseo y su posibilidad de realización.

Inherente a la vida y al desarrollo, siempre que haya un movimiento, un avance… habrá frustraciones aquí y allá, que enmarquen dicho avance en un determinado cauce.

Así, desde el momento mismo del nacimiento, los bebés tienen acceso a la frustración a través de sus necesidades básicas insatisfechas. A medida que su cuerpo crece y va llenándose de posibilidades (arrastrase, agarrar), el pequeño tiene como regulador principal de sus acciones esa frustración (el no llegar, etc..). Y como he dicho antes, ese límite es a la vez información y estímulo para seguir adelante.

En estos primeros años, las frustraciones naturales tienen que ver fundamentalmente con el entorno físico, y son por sí mismas suficientes como para ir configurando los niveles de tolerancia del pequeño a la misma.
No es necesario, pues, añadir frustraciones de ninguna clase: emocionales (que aprenda a estar solo, etc..), por ejemplo.

Más adelante, y cuando las barreras físicas ya no son casi un impedimento, la frustración aparece en el marco de la relación con los demás de una forma muy marcada: el propio proceso de convivencia y socialización inauguran para el pequeño un sinfín de posibilidades, acompañadas de un sinfín de frustraciones.

En estos años las frustraciones se enmarcan, de forma natural, en el mundo de los afectos y las relaciones con los demás.

Lo que quiero explicar con todo esto es que no es necesario darle al niño frustraciones “gratuitas” o artificiales. La propia vida y su interacción con los demás, van a proveerle de estas experiencias frustrantes de forma continuada y adecuada a su momento de desarrollo; un exceso de experiencias frustrantes mina la propia estima y sobrecarga emocionalmente al pequeño, que incapaz de metabolizar esas emociones se sentirá superado por la angustia.

Pero así como no es necesaria su gratuidad, la frustración tampoco debería ser evitada a toda costa: proteger a nuestros hijos de la propia vida les impide el acceso a ese estímulo, ese afán de superación del que os he hablado y, además, les niega una parcela de información (la de la realidad) totalmente necesaria para que se hagan una idea del mundo adecuada.

Así, la frustración que ayuda a crecer es aquella que le permite al niño experimentar el límite pero, al mismo tiempo, poner en marcha sus recursos internos para seguir luchando por aquello que desea o necesita de la forma más adecuada.

Violeta Alcocer.

5 de junio de 2012

La familia comprometida con la lectura


La familia comprometida con la lectura es aquélla...
  1. ... que anima a leer cuando todavía el niño no sabe hacerlo.
  2. ... que cuenta cuentos, les recita rimas y poesías y llena sus oídos de musicalidad y de magia.
  3. ... que da ejemplo leyendo: libros, revistas, periódicos... y permite que los niños les sorprendan con uno de ellos en las manos.
  4. ... que acompañan a los niños a visitar exposiciones, asisten a funciones de títeres o teatro y otros espectáculos culturales, para ir afinando la sensibilidad y la imaginación de los pequeños.
  5. ... que comparte y comenta la lectura de los niños.
  6. ... que los acompaña a los lugares donde están los libros (librerías, bibliotecas...) para mirar y seleccionar juntos y los anima, también, a acudir a la biblioteca del colegio.
  7. ... que fomenta y cuida la biblioteca personal o familiar y destina en su casa un espacio adecuado para ella.
  8. ... que aprecia y lee con ellos las publicaciones que se hacen en el colegio.
  9. ... que comprende que la compra de un libro no es algo excepcional y considera que el libro es el mejor regalo y no debe faltar nunca y en especial en fechas señaladas: cumpleaños, Navidad, Reyes...
  10. ... que ama los libros y quiere transmitirlo.

3 de junio de 2012

Dejemos a los abuelos ser abuelos

http://criandomultiples.blogspot.com crianza múltiple mellizos trillizos gemelos


Vemos muchas abuelas y abuelos por las calles de los pueblos y ciudades empujando carritos de niños. Abuelos y abuelas que cuidan de sus nietos muchas horas al día, todos los días, mientras los papás y las mamás de esos niños trabajan.

Se ha decidido así en la familia, seguramente porque es la opción más económica y porque las “guarderías” no son como deberían ser. Esta decisión está tomada con el consenso de todos: papá, mamá, abuelo y abuela y está basada en un amor incondicional que sólo desea lo mejor para las criaturas que acaban de llegar y que merecen lo mejor.

Sin embargo, al tomar esta decisión, estamos olvidando algo muy importante: la naturaleza es sabia y no es casualidad que tengamos hijos a la edad en la que tenemos toda la energía que requiere ser padre o madre y que tengamos nietos cuando tenemos la energía que requiere ser abuelo o abuela.

Estos abuelos y abuelas que asumen todas las tareas de padre o madre, que lo hacen con todo el amor, entran en una dinámica que, a veces, no es fácil de llevar para ellos.

Los abuelos y abuelas tienen una labor única que sólo ellos pueden desempeñar, pero no pueden hacerlo cuando tienen que dormir menos de lo que necesitan, cuando tienen que cargar a sus nietos mucho más de lo que pueden, cuando tienen que cocinar 3 veces al día, alimentar a sus nietos todas las comidas del día, cuando tienen que cambiar unos 4 pañales por día, cuando tienen que pasear obligatoriamente todos los días varias veces, cuando han de ocuparse de los hábitos de sueño de sus nietos cada día...

Los abuelos y abuelas son un apoyo fundamental para las familias, son una fuente de sabiduría para sus nietos, son los mejores cuentacuentos, los más divertidos compañeros de juego, los únicos que entienden de verdad el lenguaje de los niños, los que se “saltan algunas reglas” con placer.
Pero sólo pueden ser todo esto cuando no tienen que estar pendientes de todo lo demás, es decir, cuando no tienen que desempeñar las labores de padres y madres o de profesionales de la educación.
Es difícil, con 65 años, dedicar una jornada laboral completa a la crianza de un niño de hasta 3 años y además seguir contando cuentos como si fuera lo único importante de la vida.
Es difícil ser padre o madre y a la vez ser abuelo o abuela.

Afortunadamente, cada vez hay más espacios adecuados para niños de hasta 3 años, lugares donde hay profesionales dedicados por entero a su labor. Lugares donde los niños son felices y se desarrollan con placer y alegría.
Lugares donde, a veces, vienen los abuelos, bien descansados y felices, a recoger a sus nietos para pasar una tarde mágica con ellos.

Dejemos a los abuelos ser abuelos y no permitamos que nuestro trabajo robe a nuestros hijos un bien tan preciado como son sus abuelos.

Fuente: La libélula
Fotografía: Galería de Laurangel3

1 de junio de 2012

Mis poemas favoritos sobre la maternidad


Hay dos poemas que forman un importante eje en mi forma de ver este duro, pero a la vez precioso trabajo, que es la maternidad. Ambos llegaron a mis manos atraves de otras madres y ahora me gustaría compartirlos con vosotros para que quizas os inspiren un poco en este viaje de la maternidad.

El primero es de Dianne Loomans y se llama "Si pudiera volver a educar a mi hijo"

"Si pudiera volver a educar a mi hijo" Dianne Loomans

Si pudiera volver a educar a mi hijo...
Pintaría más con los dedos y señalaría menos con ellos.
Haría menos correcciones y más conexiones.
Apartaría los ojos del reloj (nota de criandomultiples:o del movil, tv, internet....;) y le miraría más a él.
Me interesaría por saber menos y aprendería a interesarme más.
Daría más paseos y volaría más cometas.
Dejaría de jugar seria y jugaría más en serio.
Correría por más campos y contemplaría más estrellas.
Daría más abrazos y menos tirones de orejas.
Sería firme en menos ocasiones y afirmaría mucho más.
Construiría su autoestima primero y la casa después.  
Enseñaría menos sobre el amor al poder y más sobre el poder del amor.
Una vez, hace mucho tiempo antes de ser madre, escuché a una madre de cinco hijos cantar una canción que tenía como letra un poema de Kahlil Gibran que nunca había escuchado en mi vida. Por aquel entonces, la verdad sea dicha, no lo entendí pero de una forma u otra se hizo un hueco en mi memoria. Eso de tus hijos no son tus hijos me intrigaba....que querría decir? Andé con la duda hasta el momento en el que mis hijos empezaron a crecer y a hacer mas cosas que comer  y dormir ;). De repente, este poema cobró un sentido enorme y cuando los veo haciendo cosas que antes no hacían, cuando los siento crecer, oigo la canción en mi mente con esa voz dulce y poderosa de esa madre. Y sobre todo, recuerdo la cara de los dos hijos mayores de esta madre que la miraban con un orgullo indescifrable. Ahora lo entiendo....los dejaba crecer pero los amaba con toda el alma.

Tus hijos no son tus hijos (Kahlil Gibran)
Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues, ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas,
porque ellas, viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti porque la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual tus hijos como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea para la felicidad.

Espero que os gusten :) Buen fin de semana :)

PD: La preciosa pintura del principio de esta entrada, es de una artista que encontré en Etsy llamada Katie M. Breggren. Katie esta especializada en pintar la maternidad. Podeis ver su trabajo en http://www.etsy.com/shop/kmberggren

30 de mayo de 2012

Las desvantajas del Tiempo Fuera (time-out)

 
Hace unos cuantos días encontré un articulo que me gusto mucho sobre las desventajas del time-out que, desafortunadamente, es tan usado hoy en día en hogares y escuelas. No ha sido posible conseguir permiso para publicarlo directamente aquí por lo que me gustaría recomendaros que os pasases por este link para leer y rumiar sobre este tema con este articulo de Aretha Solter.


Por cierto, que si teneis un ratito, la pagina web donde esta este texto (http://www.awareparenting.com) tiene mucha información la mar de interesante sobre crianza.

28 de mayo de 2012

El trabajo interior de la paternidad



"El mejor regalo que podemos hacer a nuestros niños es el nuestra propia presencia", escriben los autores. "Para estar en pleno contacto con nuestras vidas, hay que aprender a desconectar el piloto automático y aterrizar en el momento presente, vivir intencionalmente en el ahora, practicar lo que llamamos la "paternidad atenta". De la paternidad a la catástrofe no hay más que un paso. Ninguna otra experiencia en la vida provoca tal cúmulo de sensaciones contradictorias: de la ternura a flor de piel a la irritación permanente, de la lucidez repentina a la "locura" transitoria, del delirio vital al precipicio de las obligaciones que no cesan, los choques frontales con la pareja, la fatiga crónica, la desorientación total. "¿Entonces, por qué tenemos hijos?", se preguntan al unísono John y Myla Kabat-Zinn, autores de "El trabajo interior de la paternidad. "Tal vez lo hacemos por los besos y los abrazos... O tal vez con la intención de enriquecer nuestras vidas, pensando que saldremos fortalecidos en el intento".
Sea cual sea la razón, John y Myla Kabat-Zinn, padres de tres vástagos, nos sugieren que aprovechemos los nueve impagables meses de embarazo para trabajar interiormente, conocernos mejor a nosotros mismos y llegar con la primera lección aprendida al que será nuestro inseparable oficio durante el resto de nuestros días.
"El mejor regalo que podemos hacer a nuestros niños es el nuestra propia presencia", escriben los autores. "Para estar en pleno contacto con nuestras vidas, hay que aprender a desconectar el piloto automático y aterrizar en el momento presente, vivir intencionalmente en el ahora, practicar lo que llamamos la "paternidad atenta". La "paternidad atenta" no es sólo un antídoto contra el estrés, sino un modo de enriquecer desde dentro la experiencia de ser padre. ¿Cómo? Poniéndonos más frecuentemente a la altura de nuestros hijos. Aprendiendo de ellos todos los días. Observándolos calladamente. Fijándoles ciertos límites, pero sin controlarles en todo momento. Introduciendo pequeños ritos cotidianos que refuercen los lazos familiares. Regalándoles nuestro tiempo y no estando siempre con la cabeza -o con el móvil-en otra parte...
Lo que proponen John y Myla Kabat-Zinn es, ni más ni menos, que acometer la paternidad como una suerte de "meditación en acción" que repercuta en nuestro bienestar y en el de los propios hijos: "Es increíble comprobar cómo cambia radicalmente la actitud de los niños en cuanto perciben que estamos con ellos con nuestros cinco sentidos. La relación padre-hijo se convierte entonces en un flujo constante: las tensiones desaparecen y se alcanza una mágica sensación de gratitud y equilibrio".

Por Carlos Fresneda

26 de mayo de 2012

Once frases sobre la educación infantil


  1. Todos los niñ@s nacen con el deseo y la capacidad de aprender.
  2. Los niñ@s aprenden mejor cuando su aprendizaje nace de su propia curiosidad e interés, en vez de impuesto por alguien.
  3. Los niñ@s aprenden mejor con actividades manuales y con la experiencia de su propio descubrimiento, más que con las instrucciones dirigidas por otros. La formación de los conceptos llega de forma natural a través de las experiencias concretas.
  4. El juego es la forma primaria de aprender durante los primeros ocho a diez años, y tiene tres funciones importantes:
    • ayuda a los niñ@s a adquirir habilidades físicas, sociales e intelectuales
    • ayuda a los niñ@s a entender y asimilar información
    • ayuda a los niñ@s a resolver las experiencias traumáticas.
  5. La estimulación apropiada es importante. Un ambiente rico en materiales diversos fáciles de manipular propicia el aprendizaje de los niñ@s. Los niñ@s también se benefician cuando están expuestos a historias, libros, gente, lugares, ideas, música, juegos y actividades de la vida real.
  6. Los mejores juguetes son los que inspiran a los niñ@s a imaginar, construir, crear y pensar.
  7. Desarrollarse primero no es necesariamente mejor. Lo mejor es que cada niñ@ se desarrolle a su propio ritmo.
  8. Al igual que los niñ@s son diferentes también tienen diversos estilos para aprender.
  9. Demasiada televisión y vídeo puede interferir con el proceso de aprendizaje, sofocando la imaginación, creando miedos, promoviendo la pasividad, y malgastando un valioso tiempo de juego.
  10. Los niñ@s aprenden mejor cuando sus vidas están libres de estrés. El estrés interfiere con el proceso de aprendizaje, porque los sentimientos dolorosos pueden conducir a la confusión crónica, la ansiedad, la falta de confianza en sí mism@ y la inhabilidad para concentrarse. El proceso de aprendizaje se realza cuando se permite a los niñ@s expresar sensaciones dolorosas a través del llanto y las rabietas.
  11. La capacidad de aprender se ve afectada por la relación entre los padres y los hij@s. La capacidad intelectual se realza cuando:
    • Los hij@s se sientes queridos y aceptados, y reciben atención cualitativa. 
    • Se da ánimo a los hij@s, en vez de juzgarlos, criticarlos o corregirlos. 
    • Los padres tienen expectativas realistas sobre sus hij@s (ni tanto ni tan poco). 
    • La disciplina se consigue con un tratamiento sin castigos.
    • Se anima a los hij@s a que hagan preguntas y piensen con independencia. f. Los padres permiten la autonomía, y ayudan solamente cuando es necesario o cuando sus hij@s lo solicitan.
De Aletha Solter.
Imagen de la web de Unicef